Juan Carlos Tafur

El APRA vuelve

“El APRA tiene un grupo generacional joven, muy valioso y preparado, capaz de tomar las riendas ya del partido. Y los viejos líderes apristas debieran aportar su experiencia en las lides parlamentarias dejándole la conducción del partido a las nuevas generaciones”

El partido Aprista ha anunciado su retorno a las lides políticas, presentando formalmente ante el Jurado Nacional de Elecciones, el número de militantes y de comités nacionales acreditados.

Es una buena noticia para la política peruana. Es mejor noticia aún para la derecha nativa, lugar donde ahora está instalado el partido de la avenida Alfonso Ugarte. Su experiencia política, electoral y gubernativa pueden ayudar a enriquecer el desolador panorama político.

De hecho, suponemos que la nueva dirigencia rescatará del segundo gobierno de Alan García la proactividad a favor de la inversión privada que condujo al país, en esos cinco años, a un crecimiento económico superlativo y a una consecuente reducción tremenda de los niveles de pobreza.

Y se debe corregir lo que fue el gran déficit de ese gobierno alanista: la ausencia total de reformas institucionales, apenas hubo un tímido intento de iniciar la reforma magisterial. García contaba con la maquinaria política suficiente (además del apoyo del fujimorismo) para haber emprendido cambios sustantivos en el Estado peruano y no solo contentarse con el pichicateo de los capitales.

No lo hizo y en gran parte las consecuencias posteriores de crisis política se deben a ello. La bonanza económica no se tradujo en una mejor calidad de vida de los peruanos, con una mejor educación y salud públicas, con un Estado moderno y eficaz, con una regionalización reformada, con una estrategia de seguridad ciudadana moderna y efectiva.

El triunfo de Castillo se debe, justamente, a la falta de reformas de ese perfil por parte de todos los gobernantes de la transición post Fujimori, que gobernaron, en mayor o menor medida, en piloto automático y dejaron como herencia un país fracturado, con un Estado abominable y un malestar ciudadano creciente.

El APRA tiene un grupo generacional joven, muy valioso y preparado, capaz de tomar las riendas ya del partido. Y los viejos líderes apristas debieran aportar su experiencia en las lides parlamentarias dejándole la conducción partidaria a las nuevas generaciones, que ya hace rato debieron haber tenido esa oportunidad.

Eventualmente, el aprismo debe ser un aliado importante en la consolidación de una opción de derecha unificada, capaz de enfrentar a un centro aguachento y a una izquierda maximalista que llevaría al país a la ruina.

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Apra, Jurado Nacional de Elecciones

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