Juan Carlos Tafur

¿73 votos por gusto?

“Los votos mayoritarios los tiene la oposición. No le alcanzan, lamentablemente, para vacar al presidente, pero sí para hacer muchas cosas que la ciudadanía perciba como efectiva fiscalización de un régimen fenecido”

Ese es el número de congresistas que votó a favor de citar al premier Aníbal Torres para que acuda al Parlamento a dar explicaciones por sus proclamas violentistas contra el Legislativo y cuanto imaginario enemigo golpista alberga la afiebrada mente del Premier.

Nos parece muy bien que se le haya convocado, por cierto, pero el tenor de esta columna es preguntar si ese número de votos no debería ser empleado por la oposición congresal para otros menesteres igual de importantes.

Por ejemplo, para dejar sin efecto los dos decretos supremos que modifican las normas laborales y golpean claramente la línea de flotación de las inversiones empresariales.

Por ejemplo, para citar al titular de Trabajo y pedirle explicaciones por el colapso absoluto de EsSalud, cuya atención, que ya era mala, se ha convertido en una calamidad completa, sin citas, sin medicinas, sin médicos, sin instrumentos para auscultar u operar.

Por ejemplo, para citar al ministro de Salud para que explique lo mismo: cómo así los servicios del Minsa son, en la práctica, inexistentes. La salud pública, bien esencial de la gobernabilidad, ha dejado de existir en el Perú por culpa de la mediocre gestión del gobierno.

Por ejemplo, para dejar sin efecto el inconstitucional decreto supremo por el cual se interviene en una empresa privada, que funciona con excelencia, como la Derrama Magisterial.

Por ejemplo, para citar al ministro del Interior y eventualmente interpelarlo para que explique cuál es la política o la estrategia que está siguiendo para contener la explosiva ola delincuencial que se ha apoderado del país entero, con la población desguarnecida por completo. El hampa reina sin coto alguno.

Por ejemplo, para modificar la composición de la subcomisión de Acusaciones Constitucionales para acelerar el trámite de la inhabilitación de la vicepresidenta Dina Boluarte.

Los votos mayoritarios los tiene la oposición. No le alcanzan, lamentablemente, para vacar al presidente, pero sí para hacer muchas cosas que la ciudadanía perciba como efectiva fiscalización de un régimen fenecido, al que solo le quedan como herramientas gubernativas, las proclamas flamígeras, pero carentes de eficacia -como no sea subir un poquito en las encuestas- a las que se han abocado Castillo y sus ministros serviles.

Por no hacer ello, la desaprobación del Legislativo es tan alta, mayor que la del Ejecutivo, lo que ya es bastante decir. Se espera que el liderazgo de Lady Camones transite por la coordinación con las diversas fuerzas de oposición para lograr, por ejemplo, hacer efectivos algunos de los temas planteados líneas arriba.

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Congreso de la República, Dina Boluarte, premier Aníbal Torres

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