[INFORME] Luego de ganarse numerosos cuestionamientos por designar a excongresistas para diversos cargos públicos, el gobierno de Keiko Fujimori parece apostar por familiares de sus funcionarios y militantes para completar su entorno laboral.
A raíz del momento crítico que atraviesa el país en materia de seguridad, la necesidad de un trabajo conjunto se convirtió en una de las primeras exigencias para el gobierno de Keiko Fujimori que, además, enarboló la bandera del orden y la lucha contra la delincuencia durante la campaña presidencial.
Sin embargo, a más de un mes de la llegada a Palacio de Gobierno de Keiko Fujimori Higushi, no sólo se siguen observando alarmantes escenas que confirman que la criminalidad sigue fuera de control, sino que el trabajo conjunto entre los distintos sectores que integran el gobierno se está realizando pero con otros objetivos.
En esta oportunidad, Sudaca pudo identificar que entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior existe una conexión. Pero esta no buscaría coordinar aspectos relacionados con la lucha contra las agrupaciones criminales, sino contratar a una pareja amiga de un ministro.
PAREJA MINISTERIAL
En un informe publicado la semana pasada, Sudaca puso el foco en la decisión de Rafael Belaunde, ministro de Defensa, al designar a Darwin Teófilo Eufracio León como viceministro de recursos para la defensa. Eufracio no sólo había sido candidato a senador por Libertad Popular, como había expuesto previamente una investigación de Caretas, su cercanía con Belaunde Llosa era mucho mayor.

Quien aparece en la siguiente imagen junto al actual ministro de Defensa es Tania Porles Bazalar y, durante las elecciones presidenciales del presente año, acompañó a Rafael Belaunde como candidata a segunda vicepresidenta en su lucha por llegar a Palacio. Pero, además, Porles es la esposa de Darwin Eufracio, quien coincidentemente acaba de convertirse en funcionario del ministerio que está a cargo del que fue su compañero de fórmula presidencial.

Sin embargo, la suerte le siguió sonriendo a esta pareja de esposos integrantes del partido Libertad Popular. Sudaca pudo revisar las órdenes de servicio que pagó el Ministerio del Interior durante el pasado mes de agosto y encontró que Tania Porles Bazalar recibió un generoso pago por treinta y tres mil soles que salieron de las arcas del ministerio que está bajo las órdenes de César Astudillo.

LA FAMILIA NARANJA AL ACECHO
Pero, además, en las últimas horas, una nueva designación del gobierno fujimorista ha estado en el centro de las críticas. Luego de numerosos nombramientos del antiguos candidatos y excongresistas fujimoristas para embajadas y diversos cargos públicos, se conoció que también los familiares de miembros de Fuerza Popular están siendo beneficiados.
El escándalo, en esta oportunidad, involucra a la familia de Luz Salgado Rubianes, quien integra las filas del fujimorismo desde la época en que gobernaba Alberto Fujimori. No obstante, esta vez quien trabajará para un gobierno naranja será su hermana, Magda Cecilia Salgado Rubianes, quien ha sido designada por José Chang, ministro de Educación, para estar a cargo de la Dirección General de Calidad de la Gestión Escolar.

Sin embargo, Magda Salgado no es la única hermana de una excongresista fujimorista que anda merodeando los ministerios. Sudaca pudo conocer que, durante esta semana, Luz María Atencia Rubín fue recibida por María Magdalena Seminario Marón, ministra de la Mujer, para sostener una reunión de trabajo.

El nombre de Luz María Atencia Rubín podría no ser muy conocido en el ambiente de la política nacional, pero el de su hermana tiene un peso muy distinto. Atencia Rubín es media hermana de la actual diputada fujimorista Karina Beteta Rubín, quien goza de un estima muy alta en la cúpula naranja. Tal es así que, incluso durante el periodo que no estuvo en el hemiciclo, el fujimorismo logró colocarla como jefa del Fondo Editorial del Congreso.

Mientras la mayoría de peruanos observa con atención la respuesta del gobierno ante problemas como la inseguridad y la inminente llegada de los efectos del Fenómeno El Niño, Keiko Fujimori y quienes la acompañan en el Ejecutivo siguen sin tener una hoja de ruta clara y, como se puede observar en este tipo de designaciones, parecen enfocados en repartir tantos puestos como sea posible a sus conocidos y familiares.







