[INFORME] Las sospechosas coincidencias entre el asesinato de Santiago Guardamino y la posibilidad de un acuerdo que podía ayudar a que su comunidad campesina recupere el terreno que les arrebató de manera fraudulenta una importante empresa.
En un informe publicado esta semana, Sudaca pudo hacer un recuento de los cuestionables hechos que rodearon la venta de un terreno de diez mil hectáreas que le pertenecía a la Comunidad Campesina de Quipán y terminó en manos de la empresa Industrias Argüelles que tenía la intención de convertirlo en un relleno sanitario.
Como se detalló en la mencionada publicación periodística, esta importante adquisición se llevó a cabo debido a que el entonces presidente de la comunidad campesina fue parte de un fraude que incluyó la manipulación de firmas y este hecho fue seguido de una elaborada estrategia para un pago de sobornos a la magistrada que debía investigar.
Sin embargo, el momento de esta historia que causó tanta conmoción como indignación fue el violento asesinato de Santiago Guardamino en 2024. Guardamino, quien había asumido como presidente de la Comunidad Campesina de Quipán, perdió la vida en medio de circunstancias muy particulares.
LAS HORAS PREVIAS
El asesinato de Santiago Guardamino sigue dando que hablar. Pero esto no es sólo por la violenta manera en que acabaron con su vida, con nueve disparos a pocos metros de su vivienda, también ha llamado la atención lo revelado por este líder comunal a pocas horas del fatídico desenlace.
Recientemente, el diario La República tuvo acceso a información de un acta de la comunidad de Quipán que tuvo lugar el mismo día en que Guardamino perdería la vida. Acorde a esta información, Guardamino Gonzáles reveló que estaba próximo a firmar un acuerdo que sería muy beneficioso para la comunidad.
La información que se dio a conocer en la mencionada reunión se relacionaba con la recuperación de las diez mil hectáreas que fueron vendidas de forma fraudulenta. Según se pudo conocer, Santiago Guardamino estaba próximo a oficializar un acuerdo con la empresa Petramás para que sus especialistas legales se encarguen del proceso civil.
El acuerdo con la Comunidad de Quipán, además, iba a permitir que, en caso el proceso legal llegue a un resultado favorable, Petramás compre las diez mil hectáreas por el precio de 8,5 millones de soles, una cifra acorde a lo que está valuado un terreno de esta extensión y que dista mucho de los seiscientos mil que obtuvieron por la venta fraudulenta.
SOSPECHOSO DESINTERÉS
Que el asesinato de Santiago Guardamino se haya producido en ese contexto podría haber llevado a que la justicia realice una exhaustiva investigación. No obstante, la realidad fue radicalmente opuesta. Hasta la fecha, no sólo no hay respuestas, sino que la justicia parece más preocupada por archivar el caso.
Al menos esto es lo que se podría concluir al saber que el fiscal Renato Lavy Cora considera que el caso debería ser archivado por falta de pruebas. Una decisión insólita si se tiene en cuenta que, como ellos mismos lo han expuesto, la familia de Santiago Guardamino tiene en su poder teléfonos celulares que era usados por Guardamino Gonzáles y en los cuales quedaron registradas las amenazas que venía recibiendo.
La versión de la familia Guardamino indica que la justificación para dejar de lado material que podría marcar un rumbo para este caso es que las autoridades no cuentan con las herramientas para realizar las pericias necesarias en estos dispositivos. Esto incluso ha llevado a que la vida de Guardamino Gonzáles apunte contra la justicia peruana y señale que “estamos muy decepcionados, porque prácticamente la justicia se dejó comprar. La más beneficiada con su muerte es Industrias Argüelles”.







