Renta variable - Renta fija

Renta variable y renta fija: ¿cómo usar estos instrumentos de inversión?

Mientras que la rentabilidad del primer instrumento está sujeto a un mayor nivel de riesgo, en la renta fija, se realizan pagos periódicos con un retorno más predecible. Daniel Guzmán, gerente general de Credicorp Capital Bolsa, explicó en qué casos conviene más cada opción.

Dentro de los instrumentos de inversión que se mueven en el mercado de valores, se puede distinguir al menos dos tipos de productos; los de renta fija y renta variable. Los primeros, los de renta fija, son instrumentos de deuda que ofrecen un riesgo y retornos menores a los productos de renta variable. Los más importantes son los bonos de deuda pública y privada.

En cambio, la renta variable es un tipo de inversión en la que la recuperación del capital, los flujos de dinero que el inversionista recibe y su periodicidad, no están asegurados. El valor de esta renta variable depende de distintos factores como la evolución comercial y financiera de la empresa, su proyección económica, el comportamiento de los mercados financieros, etc.

“Las acciones son para dejarlas tres años a más para que permitas que el beneficio real de la compañía se haga tangible en el precio de la acción. En renta fija, puede ser un poco más corto, pero igual hay que dejarlo un tiempo. Si lo necesitan para un gasto fuerte dentro de unos meses, es mejor no invertir el dinero porque si está en renta fija o variable, uno puede verse obligado a rematar uno de los activos que tiene”, explica Daniel Guzmán, gerente general de Credicorp Capital Bolsa.

En el caso de que el inversionista requiera con urgencia recuperar su inversión en un corto periodo de tiempo, sí recomienda virar hacia otros productos como un depósito a plazos.

¿Cómo acceder a estos productos?

Cabe indicar que, los instrumentos de renta fija realizan pagos periódicos a los inversionistas desde su emisión hasta la fecha de vencimiento determinada. Este retorno es conocido y predecible, salvo que la empresa caiga en ‘default’.

En el caso de las acciones, estas a veces pagan beneficios denominados “dividendos”. “Una vez al año, al margen de que las acciones suben o bajan, te pagan 1% a 2%, dependiendo de la acción, o sea, el inversionista recupera el dinero”, indica Guzmán.

Puede accederse a estos instrumentos de inversión mediante los agentes de bolsa. El especialista precisa que se debe tener en cuenta el costo de la comisión que cobran estos agentes por realizar estas operaciones.

“Hay acciones que cuestan S/ 1.60, pero no conviene comprar una acción porque las casas de bolsa te cobran una comisión mínima por la acción. Para las acciones, diría que es más recomendable a partir de los 5,000 soles porque así la comisión se diluye entre todas las acciones y no afecta tanto el precio de la comisión final”, señala.

Consideró que, actualmente, las empresas peruanas de distintos sectores económicos están dando muestras de una buena salud. Entre aquellas que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima, destacó que muchas tienen niveles de ingresos y márgenes superiores a la prepandemia.

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Inversión, Renta fija, Renta variable

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