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Alejandro Salas: “Me siento en condición de guiar cualquier ministerio”

El ministro de Cultura no sabe explicar muy bien cuál es su experiencia en el sector y dice que se ciñe a cuando fue regidor de la Municipalidad de Pueblo Libre, donde había un museo. También responde por sus antiguos tuits y acusa a los exministros Francke y Guillén de haber trabajado "para beneficio propio". Eso sí: defiende al Ojo que Llora como patrimonio cultural, porque fue parte de las recomendaciones de la CVR y no registra nombres de terroristas. "Nadie tiene que escandalizarse", afirma.
Por Cristian Rebosio

 

¿Quién le propuso formar parte del nuevo Gabinete?

El mismo presidente Pedro Castillo. En reuniones que tuvo con diversas organizaciones políticas, él pidió que le hagan conocer cuadros que tengan preparación política y en gestión pública para que ayuden al gobierno a salir adelante.

¿La bancada de Somos Perú lo acercó al gobierno?

No fue la bancada. El presidente no tiene comunicación con la bancada de Somos Perú. Él ha tenido reuniones, en diciembre, con presidentes de organizaciones políticas. Creo que el hecho de pedir cuadros que puedan ayudar en la gobernanza del país es un gesto democrático del presidente.

¿Ha tenido acaso experiencia en el sector Cultura?

He tenido formación política y he sido regidor en la Municipalidad de Pueblo Libre, donde estaba el Museo de Historia y Antropología del Perú, el cual trabajaba directamente con el municipio. Al ser regidor y gerente en diversas municipalidades, hay áreas relacionadas al deporte y a la educación, y uno no puede estar desvinculado. Uno no necesita tener el título de ministro con una especialidad en esa cartera para poder asumir el cargo. Me siento en la condición de poder guiar cualquier ministerio que puedan encargarme.

En las últimas semanas, la gestión de la exministra Gisela Ortiz en el Ministerio de Cultura fue criticada por sectores de extrema derecha y fujimoristas por el reconocimiento al Ojo que Llora como patrimonio cultural. Se le pidió, incluso, que retire esta distinción. ¿Usted tomará alguna medida al respecto?

Todos los peruanos necesitamos tener un espacio y un recuerdo en la memoria. Para poder hablar del tema hay que estudiarlo bien. El Ojo que Llora es un monumento que fue parte de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Este monumento reconoce a nuestros policías y militares fallecidos, pero también a las víctimas de la represión. Existe una ley que estipula que ningún terrorista puede estar registrado y este monumento ha sido reconocido por la Unesco. Nadie tiene que escandalizarse. No hay que estigmatizarlo y debemos darle el valor que corresponde a la historia de nuestro país. Si tengo que responder por ello, lo haré.

Cuando Héctor Valer llegó a la PCM se empezaron a conocer graves casos de violencia familiar. ¿Usted le dijo algo al entonces primer ministro?

No, porque todo fue muy rápido. Normalmente, cuando a una persona se le imputa un hecho, lo que tiene que hacer es defenderse. Nosotros no podemos estar defendiendo los hechos que se le imputan a alguien del Gabinete.

¿Condicionó su presencia en el Gabinete a la continuidad de Valer como premier?

No tengo por qué condicionar. La confianza me la da el presidente de la República. Mi trabajo y lealtad se los debo a él. No tengo que condicionarlos con otras situaciones. Mientras me dé la confianza y libertad para desarrollar la cartera que me ha dado, yo gustoso de trabajar con todas las fuerzas del caso. No podría atreverme a ponerle un condicionamiento.

¿No le resultaba, al menos, incómodo ser parte de un Gabinete encabezado por una persona con una denuncia tan grave como la de violencia familiar?

Creo que cada ministro responde por su cartera con su trabajo. No puedo responder por nadie más. Estoy encaminado a poder desarrollar lo que corresponda a mi cartera con el conocimiento con el que estoy preparado y avanzar hasta donde el presidente me dé la confianza.

El sábado pasado, el expremier Héctor Valer señaló que el Congreso iba a gastar su bala de plata si no le daba la confianza a su Gabinete y que lo siguiente podría ser la disolución del Legislativo. ¿Lo considera una medida razonable?

El presidente nos pidió ser un Gabinete de ingenieros de la democracia. No quiere un Gabinete de confrontación. Nosotros vamos a trabajar democráticamente. Si el Congreso nos recibe, seguiremos trabajando porque así lo quiere el Perú. Pero, si no es así, estaremos ante un Congreso que no deja trabajar al Ejecutivo. Del presidente y los ministros hay la plena voluntad de acercarnos al diálogo y consenso. Nada de imposiciones ni choques o balas de plata. Ojalá el Congreso pueda tener esa misma actitud.

En las últimas horas se ha conocido que los congresistas incluso se reúnen fuera del Parlamento para discutir sobre la vacancia, ¿cree que existirá voluntad para dialogar?

Cualquier tipo de situación que quiera atentar contra un presidente que ha sido elegido para gobernar cinco años es una intención golpista y es un delito. Hay que poner paños fríos y saber rescatar este tipo de situaciones. El Gabinete es democrático y vamos a responder cualquier tipo de agravio con trabajo y haciéndole saber al país quién está del lado de la democracia y quién no.

Algunos exministros, como Pedro Francke y Avelino Guillén, han manifestado las dificultades que afrontaban para poder dialogar con el presidente Pedro Castillo. ¿Cómo trabajará el sector Cultura con un mandatario que no escucha a sus ministros?

Eso te lo puedo desmentir. Una vez que le escribo al presidente para reunirnos, él me convoca y voy a Palacio de Gobierno. Lamento que otros ministros salgan a manifestar que no había apertura con el presidente, porque lo hacen cuando ya salieron de las carteras. Creo que esto tiene una parte política que se debe analizar bien. El presidente ha sido claro al señalar que hubo mucha gente a la que le dio confianza y han terminado traicionándolo. No puedes esperar a salir de un cargo para patear el tablero. Creo que eso no es correcto desde el punto de vista profesional.

¿Qué intereses podrían tener los ministros al contar las dificultades de trabajar con Pedro Castillo?

Algunos ministros entramos a trabajar con convicción y otros entran a desarrollar su propia política. Creo que estos ministros entraron a trabajar para beneficio propio y tener un capital político. Eso no está bien. No concibo cómo puedes dejar una cartera y luego salir a criticar todo cuando has tenido la oportunidad de hacerlo estando ahí. Han trabajado pensando en tener capital político propio.

Cuando asumió el cargo, empezaron a difundirse tuits suyos con comentarios racistas y sugiriendo que la izquierda no debería existir. ¿Por qué optó por cerrar su cuenta y no dar una explicación?

La cerré porque estaban descontextualizando mis interacciones y retrocediendo muchos años atrás en la historia de mi vida. De racista no tengo absolutamente nada. Soy un ser humano humilde y sencillo que respeta a todas las personas por igual. Se metieron a un tuit donde un periodista chileno ofendía a un colega peruano. Lo que yo quise hacer fue generarle empatía y le puse un primer hilo diciendo qué pasaría si a ellos los trataran de la siguiente manera y entonces le hago un segundo hilo donde le pongo un contexto que luego editan y descontextualizan. Pero nadie habla que fue una respuesta defendiendo a un peruano. Lo que a mí no me van a pedir es que deje de defender a un peruano cuando lo ofenden. La vida me enseña a que debo hacerlo de mejor manera. Esos mensajes no me representan. Esa era una interacción que hasta han editado para agregarle palabras. Pero si ese es el costo que tengo que pagar por servirle al país, estoy dispuesto a pagarlo.

¿Cuáles son las palabras que supuestamente le agregaron?

Son palabras irrepetibles. Lo que pasa es que han tomado captura de pantalla y es fácil editarla. Creo que han tenido que retroceder hasta 2014. Si alguien se ha sentido ofendido, pido las disculpas del caso.

Pero también hay tuits sobre política en los que dice: “La izquierda no debería existir. La izquierda se acaba cuando se termina el dinero ajeno”. ¿Sigue pensando de esa manera?

La política de izquierda ha aportado muchísimo en el mundo. No existiría derecha si no existiese izquierda. La izquierda ha tenido muchos logros y conquistas. Ese es un tema que descontextualiza en todo sentido. No es una posición que yo tengo. Yo interactuó. Hubo una periodista que pregunta cuáles son las principales frases o posiciones de determinadas líneas políticas y esa frase yo la menciono citando a Margaret Thatcher. Pero le quitan la cita y lo ponen como si fuese mía. Si uno googlea,  va a saber quién es el autor. Son declaraciones que terminan descontextualizando.

Menciona que los tuits fueron sacados de contexto, pero el tuit al que contestó de esa forma es de la periodista Mabel Huertas y decía “Cada vez que muere alguien en una protesta, la izquierda y derecha se lanzan dardos. ¿Qué tal si buscamos la verdad? No. Eso es más complicado”.

La verdad, no recuerdo bien el contexto. Estamos hablando de muchos años atrás. Uno va avanzando y evolucionando. Creo que hay que marcar una línea de acá hacia adelante. No están hablando con el Alejandro Salas de 2013, sino con el peruano que ha sido convocado para trabajar por su país en 2022.

Tiempo atrás también criticó a Verónika Mendoza por proponer una segunda reforma agraria y ahora forma parte de un gobierno que tiene esta reforma como una de sus principales banderas. ¿Qué lo llevó a cambiar de opinión?

Uno evoluciona cuando escucha personas que te lo explican de otra manera. Una primera reforma agraria estuvo ligada a la expropiación y ahora el presidente Castillo ha dicho que no le va a expropiar nada a nadie y que su reforma va guiada a darle trabajo y desarrollo humano a los agricultores. Cuando a uno se lo explican de esa manera, es imposible estar en desacuerdo.

¿Se considera de izquierda o derecha?

No puedo responder por ideología, porque soy un servidor del Estado que ha juramentado por el Perú. No estoy trabajando con ningún tipo de ideología.

¿Qué le ha dicho el presidente que espera del Ministerio de Cultura?

He encontrado un ministerio de cultura con un 5% de avance de ejecución de presupuesto. Vamos a entrar a marzo y no puede ser que solo exista ese porcentaje. El presidente ha sido muy claro al decir que todas las semanas analiza el trabajo y desempeño de cada uno de sus ministros. Obviamente, la ejecución de una cartera presupuestal es sumamente importante. He encontrado a profesionales muy valiosos, pero faltan gestores públicos. El Ministerio de Cultura es una entidad pública y tiene que saber gestionarse. Lo que él [el presidente] espera es que se desarrollen y ejecuten todos los proyectos con velocidad y legalidad. Respeto a los críticos, pero me doy cuenta que no saben de gestión pública.

¿Existe algún punto específico que el presidente le haya pedido trabajar en su ministerio?

Hay dos puntos específicos que ha encomendado y los estamos ejecutando. Primero, las familias de nuestros pueblos originarios donde muchos le tienen rechazo a la vacuna y no han querido vacunarse. Hemos tenido que convocar a profesionales de estas lenguas originarias para concientizar a estas familias. Se ha avanzado y estamos con alrededor de 800.000 personas hablantes de lenguas originarias que han sido vacunadas con un trabajo que se coordinó con el Ministerio de Salud. Otro aspecto que nos encargó fue que la cultura sea inclusiva. El día de ayer en Cieneguilla hemos mostrado lo que es el recorrido de una zona arqueológica inclusiva para nuestros invidentes que son más de 160.000 en nuestro país. También tenemos que orientarnos para que Machu Picchu sea inclusivo. [El presidente] no quiere ministros de escritorio, sino que estén en el campo recorriendo el país.

 

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Entrevistas, Pedro Castillo

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