Juan Carlos Tafur

Ejecutivo-Legislativo: una dupla destructiva

“Tenemos un Ejecutivo y un Legislativo de pacotillas. Entre ambos poderes, aferrados los dos a su sola permanencia en el poder, están siendo cómplices en la destrucción del Estado, de la democracia y de la viabilidad económica futura”

No hay ya vuelta que darle. La oposición autodenominada “Bloque Democrático” no tiene el empaque para hacerle frente al Ejecutivo y termina a la postre siendo funcional a aquel.

El retiro de la reconsideración de la censura al ministro del Interior Willy Huerta no hace sino corroborar que nuestra oposición de centro y derecha no tiene la envergadura para contrapesar los desmanes de Palacio, del presidente y de sus secuaces.

Mucho menos fuelle tendrá para estar a la altura de las circunstancias cuando, como ha trascendido, la Fiscalía de la Nación presente una acusación constitucional contra el Primer Mandatario, y mucho menos aún para ser capaz de aprovechar su presunta mayoría de votos para emprender reformas legislativas cruciales para la marcha del país (reformas político-electorales, salud pública, regionalización, por citar las tres más importantes).

Tenemos un Ejecutivo y un Legislativo de pacotillas. Entre ambos poderes, aferrados los dos a su sola permanencia en el poder, están siendo cómplices en la destrucción del Estado, de la democracia y de la viabilidad económica futura.

Pocas veces en nuestra historia republicana hemos estado en esta tesitura tan devastadora de tener a los dos principales poderes del Estado en plan de autodestrucción y de nimiedad corrosiva. Felizmente, el Ministerio Público y el Poder Judicial parecen estar en buenas manos y permiten cierto aliento respecto del porvenir institucional del país. Pero respecto de la dupla Ejecutivo-Legislativo no parece ya haber esperanza alguna.

Solo nos queda el páramo político y guardar la esperanza -por lo menos desde el centro y la derecha- que surja un candidato capaz de resolver, primero, la fragmentación existente en el sector, y, segundo, que sea capaz de armar una plataforma ideológica y programática lo suficientemente poderosa y disruptiva para hacerle frente a los ánimos antiestablishment y el predominio del rencor que después de cuatro años más de desgobierno absoluto que vamos a tener, van a crecer indudablemente.

Tags:

destruccion, Ejecutivo, Estado, legislativo

Mas artículos del autor:

"Papelón de la OEA y del gobierno"
"Por una Amazonía productiva, libre de chantajes ideológicos"
"No habrá choque de trenes"
x