Juan Carlos Tafur

¡Tradicionales a la tumba!

“El Perú, más allá de la votación disfuncional del 2021, es un país inclinado sociológica e ideológicamente a la derecha. La encuesta del IEP se encarga de recordárnoslo con frecuencia en sus encuestas”

Tienen que aparecer nuevos rostros en la política peruana, en el proscenio de candidatos de la centroderecha o derecha pura y dura. Es una lágrima que el elenco estable insista en presentarse y no aporte, por ende, ninguna sorpresa positiva al electorado, dejándole servida la mesa de la novedad a la izquierda, que sí saca cuadros inéditos, disruptivos y en algunos casos con mucha experiencia política.

Si no ocurre ello, mejor que Castillo siga hasta el final de su mandato, porque si se adelantan las elecciones se las lleva de cajón la izquierda, y una seguramente más radical que Castillo y, en consecuencia, más perniciosa para el país. El desértico panorama de buenos candidatos en el centro y la derecha es de espanto.

Y encima vamos a tener tres o cuatro candidatos de derecha y seis o siete de centro, dispersando el voto de tal manera que nuevamente un radical sacará 17% y entrará a la lotería de la segunda vuelta, donde ya lo que priman no son definiciones como las de izquierda o derecha, sino cuán antiestablishment eres.

Por lo menos, si transcurren algunos años, hasta el 2026, pueden ir decantando candidaturas, desinflándose algunas y, lo más importante, apareciendo nuevas, que de hecho debe haber por allí en el follaje político de la centroderecha.

El Perú, más allá de la votación disfuncional del 2021, es un país inclinado sociológica e ideológicamente a la derecha (la encuesta del IEP se encarga de recordárnoslo con frecuencia en sus encuestas). Debería, por ende, cuajar una opción moderna, nueva, potente, con perspectiva de Estado, claridad ideológica y capacidad de convocatoria para recoger ese estado de ánimo, traducirlo a votos, y alcanzar un triunfo electoral contundente.

Lo que no hay es una o dos figuras que capitalicen ese ánimo mayoritario y lo conviertan en propuesta político electoral. Habrá que animar a las que vayan surgiendo, en las regiones debe haber liderazgos locales capaces de crecer y proyectarse a nivel nacional (¿Reynaldo Hilbck, Yamila Osorio, por mencionar, al paso, solo dos, podrían serlo?), que rompan esta inercia destructiva de un gobierno nefasto como el de Castillo, que nos va a dejar un país en escombros (ya no solo cae la inversión privada, también lo hace la pública, y lo hará más el próximo año con el recambio de autoridades).

No nos queda sino confiar en que alguien surgirá, que nos dé esperanzas de que efectivamente el Perú es más grande que sus problemas y que lo que hoy estamos pasando es una pesadilla pasajera, culpa de nuestros propios errores, pero que ya habremos pagado con creces en los cinco años desgraciados que vamos a tener a cuestas.

La del estribo: ¡qué tamaña puesta en escena la de El Cuidador, de Harold Pinter! El mejor Alberto Isola se despliega en las tablas junto a Eduardo Camino y Oscar Meza, bajo la dirección de Mikhail Page (se reivindica de Bull, dicho sea de paso). Va hasta el 24 de julio en el Británico. ¡De verdad, no se la pierdan!

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Gobierno, Perú, política peruana

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