La Tierra Prometida de George Forsyth y Jorge Muñoz 

El candidato puntero en las encuestas y el alcalde de Lima fueron los principales promotores del traslado de 2.745 ambulantes de La Parada a Santa Anita. El mercado al que han sido reubicados, sin embargo, no tiene agua, desagüe, ni cumple protocolos Covid-19. Es una ‘bomba de tiempo’ sanitaria. 

 

Cuando todavía era alcalde de La Victoria, George Forsyth fue uno de los anfitriones en la ceremonia de inicio de obras en el mercado La Tierra Prometida. Fue el último 7 de octubre, cinco días antes de renunciar a su cargo para postular a la presidencia. El entonces alcalde aseguraba que, con la reubicación de ambulantes, iba a resolver un problema social y sanitario. La evidencia indica que, al menos por ahora, se equivocó.  

 

El alcalde de Lima, Jorge Muñoz, y autoridades del gobierno de Martín Vizcarra estuvieron con Forsyth aquel día. Parado al lado de ellos, el exarquero aliancista explicó por qué 2.745 ambulantes que vendían productos perecibles y verduras en los alrededores de lo que había sido el Mercado Mayorista de La Parada iban a ser trasladados a Santa Anita: la zona de su distrito se había convertido en una “fábrica del Covid”. 

 

Era octubre y el país estaba dejando atrás la primera ola de la pandemia. La Parada, prosiguió Forsyth, seguía “infectando a todo Lima y, por ende, a todo el país”. El Estado –dijo– tenía a los comerciantes “trabajando en la calle, entre la basura, entre los perros, entre las ratas; y, al final, [los alimentos ofrecidos en esas condiciones] es lo que comíamos todos los limeños”. 

 

Las declaraciones del entonces alcalde victoriano quedaron registradas en un video grabado por la Municipalidad de Lima. Sus palabras, sin embargo, se contradecían con la realidad que tenía enfrente. ¿Por qué? Porque el pampón de tierra llamado el ‘Gran Mercado Minorista La Tierra Prometida’, a donde finalmente se trasladó a los ambulantes, aún no tenía conexión de agua potable, alcantarillado ni energía eléctrica. Y los vecinos estaban preparados para bloquear la instalación.

 

¿Cómo se iba a combatir la pandemia si el nuevo mercado no contaba con la instalación de servicios básicos? 

 

En el mercado 'La Tierra Prometida', donde el piso es de tierra y piedras, una vendedora no usa bien su mascarilla. Esta imagen fue captada en la visita realizada el pasado jueves 21 por Sudaca (video: Juan C. Chamorro).

 

 

Las coordinaciones

Hagamos un poco más de ‘memorex’. El vocero de la Municipalidad de Santa Anita en el caso La Tierra Prometida, Luis Milla, recordó a Sudaca que el traslado de los ambulantes victorianos era un tema que se venía dialogando con Lima y La Victoria desde el 2012, cuando Susana Villarán era alcaldesa capitalina. La idea se originó luego del sangriento desalojo que llevó a cabo la política de izquierda que hoy cumple arresto domiciliario. Tras la aparición de la pandemia, en marzo de 2020, el proyecto de reubicación volvió a ponerse en agenda.

 

Milla sostuvo que las primeras reuniones se dieron entre marzo y abril del año pasado, en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Participaban el entonces premier Vicente Zeballos, y los alcaldes de La Victoria, George Forsyth; de Lima, Jorge Muñoz; y de Santa Anita, José Luis Nole.

 

“Se conversó la necesidad que tenía el Estado y la Municipalidad de Lima de erradicar los ambulantes de La Victoria. Fueron como cuatro reuniones de ese tipo, vía Zoom, donde se puso bien clara nuestra posición de que nos oponíamos al traslado de los ambulantes de La Parada a Santa Anita”, dijo Milla.

 

¿Por qué se oponía Santa Anita? Porque el terreno no tenía “habilitación urbana” otorgado a por la comuna distrital y, por lo tanto, no podía solicitar a Sedapal la instalación del suministro de agua y desagüe ni su licencia de funcionamiento. Además, porque el municipio creía que los comerciantes iban a importar el Covid como lo graficaba, en su momento, Forsyth. Durante esas coordinaciones, se proponía el traslado de los ambulantes a otros tres lugares: Cuartel los Barbones, un campo deportivo de La Victoria y los galpones de los camiones mayoristas de la Parada. Esta última era la propuesta de Santa Anita.

 

Tras uno de esos encuentros, el 24 de mayo del 2020, Forsyth presentó un ambicioso video que detalla cómo sería el nuevo Gran Mercado Minorista ‘La Tierra Prometida’. Así lo recopilan La República y El Comercio a través de notas periodísticas. En poco más de un minuto y con el logo de la Municipalidad de La Victoria, el video muestra que a pocos metros del ingreso al establecimiento hay cámaras de desinfección y lavatorios con agua para que los visitantes se laven. 

 

La reubicación se ejecutó, finalmente, entre la noche del 8 y la madrugada del 9 de noviembre, con la protección de 700 policías. Ese mismo día, La Tierra Prometida abrió sus diez puertas al público. Todos los protocolos anunciados por la gestión edil del actual candidato puntero en las encuestas quedaron apenas en su imaginación. Estamos ya subiendo la cresta de la segunda ola de la pandemia y nada ha sido implementado.

 

Una bomba de tiempo 

‘La Tierra Prometida’ es una franja de 4,8 hectáreas cercada por cuatro paredes. No tiene techo y el piso es una mezcla de tierra, polvo y pequeñas piedras. Está sobre el cruce de las avenidas La Cultura y Metropolitana, frente al Mercado Mayorista de Santa Anita.  

 

Sudaca visitó el lugar el pasado jueves 21 y pudo comprobar que los baños están con las puertas cerradas y los lavatorios no funcionan. ¿Por qué? Porque no hay conexión de agua y desagüe. Y si bien hay una persona en la puerta con un chisguete de alcohol y un termómetro, muchos compradores entran sin pasar por su filtro. Tampoco existe supervisión del uso de las mascarillas dentro del mercado: visitantes y vendedores las llevaban mal colocadas. 

 

El mercado minorista 'La Tierra , Prometida', al no tener conexiones de agua ni alcantarillado, ha tenido que colocar baños portátiles (foto: Juan C. Chamorro).

 

 

En los puestos de venta tampoco hay luz: los vendedores deben llevar sus propios focos recargables para alumbrarse de madrugada. “Solo hay luz en los postes” señaló el exvocero de 21 agrupaciones de La Parada y actual arrendatario de un puesto en La Tierra Prometida, Wilfredo Guzmán. 

 

Como medida paliativa se han implementado baños portátiles, pero eso simplemente no basta. No hay un lugar para lavarse las manos. El agua, desde la inauguración hasta la actualidad -dos meses después-, llega en camiones cisterna que ingresan al mercado cada cierto tiempo. El líquido, sin embargo, va destinado principalmente para el aseo de los comerciantes y no de los visitantes. 

 

El supervisor designado por la Municipalidad de Lima (MML) para el traslado de los comerciantes a La Tierra Prometida, Juan Pablo de la Guerra, asegura que la responsabilidad de que se cumplan los protocolos recae sobre la Asociación de la Comisión Ejecutiva para la Construcción del Mercado Minorista en la Tierra Prometida, gremio de comerciantes que ha firmado un contrato de alquiler de dicho predio con la Empresa Municipal de Mercados SA (EMMSA). ¿Acaso ellos también debían gestionar la instalación de tuberías de agua y desagüe?

 

De la Guerra señala que el pasado domingo 17 la municipalidad recién ha podido iniciar la instalación de los servicios básicos y que pronto comenzarán a funcionar. Antes no lo pudo hacer por la oposición de los vecinos. El portavoz de Santa Anita Luis Milla explicó a Sudaca que los ciudadanos que viven en los alrededores del mercado también rechazan que haya conexión del servicio de agua, porque temen que la presión disminuya más de lo habitual y haya escasez.

 

Lima Metropolitana está por entrar a una segunda cuarentena que permitirá que los centros de abastos, incluidos los mercados, puedan seguir operando. Era la oportunidad perfecta para darle a los exambulantes de los alrededores de La Parada un espacio salubre y seguro donde vender sus productos. La Tierra Prometida por George Forsyth -y Jorge Muñoz-, no obstante, luce hoy muy distinta a la maqueta promocionada por la gestión del exalcalde victoriano.

 

Alcaldes y gobierno

El traslado de los ambulantes de las inmediaciones de La Parada se dio en el marco del decreto supremo 011-2020-Produce, que regula el funcionamiento de mercados temporales (‘itinerantes’). El gobierno de Martín Vizcarra puso en marcha el Plan de Operaciones N°200/-RegiónPolicialLima/Unipledu-Ofiplo que, en coordinación con las Fuerzas Armadas, dieron apoyo a los municipios de Lima y la Victoria en el proceso de reubicación.

 

“Como alcalde de La Victoria, para él [Forsyth], era un problema tener esa congestión de ambulantes en toda esa zona. Él quería erradicarlos. Hasta allí es entendible, como alcalde, pero no ha tenido una alternativa. Lo más fácil es simplemente exportarles [el problema] a otro distrito [Santa Anita], pasarle el problema a otros”, dice Milla.

 

“Lo que ha hecho es ganar popularidad […] Fue para las pantallas. Fue para lanzarse como candidato [a la presidencia]. Eso ha sido, como se dice, su caballito de batalla”, sostuvo Wilfredo Guzmán, exrepresentante gremial de La Parada y hoy arrendatario en La Tierra Prometida.  Según De La Guerra, de la Municipalidad de Lima, de las pruebas rápidas tomadas a los comerciantes el día de su traslado “solo cinco dieron positivo”.

 

El dirigente del Frente de Defensa de Santa Anita, Gustavo Rosas, recordó que Forsyth y Muñoz “andaban de la mano” por el tema de La Tierra Prometida, hasta que el primero de ellos renunció a la comuna victoriana y el segundo se peleó con él por dejarle todo ese problema.

 

El pasado 12 de octubre, tras conocerse la renuncia de Forsyth a su cargo, esto es lo que declaró Muñoz: “Creo en la libertad de las personas, cada uno es libre de hacer lo que considere. Pero si me preguntas a mí como Jorge Muñoz, creo que es incoherente dejar a los electores tirados en el camino porque tú fuiste elegido por cuatro años, no para dos ni para tres. En ese orden de ideas, hay algo que es incoherente. Más adelante, cuando tienes otras exigencias, ¿podrás ser coherente? eso es lo que hay que responder”

 

De la Guerra, quien también es miembro del directorio de EMMSA, considera que Forsyth “solo quería que sus ambulantes salgan de allí [de La Parada]”, pese a que el terreno de La Tierra Prometida tenía piso de tierra y carecía de servicios básicos. 

 

Los pagos de los arrendatarios

El traslado de los comerciantes no ha sido gratis. Es algo de lo que se ha hablado en voz baja durante todo este tiempo. El arrendatario Guzmán confirmó a Sudaca haber cancelado S/5.700 por el alquiler de un puesto a la Asociación de la Comisión Ejecutiva Para la Construcción del Mercado Minorista en la Tierra Prometida, por un año y medio. Entregó una copia del recibo.

El exvocero de 21 asociaciones de comerciantes ambulantes de perecibles de La Parada, Wilfredo Guzmán, entregó a Sudaca este voucher de 5.700 soles que realizó a la Asociación de la Comisión Ejecutiva para la Construcción del Mercado La Tierra Prometida en su cuenta de la Caja Piura, para tener un puesto de venta, por un año y medio, en el pampón de Santa Anita.

 

 

 

“Esto es una vil estafa con alevosía, porque nos dijeron que iba a haber luz y agua, y que el mercado iba a tener piso de cemento y no de tierra” aseguró. El exdirigente hizo el pago cinco días antes de su traslado a Santa Anita. El voucher que entregó el comerciante a Sudaca tiene la fecha del 5 de noviembre de 2020 y fue girado, en la Caja Piura, a la cuenta N°020-01-1864889 de la asociación de comerciantes de La Tierra Prometida.

 

¿Usted lo sabía?, le preguntamos a De la Guerra. “No es de conocimiento mío, es de conocimiento de todo el mundo. Hay financiamiento con cajas. Me parece que era la Caja Piura, pero todo era público. Ha habido un sorteo para dar los puestos, que también ha sido público. Todo es un tema público y transparente. Hay quienes quieren decir: esto se hizo a escondidas. Nada que ver”, respondió. Según él, EMMSA solo “supervisa el alquiler” del local por la asociación de comerciantes. 

 

El dirigente vecinal del Frente de Defensa de Santa Anita, Gustavo Rosas, aseguró que los vecinos están en vigilia y que harán que el mercado, tarde o temprano, deje de funcionar en su distrito. 

 

No hay que olvidar que un día antes de la colocación de la primera piedra del nuevo mercado, el 6 de octubre del año pasado, el alcalde de Santa Anita, José Luis Nole, fue detenido por la Policía por presuntamente alterar el orden público tras realizar una protesta junto a sus vecinos por este tema. Sudaca envió un pliego de preguntas al equipo de prensa de George Forsyth, pero no obtuvo respuesta.

 

‘La Tierra Prometida’ y sus alrededores son una bomba de tiempo. Milla, de la Municipalidad de Santa Anita, aseguró que la clausura del mercado, por no contar con la licencia de funcionamiento, es solo cuestión de horas. “Hemos pedido el apoyo policial para hacerla efectiva y sabemos que esto puede terminar en una batalla campal, por el uso y las costumbres que tienen los comerciantes que vienen de La Parada”, añadió. 

 

“Por sus obras los conoceréis”, dice un pasaje bíblico. George Patrick Forsyth Sommer (38) quiso aparecer en los medios como uno de los principales responsables del traslado de ambulantes de La Victoria a La Tierra Prometida. Hoy es candidato a la presidencia y ha dejado de comandar el distrito. Quizás a la hora de votar, las partes en conflicto en ese nuevo y mal instalado mercado se acuerden de él. 

 

 

Por Juan Carlos Chamorro

Un comerciante entregó a Sudaca este documento que era supuestamente para cerrar el trato del alquiler.

 

 

** Imagen de portada: Corresponde a la captura de un video grabado en el mercado 'La Tierra Prometida' (video: Juan C. Chamorro).

 

 

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