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¿Cómo reconocer a un mal líder?

Una de las tareas fundamentales de un líder es la toma de decisiones que permitan el óptimo desarrollo de la empresa y de sus equipos.

En el mundo laboral no todo es dinero. Marisa Elizundia, creadora del Barómetro de Salario Emocional explica que el salario emocional es parte de la ecuación de nuestra satisfacción en una empresa. “Son todos aquellos elementos que te ayudan a crecer personal y profesionalmente”, indica.

Parte del salario emocional es el buen ambiente de trabajo, libertad para trabajar y mantener una buena relación con el líder de equipo o área. Sin embargo, muchas veces al encontrarnos con un mal líder, nuestro salario emocional se va reduciendo a la par de nuestras ganas de seguir perteneciendo a la empresa.

Saber reconocer a un mal líder

Muchas veces un mal líder puede esconderse detrás de una sonrisa o un aparente buen trato, pero son los detalles los que los pondrán en evidencia. Un informe de la revista Forbes reúne algunas de las actitudes a las que debemos prestar atención para identificar a un mal líder. ¿Qué acciones debo tomar si me encuentro frente a uno? Para comenzar, debemos gestionar una reunión con el líder para comentarle algunas de nuestras inquietudes, o en caso de tratarse de un tema grave, comentarlo a Recursos Humanos.

Miedo al cambio

Vivimos en un mundo en constante cambio e innovación. Tener miedo al cambio puede ser algo normal, pero los líderes que no están preparados o dispuestos afrontar los cambios que se requieren, se quedarán atrás, pues evitarán que sus equipos crezcan a la par que el mercado y el mundo.

No toma decisiones

Una de las tareas fundamentales de un líder es la toma de decisiones que permitan el óptimo desarrollo de la empresa y de sus equipos. Además, los líderes deben responder ante las consecuencias de esta toma de decisiones. Titubear a la hora de tomar decisiones refleja falta de autoconfianza en el líder.

Falta de empatía

Saber conectar y entender los problemas o dificultades de los trabajadores es una de las características fundamentales de los buenos líderes. La falta de empatía puede resultar en una relación complicada entre el líder y su equipo.

Falta de equilibrio

Muchas veces tenemos la falsa idea de que quien llega primero a la jornada laboral y se va al fin del día es la más dedicada y comprometida. Un buen líder debe dar el ejemplo del equilibrio entre vida laboral y vida personal.

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Liderazgo, mal líder

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