“Mi cabeza está pedida, a mí en cualquier momento me van a matar”

“Mi cabeza está pedida, a mí en cualquier momento me van a matar”

Según sus familiares, Santiago Guardamino había responsabilizado a Industrias Argüelles por lo que le podía pasar luego de intentar recuperar un terreno de la comunidad de Quipán.

[INFORME] Santiago Guardamino le manifestó a su familia y a la comunidad de Quipán que venía recibiendo amenazas y hasta señaló a Industrias Argüelles como los que podían estar detrás de un atentado en su contra.

En los últimos días se ha dado a conocer que, pocas horas antes de ser asesinado, Santiago Guardamino le había comunicado a la comunidad de Quipán, de la cual era presidente, que estaba próximo a firmar un importante acuerdo que les permitiría estar cerca de recuperar el terrenos que años atrás vendió su predecesor haciendo uso de estrategias fraudulentas.

Pero los detalles sobre la situación que atravesaba este líder comunal antes de recibir numerosos disparos en la vía pública siguen saliendo a la luz. En esta oportunidad han sido las palabras del propio Santiago Guardamino las que exponen el dramático panorama que lo tenía en peligro por su decisión de buscar justicia para la gente de Quipán.

FUE AMENAZADO

Acorde al contenido del acta de la última reunión en la que el presidente de la comunidad de Quipán participó, Guardamino venía recibiendo presiones para que abandone su lucha y contó lo siguente: “El día que hemos estado en el terreno de Yungay con las directivas y la comisión, han llegado al portón en una moto lineal con dos tipos buscándome y diciéndome que no me meta con el relleno sanitario (de propiedad del Aniceto Argüelles Loayza) y han hecho disparos al aire”.

Unas horas después de compartir esta preocupación con la comunidad que presidía, Guardamino fue asesinado por un sicario que lo interceptó a pocos metros de su vivienda y disparó en varias oportunidades hasta acabar con su vida. Cabe señala que Santiago también le había comunidad a su familia que temía por su vida.

LA VERSIÓN DE LA FAMILIA

”Mi cabeza está pedida, a mí en cualquier momento me van a matar”, relató un familiar de Guardamino sobre lo que este les había comentado. “El único que estorba a la empresa Argüelles soy yo. Y bueno, si me van a matar, pues moriré de pie, pero no de rodillas”, fueron otras de las declaraciones que el expresidente de la comunidad de Quipán compartió con sus seres queridos.

También se debe tener en cuenta que, en la misma reunión en la que Guardamino contó sobre las amenazas que estaba recibiendo, se dio la aprobación para seguir adelante con un acuerdo con la empresa Petramás para que los apoyen con los procesos judiciales y recuperar el terreno de diez mil hectáreas para luego recibir por su venta un monto que sí sea acorde a su extensión.

Como se recuerda, este conflicto empezó una década atrás cuando el entonces presidente de la comunidad de Quipán, Abel Mosquera, vendió a Industrias Argüelles diez mil hectáreas de forma fraudulenta. Por este caso, además, la exgerenta de la empresa fue condenada por fraguar documentos y el fundador, Aniceto Argüelles, también recibió una condena tras intentar sobornar a una magistrada que estaba a cargo del caso.

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