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“Si no se paga, tú sabes cómo es”: todos los detalles tras los cupos en el Almenara

Llamadas, mensajes de WhatsApp y triangulaciones entre cuentas bancarias conforman una perversa trama que inicia cuando una familia desesperada acepta pagar S/82.000 para saltarse la cola por una cama UCI. Coordinan con una exvoleybolista y hacen los depósitos, pero el ventilador les llega demasiado tarde. También están involucrados dos funcionarios de confianza de EsSalud.

“Hay 500 pacientes esperando por entubado, la lista de espera es grandísima, muchos no llegan. Bueno, prácticamente ya está ubicada la cama, la entubación y todo para poder hacerlo en el transcurso de las horas, pero tú sabes cómo es, esto no se maneja si no se adelanta. Si no se paga, tú sabes cómo es esta situación”.

Este es uno de los audios que tiene la fiscalía anticorrupción. Lo atribuye a la exvoleibolista Ana Cecilia Aróstegui Girano, que el pasado 11 de marzo le habría ofrecido al hermano de un paciente grave de Covid-19 saltarse la cola de quienes necesitaban ser atendidos en una cama de la unidad de cuidados intensivos (UCI) o de cuidados especiales (UCE).

ana cecilia voz
En una conversación atribuida a Ana Cecilia Aróstegui y el denunciante, esta le dice: “Si no se paga, tú sabes cómo es esta situación”.

El hombre, al que llamaremos Rodrigo, aceptó creyendo que por fin su hermano sería conectado a un ventilador mecánico. Pagó, en dos tandas, los S/82.000 requeridos por Aróstegui a una cuenta que ella le había proporcionado y que estaba a nombre de su hijo. Y lo hizo por gusto: la familia del paciente luego tuvo que reclamarle a la inescrupulosa mujer el haber pagado por un ventilador mecánico que no llegó sino hasta que fue demasiado tarde.

Con su hermano ya muerto, Rodrigo denunció por los canales administrativos de EsSalud. Y en mayo pasado, el caso llegó a la fiscalía. El hombre entregó audios de las conversaciones y pantallazos de los chats. Luego de dos meses de investigación, un equipo de fiscales liderados por Reynaldo Abia y la policía especializada lograron rastrear adónde había ido a parar el dinero y descubrieron que los involucrados usaban como testaferros a sus familiares para recibirlo.

Entre los nueve detenidos esta madrugada hay dos funcionarios de EsSalud que, a inicios de este año, fueron nombrados en cargos de confianza por la gerencia general de la entidad. En la mañana de hoy, la presidenta ejecutiva del seguro social, Fiorella Molinelli, señaló que apenas tomaron conocimiento de la denuncia, los habían separado del cargo.

transferencia 35 mil
La primera transferencia (S/35.000) que hace el hermano del paciente al hijo de Ana Cecilia Aróstegui.

Miserables cupos

La historia empezó seis meses atrás. El pasado 1 de marzo, J.F.C.C. fue ingresado al área de emergencias del Hospital Guillermo Almenara con un severo cuadro de Covid-19. Allí, un médico de turno le dijo al hermano del paciente -’Rodrigo’- que requería de una cánula de alto flujo o, directamente, ser internado en UCI. Agregó, sin embargo, que en el establecimiento ya no había una.

Los familiares hicieron un esfuerzo y consiguieron la cánula unos días después.  No era suficiente. Otro doctor de turno había hecho la interconsulta para trasladar al paciente a la Unidad de Cuidados Especiales (UCE), que tiene un número menor de ventiladores mecánicos y donde trabajan médicos que no son intensivistas. Para ambas áreas, según la fiscalía, había que estar en una lista de pacientes con prioridad. De hecho, desde el 11 de marzo, J.F.C.C. estaba en el puesto 20 de esa nómina de espera para acceder a una cama UCI.

Desesperado, ese mismo día Rodrigo contactó a una conocida de la familia, Iraida Muñoz Arróspide, quien le dijo por WhatsApp que podría ponerlos en contacto con una persona “muy amiga de la gente de gerencia del directorio”. “Creo que a ellas les cobran, no lo sé. Pero si me dice que sí hay, si me dice: ‘sí, Vane, sí te puedo ayudar, que no sé qué’, ya yo te paso su número de contacto”, le dijo la mujer, de acuerdo a un audio de WhatsApp entregado a la fiscalía.

En ese momento entró a tallar Ana Cecilia Aróstegui Girano, que sigue figurando en registros públicos como tesorera de la ONG Donantes de Esperanza, “una asociación sin fines de lucro, que se encarga de brindar ayuda a niños y adolescentes con cáncer de bajos recursos”, según sus redes sociales. Vaya forma de hacer el bien.

En una primera comunicación con el hermano del paciente, según el requerimiento de detención preliminar de la fiscalía, “le habría indicado que perteneció a una ONG que tenía mucha influencia en el Hospital Almenara y que conocía a todo el aparato administrativo”. Fue en esa conversación que le habría pedido S/85.000, que luego fueron rebajados, por intermediación de Iraida Muñoz, a S/82.000.

La ruta del dinero

La familia del paciente no perdió más tiempo. Ese mismo 11 de marzo, Rodrigo realizó una primera transferencia, por S/35.000, a una cuenta que figura a nombre del hijo de Ana Cecilia Aróstegui, Sebastián Bazalar Aróstegui. No pasaron muchas horas para que el paciente lograra ingresar a la Unidad de Cuidados Especiales.

 

conversaciones de marzo
Ya habiendo internado a su pariente en la UCE, Aróstegui le escribe: “Ahora con fe y pendiente de él, mañana en la mañana te paso informes de él”.

Pero el dinero siguió fluyendo. De acuerdo a los reportes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) solicitados por el fiscal Reynaldo Abia, de la cuenta de Bazalar salieron S/3.000 para su madre, Ana Cecilia; S/1.011 fueron a la cuenta de la pareja de Iraida Muñoz; y S/400 a la de la ciudadana Chris Gafo Alméstar.

Los investigadores también descubrieron que una cifra mayor -S/24.000- fue transferida a favor de Piero Pino Carmona, hijo de uno de los coordinadores de Extensión y Cobertura I de la Oficina de Atención de Hospitalización de la Red Prestacional Almenara. El funcionario se llama Pedro Pino Gonzáles, y tenía injerencia en los procesos para la evaluación y asignación de camas.

Pino había sido nombrado en ese puesto de confianza por el gerente general de EsSalud, Alfredo Barredo Moyano, en enero de este año. Al igual que Nery Ochoa Menacho, otra de las coordinadoras del área. Cuando al día siguiente el hermano del paciente depositó los otros S/47.000 que quedaron pendientes, hubo otra serie de transferencias entre los involucrados. Y de las cuentas del hijo de Pino, por ejemplo, salieron S/27.000 para la hija de Nery Ochoa. Todo quedaba entre familia y entre colegas.

 

transferencia entre pino y nery
La fiscalía estableció que hubo una transferencia de S/27.000 entre los funcionarios de EsSalud Pedro Pino y Nery Ochoa.

 

Coima en vano

La repartija continuó, a decir de los movimientos financieros, pero la familia no estaba contenta. El hermano del paciente recibía constantes mensajes de este en los que le indicaba que estaba mal. Además, se habían enterado de que ni siquiera estaba conectado a un ventilador mecánico, sino que seguía con una cánula de alto flujo. Según la denuncia, el ofrecimiento que le había hecho Ana Cecilia Aróstegui era que estaría conectado a un ventilador.

El 12 de marzo, por ejemplo, Iraida Muñoz le dice al hermano del paciente, en una comunicación por WhatsApp: “Cecilia [se refiere a Ana Cecilia Aróstegui] me ha escrito, sé que estás preocupado por tu familiar. Créeme que era casi imposible conseguir cama, pero ella la consiguió en horas”.

Tres días después, ante la presión de Rodrigo, la tensión crecía. “Ya no me vuelvas a decir que ‘no cumpliste’, ya no hables de una manera de negocio o algo [sic], háblalo de cariño, porque yo la verdad estoy muy pegada a tu hermano, mi mayor alegría sería que tu hermano salga”, le dijo la misma Ana Cecilia Aróstegui el pasado 15 de marzo, según el registro de comunicaciones que tiene la fiscalía.

Ese mismo día, por la noche, Rodrigo le escribió a Iraida Muñoz, la mujer que había servido como enlace, para quejarse del supuesto incumplimiento del acuerdo: “Yo confié sin conocerte a ti y a Ana Cecilia [Aróstegui]. Mi hermano me escribe y me pide que lo ayude, hice que mi familia junte 82 mil soles por cama UCI. Desde el jueves venimos esperando. Si no vas a cumplir, devuélvenos el dinero para buscar otro lado”.

Muñoz solo atinó a recriminarle: “¿Me estás diciendo que me quedé con tu dinero?, ¿que no te he ayudado en nada?, ¿que te he estafado? Tu hermano ha entrado donde hasta esta hora no puedo meter a mi tía, que ruega por un minuto más de vida, porque si tuviera tu dinero, ya la hubiera metido ahí”.

chats con iradia
Iraida Muñoz, el enlace con la presunta mafia, responde ante los reclamos de la familia: “¿Me estás diciendo que me quedé con tu dinero?, ¿que no te he ayudado en nada?, ¿que te he estafado?”.

 

Los reclamos no parecían resolver nada. El 17 de marzo, sin embargo, una doctora comunicó a la familia del paciente, luego de una tercera tomografía, que el diagnóstico era grave, que el hombre tenía una sobreinfección y que sus pulmones estaban afectados en un 90%. Solo después de eso, Ana Cecilia Aróstegui -según declaró ella misma a la fiscalía- entregó un ventilador mecánico a la unidad donde estaba internado el paciente. Supuestamente, lo había comprado.

Minutos después, una asustada Iraida Muñoz llamó a la esposa del paciente y le dijo: “Yo vuelvo a repetir, te lo subrayo y en negritas: yo no recibí ni un sol y puedes abrir todas mis cuentas y puedes hacerme seguimiento y reglaje y buscarme (…) Lo que sí es que cuando me has pedido ayuda, me he puesto a moverme. Entonces ya se dejó el ventilador, ya está ahí, hasta aquí llegamos”.

La oscura trama a la que se había metido la familia del paciente no pudo salvar su vida. El 18 de marzo, apenas un día después de la llegada del ventilador, el hombre falleció. Y una semana después, el hermano de este ingresó una denuncia al sistema de EsSalud, que luego inició un proceso administrativo contra los funcionarios Pedro Pino Gonzáles y Nery Ochoa Menacho.

Entonces Iraida Muñoz le escribió a Rodrigo para rogarle que retirase la denuncia y hasta lo acusó de haberse quedado con el ventilador: “Te lo suplico, devuelvan el ventilador y recupera tu dinero, que al final quede en nada todo esto, te lo suplico de rodillas”. Ana Cecilia Aróstegui hizo lo mismo en otro mensaje: “No sé por qué dicen que soy parte de una red, yo no entiendo por qué me están acusando. Solo por recomendar, no puedo ir presa por ello”.

La fiscalía anticorrupción se hizo cargo del caso en mayo. Aróstegui y los demás involucrados fueron detenidos por un plazo de siete días. Pero si deciden cantar, podría ser el inicio de un caso más complejo. “Este hecho ya está determinado y lo que ahora tratamos de verificar es si están involucradas otras personas, como el personal médico que se había encargado del diagnóstico y la ubicación y hospitalización en cuidados intensivos”, dijo a la prensa el fiscal Reynaldo Abia durante el operativo.

reclamos de hermano
Reclamos del hermano del paciente a Ana Aróstegui: “Mi familia hizo un gran esfuerzo para juntar los S/82.000”

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