Antifujimorismo

Antifujimorismo

Hay muchas buenas razones para ser antifujimorista, no solamente por el legado nefasto de la dictadura de Alberto Fujimori en sus 11 años de gobierno, sino también por lo que ha continuado haciendo el fujimorismo en los últimos 10 años.

[OPINIÓN] Siempre que llegan las elecciones se comienza a tejer la narrativa de que los antifujimoristas están obsesionados, que deberían simplemente pasar la página, que hay que mirar hacia el futuro, y en fin, una serie de acusaciones que los pinta como personas irracionales. Pero claramente esto no es así. Fijémonos en las cosas que ha hecho el fujimorismo en los últimos 10 años. Keiko Fujimori amenazó el 2016 con gobernar desde el congreso. Y, efectivamente, censuró ministros de PPK de manera completamente arbitraria, y terminó vacando al mismo PPK, inaugurando así la crisis política en la que estamos actualmente. Luego de que Martín Vizcarra no se le sometiera, decidió hacerle la vida imposible y procedió a vacarlo también. También procedió a socavar el gobierno de Pedro Castillo, incluso desde antes de iniciarse. Obviamente Castillo fue un desastre y contribuyó también a su propria debacle, pero el fujimorismo se empeñó en vacarlo desde el primer día, como acaba de reconocer Miki Torres, candidato a la primera vicepresidencia por Fuerza Popular.

No solo eso. La bancada fujimorista no ha parado de sacar leyes que les convenían a ellos mismos, sin importarles las consecuencias que eso pueda tener para el país. Se sacaron de encima a Zoraida Ávalos y Delia Espinoza sin razón alguna. El fujimorista Fernando Rospigliosi, actual presidente del congreso, mandonea ministros y amedrenta jueces, con total impunidad. La misma Keiko se inventó un fraude el 2021, y creó un antecedente para que RLA lo haga este 2026 (y ella misma, probablemente, hará lo mismo si pierde). Y la lista continúa, por supuesto.

Cuando uno cita, además de esto, el legado del fujimorismo de los 90s, la idea no es “castigar a la hija por los pecados del padre”, sino poner en perspectiva el modus operandi del partido: tomar el control de los poderes del estado, destruir la independencia del poder judicial, manipular a través de los medios, y realizar una política pragmática sin otra ideología más que hacer lo que les conviene a ellos (pueden, por ejemplo, promover que las masas de las clases A/B se escandalicen con el castillismo, y al mismo tiempo compartir la mesa directiva del congreso con ellos).

Tener dignidad y memoria es algo muy loable y sano para una democracia. Sin embargo, reconozco que sería difícil ser antifujimorista si el fujimorismo hubiera mostrado una cara democrática estos últimos 10 años, si hubiera dado señas de que con el fujimorismo el país va a estar mejor. Pero no ha sido el caso. Un gobierno de Fujimori es, objetivamente, lo peor que le puede pasar al país.

* Manuel Barrantes es profesor de filosofía en California State University Sacramento. Su área de especialización es la filosofía de la ciencia, y sus áreas de competencia incluyen la ética de la tecnología y la filosofía de las matemáticas.
FOTO: https://www.fastcompany.com/91490454/how-to-let-go-of-resentment-on-the-job

 

 

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