El pequeño secreto del fraudismo

El pequeño secreto del fraudismo

[PUNTO CRÍTICO]  No dudo de que hay personas que realmente creen que ha habido fraude. Su juicio simplemente no pudo contra la avalancha mediática de mentiras. Tampoco dudo que hay personas inteligentes que claramente saben que no lo hubo, pero pretenden que sí para rehacer total o parcialmente las elecciones. Pero hay un grupo que es bien curioso, y que estuvo muy presente también en la campaña fraudista de Keiko Fujimori de hace cinco años. Estoy hablando de personas que, cuando te están dando las supuestas pruebas de que hubo fraude mezclan, en la misma discusión, afirmaciones acerca de lo terrible que sería un gobierno de Roberto Sánchez. Por un lado, critican a Piero Corvetto como si fuera un gran estratega que planeó todo, pero al mismo tiempo se burlan de él por incompetente y, en el mismo aliento, señalan cosas horribles de Antauro Humala (todas ciertas probablemente), y también que Sánchez va a destruir la economía (no dudo de que si tuviera el poder en el congreso lo haría). Pero, al tener estos argumentos mezclados como si fueran todos evidencia del fraude, lo que te están diciendo básicamente es que lo mejor para el Perú es mentir y hacer como si sí lo hubiera habido. Entonces, resulta que si tú señalas que no hay evidencia de fraude, estás apoyando a Sánchez y todo el mal que podría traer Sánchez sería tu culpa. Claramente el argumento está mezclando cosas. Es como si yo reclamara que una lotería es fraudulenta solo porque el ganador va a hacer cosas que no me gustan con la plata que ha ganado.

Algo curioso de estas discusiones es que ocasionalmente brotan extraños momentos de claridad. A veces pasa que, cuando un fraudista te da una supuesta evidencia del fraude (por ejemplo, que las mesas rurales no existen), y tú le respondes que eso es algo que se viene haciendo en el Perú desde hace años, de pronto surge un silencio, como si el aire se hubiera detenido, y en un arrebato de intimidad te dicen: “¿Pero realmente quieres que este huevón sea presidente?” Entonces ahí te das cuenta de que, cuando estos fraudistas se detienen a pensar, se dan cuenta de que en realidad no ha habido un fraude. Y que en realidad están mintiendo. Pero nadie quiere admitir para sí mismo que es mentiroso. Mamá siempre nos dijo que somos buenos y puros de corazón. Este conflicto cognitivo hace que el momento de lucidez se pierda rápidamente. La luz de sus ojos se apaga, y comienzan a repetir de nuevo la misma letanía: “No, es que en realidad las mesas de código 9000…” Este deseo voluntario por tener la mente confundida es la peor herencia que nos están dejando los Trumps, los Mileis y los Aliagas.

* Manuel Barrantes es profesor de filosofía en California State University Sacramento. Su área de especialización es la filosofía de la ciencia, y sus áreas de competencia incluyen la ética de la tecnología y la filosofía de las matemáticas.
Fuente de la imagen: https://www.telegraph.co.uk/news/science/8327304/AAAS-Out-of-body-experiences-are-just-the-product-of-a-confused-mind.html

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