Juan Carlos Tafur

Pensar el recambio derechista

“La gran pregunta que surge es si la derecha estará en capacidad de ofrecer alternativas potables de recambio, que no hagan que nuevamente surja un candidato radical disruptivo que arruine la fiesta derechista”

La supina irresponsabilidad política del presidente Castillo, ciego ante las amenazas de vacancia y sin reacción rápida e inteligente frente a las denuncias que lo rozan, hace que cave su propia tumba política con un esmero que ni su más acerado opositor logra desplegar.

No parece que en esta ocasión vaya a prosperar el proceso de vacancia iniciado por la congresista Patricia Chirinos. En el mejor de los casos, lograrán los votos suficientes para obligar al Presidente (sería doblemente lamentable que el propio Castillo no acuda a dar respuesta a las interrogantes legislativas) a asistir al Congreso.

Pero el próximo año, cuando se desate la tormenta perfecta de crisis: sanitaria (tercera ola), económica (con tasas de crecimiento insuficientes), política (con un gobierno que bordeará el dígito de aprobación) y social (por los conflictos desatados, muchos de ellos por sobreexpectativas respecto de un gobierno fallido), y cuando se avecinen las elecciones municipales y regionales (que harán que los partidos de centro que hoy sostienen al régimen, se alejen por conveniencia electoral), el destino político del Presidente parece escrito en piedra.

Lo más probable es que el 2022 Castillo salga de Palacio, haga lo propio Dina Boluarte (tendría que mostrar una inteligencia política superlativa para sobrevivir a la vorágine vacadora), y quien ocupe entonces la Presidencia del Congreso asumirá y convocará elecciones adelantadas.

La gran pregunta que surge entonces es si la derecha estará en capacidad de ofrecer alternativas potables de recambio, que no hagan que nuevamente surja un candidato radical disruptivo que arruine la fiesta derechista, que debió haber ocurrido, en circunstancias normales, este año, repitiendo la performance del 2016.

¿Qué nombres se perfilan? ¿Nuevamente Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga y Hernando de Soto? ¿Se dividirá el voto derechista y le entregará en bandeja el triunfo a un izquierdista radical o moderado?  ¿O a un centro inerte como el que nos ha gobernado la mayor parte de los últimos 25 años? ¿Crecerán los nombres de Fernando Cillóniz, Roberto Chiabra, Roque Benavides o Ricardo Márquez, potenciales candidatos del sector?

Seis meses se pasan volando y si la derecha no quiere volver a ser derrotada, debe repensar una estrategia política y electoral desde ya. Si su modus operandi se agota en tratar de vacar a Castillo a como dé lugar y organizar cada cierto tiempo mítines monocromáticos en el Campo de Marte, está fregada de antemano.

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Pedro Castillo, Presidente Castillo, Presidente del Perú

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