La petroguerra por un millonario daño ambiental en Loreto

Pluspetrol Norte se está liquidando. El OEFA le exige pagar la remediación de los daños ambientales del Lote 192, en Loreto, causados desde antes del inicio de sus operaciones. Superarían los US$1.000 millones. Para la población afectada, el Estado y Pluspetrol se protegen. (Foto abridora: Julio Angulo/La República)

 

Una ‘petroguerra’ legal entre Pluspetrol Norte SA y el Estado ha estallado. La primera bala se disparó el 8 de agosto de 2015, cuando la empresa de capitales holandeses terminó su contrato en el Lote 192, ubicado en Loreto, tras 15 años de explotación petrolera. Venía operando allí desde el 2000.

La compañía presentó, entonces, su plan de abandono del lote al Ministerio de Energía y Minas (Minem). El Minem lo rechazó. El principal motivo: la petrolera no está dispuesta a asumir la remediación de los pasivos ambientales, que comenzaron a generarse antes de que llegara a sacar petróleo de esa zona de la selva peruana. 

Según el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), sin embargo, a la compañía sí le corresponde hacerse cargo. ¿Por qué? Porque firmó un contrato de “cesión de posición contractual”. Explicaremos esta figura más adelante.

Antes, un poco de contexto: desde el 28 de agosto de 2015 la empresa canadiense Frontera Energy opera el Lote 192, aunque sus trabajos hoy están suspendidos por la pandemia. Su contrato acaba el próximo 5 de febrero. Ingresó a explotar el crudo después de que el gobierno realizara una mesa de diálogo con la población. La zona era un hervidero de conflictos sociales por la negativa de Pluspetrol para asumir su presunta responsabilidad sobre los pasivos ambientales.

El primer contratista del Lote 192 −antes llamado Lote 1AB− fue la estadounidense Occidental Petroleum Corporation of Perú, más conocida como “Oxy”. Se instaló por primera vez en ese territorio amazónico en 1971. Después, en 1985, la explotación pasó a la empresa Occidental Peruana INC, conocida como ‘Oxy Perú’, creada exclusivamente para absorber a su predecesora.

El 8 de mayo de 2000, Oxy Perú cedió su contrato a Pluspetrol Perú Corporation SA. El 1 junio del 2001, se firmó oficialmente el contrato entre la estatal Perupetro, que se encarga de negociar y suscribir los contratos de explotación de hidrocarburos del país, y la petrolera hoy cuestionada. Finalmente, mediante el decreto supremo 048-2002-EM se modificó el contrato de licencia de Pluspetrol Perú Corporation SA y este pasó a estar inscrito a favor dePluspetrol Norte SA. Ahora sí: vamos a la ‘petroguerra’ amazónica.

 

La protesta de la población en agosto de 2015, en el lote 192, tras el retiro de Pluspetrol Norte SA sin querer asumir el pago de la millonaria reparación ambiental, escribió un precedente. Desde esa fecha, Perupetro tiene que realizar una consulta previa con las comunidades antes de entregar la autorización de explotación petrolera a una empresa.

 

Las víctimas colaterales

El coordinador de la Federación de las Comunidades Nativas del Río Tigre (Feconat), José Fachín, ha asegurado a Sudaca que, desde la década del 70 hasta el 2007, las empresas petroleras que operaron en el Lote 192 −Occidental Petroleum Corporation of Perú, Occidental Peruana INC y Pluspetrol Norte SA− “revirtieron las aguas servidas de su producción a los ríos y cuerpos de agua, como aguajales y quebradas”.

Fachín explicó que el Estado, en todo ese tiempo, le dio “poca importancia” al tema y “no fiscalizó” a las empresas petroleras. Recién en el 2006, a raíz de la lucha del pueblo Achuar, en el río Corrientes, se consiguió que la petrolera trate sus aguas servidas para que no sigan siendo vertidas a los ríos.

Pero las aguas servidas vertidas por el Lote 192 han representado sólo una parte del impacto en la zona. El segundo factor contaminante, asegura Fachín, han sido los desechos químicos utilizados en la ciudad petrolera, que eran dejados a la intemperie, en el bosque. El tercero, las maquinarias inservibles que iban a parar a una especie de ‘cementerio’ en la selva. El cuarto, según el líder indígena, “fueron los derrames a raíz de una infraestructura antigua o no adecuada para la amazonía”. Los tubos se rompían constantemente.

Los ciudadanos que viven en el sector aledaño al Lote 192, una zona que congrega a unas 10 mil familias de los distritos Trompeteros, Parinari y Urarina de la provincia de Loreto, conviven con todo esto desde 1971. “La población sufre de cólicos, sobre todo los niños. Hay enfermos y muertos. No hay pescado. La gente va a sustraerlo a la frontera con Ecuador”, dice Fachín. 

El Ministerio de Salud (Minsa) realizó un estudio en el 2017, que recogió muestras de sangre y orina a 1.168 personas de los distritos aledaños al Lote 192. Ese informe, publicado en Convoca.pe, concluyó que la mitad de los pobladores presentaba metales tóxicos en su organismo, como plomo, arsénico, mercurio y cadmio, en niveles mayores a los permisibles.

El confuso laudo arbitral

Según el OEFA, tras acabar su contrato en el 2015, Pluspetrol tendría que reparar todo ese daño histórico. La petrolera no estuvo de acuerdo, y decidió llevar su reclamo a la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial (CIAC), con sede en Nueva York (EEUU). En febrero del 2017, el CIAC emitió un fallo. El problema: el texto es un poco confuso. Y la disputa entre las partes sigue. ¿A quién favorece el fallo?

Pluspetrol Norte SA ha entrado en liquidación y señala que no pagará la deuda al medio ambiente. El abogado de la empresa, Aurelio Loret de Mola, asegura que la decisión del laudo arbitral del año 2017 (ver imagen) le favorece y no le obliga a hacerlo. 

 

En los siguientes tres años, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) le volvió a rechazar dos veces más el plan de abandono a Pluspetrol. El abogado de esta compañía, Aurelio Loret de Mola, explicó a Sudaca que su representada no se hará responsable del pasivo ambiental porque el laudo arbitral dice que ello “no corresponde”.

“Lo que estamos sufriendo es un clarísimo atropello. Lo que el OEFA quiere, y ahora ha convencido no sé cómo al Minem y al Minam [Ministerio del Ambiente], es que nosotros incluyamos en el plan de abandono aquellos impactos ambientales que no solo no hemos causado, sino que han sido causados por las empresas que estuvieron antes que nosotros”, afirma.

Sobre todo −asegura Loret de Mola− este fragmento de la decisión del laudo arbitral es el que favorecería a Pluspetrol Norte SA: “Pluspetrol no asumió contractualmente responsabilidad u obligación de remediar afectaciones ambientales históricas causadas con anterioridad al 30 de agosto de 1985 ni causadas entre el 30 de agosto de 1985 y el 8 de mayo de 2000”.

“Los pasivos ambientales históricos, pasivos, viejos, anteriores a nosotros, esos no tenemos que remediarlos. Eso dice el laudo arbitral, que tiene categoría de cosa juzgada. Entonces, si no respetamos el derecho, si no respetamos la ley, si no respetamos el contrato y si no respetamos el laudo arbitral, simplemente no podemos continuar”, asegura.

¿A cuánto ascendería el pasivo ambiental que el OEFA quiere que Pluspetrol pague? “A más de mil millones de dólares. Yo creo que sí. Le estoy dando un número. No tengo un cálculo exacto”, estima el abogado. Hasta aquí, parecería que la balanza legal se inclina a favor de Pluspetrol, pero hay algo que Loret de Mola se ha olvidado de mencionar: la modalidad del contrato.

El especialista legal de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), Bryan Jara explicó a Sudaca que, dado que el el contrato de Pluspetrol se celebró bajo la modalidad de ‘cesión de posición contractual’, la empresa “sí tendría que asumir esos pasivos ambientales”.

“Anteriormente, Petroperú ya había suscrito un contrato. Entonces, considerando que ya había un contrato, ya habían obligaciones, y esas obligaciones también son de naturaleza ambiental”, dice Jara. Y agrega: “Entonces, sobre la remediación de estos sitios también implicaría que, cuando se celebró el contrato, en este caso específico, también se hayan asumido estas obligaciones”.

El momento de mayor tensión en este enfrentamiento petrolero ha ocurrido el último 30 de diciembre de 2020. Ese día, el Minam, el MINEM y el OEFA difundieron un comunicado en el que exhortaron a Pluspetrol a que “cumpla con sus obligaciones”. El documento pone énfasis en lo ya mencionado por la SPDA: que la modalidad del contrato con el que Pluspetrol Norte SA celebra su acuerdo con Perupetro se realiza por “cesión de posición contractual”.

 

El  MINEM, el MINAM y el OEFA publicaron un comunicado, el pasado 20 de diciembre, en el que le recuerdan a Pluspetrol Norte SA que tiene que asumir su responsabilidad por los daños al medio ambiente causados desde antes del 18 de mayo de 2000, fecha del inicio de las operaciones en el lote 192.  

 

Como consecuencia de dicha tipificación, el comunicado dice que “Pluspetrol Norte SA asume los derechos y obligaciones del cedente; y, por lo tanto, asume la responsabilidad ambiental a partir de la suscripción de dichos contratos y no [solo] desde el año 2000”. A través de un correo electrónico, el Minem respondió a Sudaca lo mismo: “La responsabilidad ambiental subsiste y deberá ser considerada como parte de las obligaciones pendientes de cumplir por parte de la empresa en liquidación”. La guerra sigue abierta.

El comunicado de las entidades públicas también abunda en números impactantes. Dice que la petrolera es responsable de más “1.500 impactos ambientales acumulados en el Lote 192 y en el Lote 8” y de la cancelación de 4000 UIT de multas coercitivas que “no ha cumplido”. Estas equivalen a más de US$4.9 millones, un monto separado del de la remediación ambiental.

Sobre ese tema, Loret de Mola aseguró a Sudaca que su representada “ha pagado todas sus multas”, que equivalen a US$30,7 millones de dólares y que ha invertido, además, US$88 millones como parte de su responsabilidad social.

¿Puede liquidarse sin pagar?

Pese a que el Minem no le ha aprobado hasta ahora su plan de abandono, Pluspetrol Norte SA tomó el último 15 de diciembre la decisión de entrar en liquidación. Tres días después difundió un aviso en el diario El Peruano, que fue publicado por Estratega Consultores SAC, la empresa contratada comandar dicho proceson. Eso fue lo que gatilló el comunicado del Minem, el Minam y el OEFA antes mencionado.

La razón para liquidarse es no asumir lo que no nos corresponde de acuerdo con la ley y que el Estado nos quiere obligar a asumir. No nos pueden obligar, porque es ilegal”, dice Loret de Mola. Según el abogado, su representada está dejando en sus arcas US$51 millones de dólares en efectivo y tanques de crudo de petróleo, valorizados en US$15 millones, que servirán para el pago de la liquidación de unas 6.800 personas que dependían directa e indirectamente de la petrolera. Son trabajadores y proveedores.

Jara, el abogado de la SPDA, afirma que en caso la empresa se liquide sin hacerse cargo del pasivo ambiental del Lote 192 “hay garantías financieras”, como la carta fianza que presentó al firmar el contrato, que “terminarían ejecutándose”. Aunque el especialista acepta que “ese monto no va a ser suficiente para la remediación de todos los sitios impactados”.

Sobre un probable embargo a las cuentas de Pluspetrol Norte SA, Loret de Mola respondió: “Si hicieran eso, le estarían quitando a los trabajadores su liquidación. Le estarían quitando a las comunidades nativas los compromisos asumidos por Pluspetrol Norte. Y le estarían quitando a los proveedores lo que le corresponde”.

Dueños y números

El control de Pluspetrol Norte SA lo posee hoy Pluspetrol Resources Corporation, una empresa offshore de las Islas Caymán. Según un documento presentado por Pluspetrol Camisea SA a la Bolsa de Valores de Lima, al 2017, Pluspetrol Resources Corporation tenía como “único accionista” a Pluspetrol Resources Corporation B.V., domiciliada en Holanda.

El Informe de Sostenibilidad de Pluspetrol (2017) recuerda que Luis Alberto Rey, exapoderado en Perú de Pluspetrol Resources Corporation, fue el creador de Pluspetrol SA en Argentina en 1977. En el año 2015, don Luis falleció y dejó su fortuna a su esposa, Edith Rodríguez. Un informe de la revista Forbes del 2019 coloca a la viuda como una de las 10 mujeres más ricas de su país, con una fortuna que bordea los US$2,000 millones.

En 2014, Pluspetrol Norte SA extrajo 14.000 barriles de petróleo por día, lo que le habría permitido obtener, solo en ese año, ingresos netos anuales superiores a los US$300 millones de dólares. Este es un cálculo que se ha hecho utilizando como base el informe ‘La situación actual y alternativas al lote 192’ (Pluspetrol, 2015).

¿Cómo se cuantifica el daño ambiental que existe en el Lote 192 desde 1971? El coordinador de la Federación de las Comunidades Nativas del Río Tigre (Feconat), José Fachín, ha manifestado a Sudaca que “faltarían ceros” para hacerlo. Fachín calcula, en sus términos, que el pasivo sobrepasaría los mil millones de dólares, estimados por Loret de Mola.

El lote 192 está ubicado cerca de la frontera con Ecuador, entre las provincias de Datem del Marañón y Loreto, en la región del mismo nombre. Posee cerca de 200 pozos petroleros en una extensión de alrededor de 500.000 hectáreas. Es atravesado por las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón.

 

El lote 192 está ubicado cerca de la frontera con Ecuador, entre las provincias de Datem del Marañón y Loreto, en la región Loreto. Posee cerca de 200 pozos petroleros en una extensión de cerca de 500 mil hectáreas.  

 

Jara, de la SDPA, recordó que existe un estudio de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos sobre los derrames de hidrocarburos en el Lote 192 que ha encontrado 32 sitios impactados y ha concluido que el monto de remediación, por esos daños, ascendería a S/680 millones. A eso habría que sumarle las multas, que Loret de Mola asegura pagadas.

Se protegen “codo a codo”

Mientras el conflicto entre Pluspetrol Norte SA con el Estado peruano continúa, el daño al medio ambiente sigue ahí. La protesta indígena de agosto de 2015 marcó un precedente en la lucha por remediarlo. Tras el término del contrato de Pluspetrol en el Lote 192, la población realizó una protesta social por los presuntos incumplimientos de la petrolera.

El conflicto acabó tras la firma de un acuerdo para evitar que las empresas evadan pagar los daños medioambientales: el 0,75% de la venta de cada barril de petróleo será destinada a un fideicomiso a favor de las comunidades. También se decidió que se realicen consultas previas con la población.

Entre el 20 y 22 de este mes habrá, en Lima, una reunión entre los representantes de seis federaciones indígenas y el Minem. Será una mesa de diálogo en la que se conversará sobre el futuro del Lote 192 y sobre la liquidación de Pluspetrol.

El corolario de esta historia, para el líder indígena, José Fachín, es que el conflicto entre Pluspetrol Norte SA, Minem, Minam y OEFA solo es una pelea mediática. ¿Por qué? Porque los funcionarios del Estado y la petrolera, dice, “se protegen”. “Hay una protección, un encubrimiento de funcionarios del Estado, sobre todo en Energía y Minas. Están codo a codo, mano a mano, con las petroleras” cuestiona.

Más salomónico, el exministro de Energía y Minas Carlos Herrera Descalzi considera que el conflicto entre Pluspetrol y el Estado  “está marcando un hito” nunca antes visto en la historia petrolera del país. Sudaca ha resumido su historia.

 

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