Walter Rios

Walter Ríos y el narcotráfico. Los audios olvidados del caso “caracol”

Audios del caso Cuellos Blancos, desconocidos hasta la fecha, ponen en evidencia no solo que el sentenciado expresidente de la Corte Superior del Callao, Walter Ríos, mantenía tratativas con la defensa de involucrados en narcotráfico, como el conocido Caracol, sino -lo que más llama la atención- que el sistema de Fiscalías que vieron su caso, no abrieron investigación ni procesaron tales indicios.

Walter Ríos la sacó barata. El expresidente de la Corte Superior del Callao fue sentenciado a doce años de prisión tras acogerse a la colaboración eficaz y llegar a un acuerdo con la fiscalía suprema de los fiscales Eliseo Fernández y Fanny Quispe, del caso Cuellos Blancos. La delación de Ríos, pieza clave en la trama, permitió abrir  45 carpetas de investigación en casos de corrupción. Sin embargo, este equipo especial de Fiscalía no siguió la línea de investigación de un hecho grave como el narcotráfico, pese a que los audios de la vergüenza arrojan pistas irrefutables de que Walter Ríos no solo recibió almuerzos, vinos y wiskies a cambio de su ayuda por casos minúsculos de corrupción, sino que inexplicablemente dejó de lado la hipótesis inicial de la que partió en su momento la FECOR CALLAO, la Diviac y la Digemin y que la escucha de los audios ha demostrado que era cierta: el ex Presidente de la Corte de Justicia del Callao también brindaba su poder, apoyo y relaciones para cerrar casos de narcotráfico y procesos que interesaban a narcotraficantes.

Esta trama corrupta tuvo su origen en la investigación a “Caracol”, a cargo de la entonces fiscal provincial del Callao, Rocío Sánchez. La pesquisa fue bautizada, en el 2017, con el nombre de “Las Castañuelas de Rich Port” y luego generó el caso “Los Cuellos Blancos del Puerto”.

El hábeas corpus de “Caracol”

Por lo menos dos audios, pinchados por la Dirección Antidrogras de la Policía y que derivan del caso “Cuellos Blancos del Puerto”, apuntan a un vínculo entre Ríos y Gerson Gálvez, “Caracol”, capo del crimen organizado en Perú y líder de la banda “Barrio King”, dedicada al narcotráfico, la extorsión y el sicariato y que fue condenado a más de 35 años de prisión.

Las grabaciones se remontan a mayo del 2018. En ese entonces, “Caracol” estaba recluido en el penal Ancón 1 tras ser capturado, dos años antes, en Colombia. “Caracol” cayó en Medellín al tratar de cortejar a una joven venezolana y luego de un seguimiento paciente de la Policía Nacional.

Tras ser capturado en Colombia, en el 2016, algunos medios de comunicación difundieron unos audios que vinculaban a “Caracol” con el narcotráfico. «La vuelta es que ellos pueden sacar 100, pero yo le he dicho que no. Vamos a romper el hielo con 70, 50 de los amigos y 20 míos. Todo está perfecto, ya le expliqué, le enseñé las rutas. Le dije que si es que pueden trabajar en las latas que llegan.  Todas no nos sirven porque no se pueden clonar los precintos. Tiene que ser las que salen de nuestra zona, ellos saben bien quién soy yo y no me van a mentir, pe causa», decía, por ejemplo,  Gerson Gálvez, “Caracol”, en uno de los pinchazos telefónicos.

El considerado uno de los mayores capos del narcotráfico y el crimen organizado en Perú buscó anular una sentencia que recogía estos audios a través de un habeas corpus que fue presentado por los abogados de “Caracol” el 27 de febrero del 2018 en la Corte de Justicia del Callao, el reino de Walter Ríos. El escrito fue a parar al 04 Juzgado de investigación preparatoria de la Corte chalaca.

Walter Ríos y su amante: la intermediaria del hábeas corpus de Caracol. Los audios no mienten

En un audio del 17 de mayo del 2018, interceptado por la Policía, Ríos habló con una abogada, identificada como “Pamela” por los investigadores, que tenía un interés directo en el hábeas corpus de “Caracol”. “¿Qué cosa querías hablar conmigo?”, le preguntó Ríos a la mujer. Ella contestó: “(Ver) este HC (habeas corpus en el argot judicial)”. La letrada ha sido identificada por las autoridades como Yahaira Pamela Acuña Cárdenas.

En este audio Walter Ríos “escuelea” y llama la atención a la abogada “Pamela”, con quien había tenido un encuentro sentimental días antes, por pretender hacer ingresar, sin su consentimiento, a un abogado en el acuerdo que tenían de apoyar en el hábeas corpus de “Caracol”. Le recordó, además, de casos anteriores en el que Walter Ríos la había apoyado y en donde había pasado lo mismo: ella intercedía por casos de narcotráfico que le interesaban cuando, en realidad, los casos eran de otros abogados, conocidos suyos. “Pamela” era una abogada “dealer” que, sobre la base de la relación que tenía con el ex Presidente de la Corte del Callao, buscaba obtener beneficios en procesos judiciales en el que Walter Ríos podía interceder y ayudarla exitosamente.

Al día siguiente, el 18 de mayo del 2018, otra conversación dio más luces del asunto. La abogada dialogó con John Misha Mansilla, en ese entonces chofer y hombre de confianza de Ríos, sobre este tema. La letrada le dijo a Misha que está interesada en un caso mediático: los audios de “Caracol” y que el hábeas corpus se había presentado el 27 de febrero del 2018. Y señaló que buscó a Ríos porque “pensé que con él iba a haber un poco más de peso” y tener éxito en su demanda. “Tú me entiendes, ¿no Jonchito?”, dijo Pamela.

Misha respondió y habló de sobornar al magistrado, no identificado, para beneficiar a “Caracol. “Yo hablo con  el juez. Él me va a decir: “Ya, pe, ¿Cómo es? Ese tío es jugador, ah’”, dijo Misha.

No hay detalle sobre si, finalmente, Ríos benefició a Gerson Gálvez, pero las pistas para vincular al exhombre fuerte de la magistratura en el Callao con casos de narcotráfico están a la mano. Por lo menos, es indiscutible que conocía perfectamente del hábeas corpus que el 2018 el narcotraficante chalaco había presentado en la Corte del Callao, que habló expresamente del tema con una de sus parejas, quien le pidió ayuda en este caso e intercedía por “Caracol”, y que le ofreció apoyar si es que no ingresaban a su “cocina” otros abogados distintos a Pamela.

Se conoce que la Policía cuenta con mucha expectativa luego que la abogada Yahaira Pamela Acuña Cárdenas, como consecuencia de haber sido citada a declarar por el despacho de la Fecor Callao, se acogió a la colaboración eficaz y decidió contar con lujo de detalles su relación con Walter Ríos y la ayuda recibida en casos concretos de narcotráfico. Su proceso de delación actualmente duerme el sueño de los justos.

Walter Ríos y sus nexos con el narcotráfico

Walter Ríos no tenía problemas en sentarse a almorzar con abogados de procesados por narcotráfico. En abril del 2017, meses antes del inicio de las escuchas del caso “Rich Port” y “Cuellos Blancos”, sació su apetito en el restaurante Laredo, en Los Olivos, donde fue almorzar con los abogados Henry Tito Mere, Jéssica Espinoza y Yahaira Acuña Cárdenas. Los tres son conocidos por defender a diversos narcotraficantes peruanos y extranjeros, por ejemplo, formaban parte de la defensa de Renzo Espinoza Brissolesi, cabecilla de la banda de narcotraficantes “Los Reyes del Puerto Shejo”, que gobernaba a sangre y fuego en el Callao, como “Barrio King”.

Sobre esta reunión, el diario “La República” en su edición del 08 de junio del 2019, destacó: “el viernes 28 de abril del 2017 la Policía emitió un reporte donde dio cuenta de una reunión de Walter Ríos con tres abogados vinculados a procesados por narcotráfico y crimen organizado. La reunión se realizó ese día a las 12:50 horas, en el restaurant Laredo, en la cuadra 5 de la avenida Tomás Valle, Los Olivos.El primero en llegar fue el abogado Henry Luis Tito Mere. Este personaje es tío de Moisés Mere Ruiz, ya detenido, brazo legal de la organización dirigida por Gerson Gálvez ‘Caracol’ y quien presuntamente se encargaba de realizar los pagos a policías, fiscales y jueces. Luego aparecen dos mujeres identificadas como ‘Jessica’ y ‘Pamela’, quienes preguntan por el cumpleaños y las llevan al segundo piso del restaurant, donde se encontraba Tito Mere”. La información oficial quedó plasmada en la nota de agente N° 2 del 28 de abril del 2017 en relación al “Caso Law Queen” y en la videovigilancia policial.

Video vigilancia

 

Almuerzo

En el 2018 Ríos fue también vinculado al narcotráfico por un colaborador eficaz. El delator dijo que Ríos y el exjuezsupremo, César Hinostroza, favorecían a “Los Reyes del Puerto Shejo”.

“(..) había otro juez que se llamaba Walter Ríos, también igual daba libertad no más. Él, si no me equivoco, estaba en la primera sala, a él también la organización le pagaba”, dijo el colaborador ante las autoridades. El vínculo de Ríos con el narcotráfico no ha sido investigado, ni siquiera tocado, por los fiscales del caso Cuellos Blancos encargados de su colaboración.

Las escuchas telefónicas permitieron descubrir a la exfiscal Sánchez que la organización, liderada por “Caracol”, tenía un brazo legal que coordinaba con jueces y fiscales para beneficiar a los integrantes de la banda criminal. Sánchez abrió la caja de Pandora, pero el círculo aún no se cierra.

La inacción de la Fiscalía Suprema para investigar la relación de Walter Ríos con el narcotráfico

El 31 de diciembre del 2021 Walter Ríos Montalvo recibió una sentencia condenatoria de 12 años de pena privativa de libertad a raíz del acuerdo de colaboración eficaz que suscribió con el Ministerio Público en el que delató 45 casos de corrupción. Sin embargo, ninguno de los casos que forman su acuerdo de delación premiada relata un solo proceso de narcotráfico, grande o pequeño, en el que habría intervenido, directa o indirectamente, a cambio de dinero, favores sexuales o cualquier otro beneficio.

Se trata de un acuerdo de colaboración eficaz “chauchilla”: Ríos describe casos de corrupción minúsculos, pero se cuida de verse involucrado en pagos de sumas millonarias para evitar el delito lavado de activos y, sobre todo, no acepta haber participado y recibido una sola coima en un caso de narcotráfico en los 06 años que fue Juez Superior penal de la Corte del Callao, pese a que este delito es el problema endémico del puerto chalaco y el origen histórico de los casos fiscales de “Rich Port” y “Cuellos Blancos”.

La primera explicación es pensar que Walter Ríos nunca se involucró y menos quiso saber algo del narcotráfico. Era un corrupto “gourmet”, solo se dejaba corromper en determinados casos, pero nunca en tráfico de drogas. Sin embargo, la contundencia y la claridad de los audios que se publican muestran de modo irrefutable que ello no solo es falso, sino que Ríos le ha mentido al Ministerio Público que confió en él, le ha mentido al sistema de justicia y le ha mentido al país. Ha recibido beneficios, sin contar la verdad y ocultando los hechos graves de narcotráfico en los que ha participado y ha sido protagonista principal, junto a la abogada “Pamela” y su chofer Jhon Misha. Los audios de “caracol” solo son una prueba de ello.

Sin embargo, pese a que era probable, desde un inicio, que el inefable Walter Ríos le haya mentido a la justicia peruana, resulta indignante el papel desempeñado por los Fiscales Eliseo Fernández Alarcón y Fanny Quispe Farfán quiénes pese a estar a cargo de la colaboración eficaz de este personaje nunca hicieron una auditoría a los audios de la vergüenza, nunca escucharon todas las conversaciones siniestras, nunca pidieron un informe detallado a la Policía para saber si efectivamente habían cubierto todas las conversaciones de Ríos y prevenir que cualquier destape se encuentre contenido en su acuerdo de delación premiada. Está demás decir que no existe investigación abierta sobre este tema. Simplemente, estos fiscales nunca quisieron saber realmente la verdad.

Lo grave no es que todos los audios de la vergüenza no hayan sido escuchados luego de 04 años de conocidos, sino que se han pasado por alto, y todo parece indicar que no se ha querido escuchar, los audios más graves de Walter Ríos en los que de manera expresa habla, coordina y condiciona un hábeas corpus del mas grande capo del narcotráfico y del crimen organizado del Callao, el de Gerson Gálvez Caracol que buscó a esta red corrupta que capturó el sistema de justicia para lograr justamente traer abajo su caso que se levantaba en audios interceptados.

El hecho revelado no debe verse en forma aislada, sino como una impunidad selectiva y como una justicia delivery en la que personajes poderosos, como el empresario Samir Abudayeh y “Caracol”, relacionados con Walter Ríos nunca son investigados por la Fiscalía del caso Cuellos Blancos.

 

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