Zoraida Rengifo

Coreanos que se las juegan – El juego del calamar

"El Juego del Calamar es una serie coreana que se estrenó el pasado 17 de septiembre por la plataforma de Netflix. En menos de una semana se convirtió en la más vista a nivel mundial y la más exitosa de toda la historia."

Hwang-Dong-hyuk recibió un no como respuesta en la reunión que sostuvo con productores coreanos el 2008. No era la primera vez que presentaba su proyecto cinematográfico. Tenía 37 años y temió que su historia nunca pudiera convencer a nadie. El guion que escribió en ese entonces, resultaba poco convincente para quienes lo escucharon. Antes de desecharlo, decidió corregirlo. 

El pasado 17 de septiembre, sin embargo, su obra se estrenó en Netflix, 13 años después. Fueron los ejecutivos del canal de streaming, quienes mostraron entusiasmo por convertir este proyecto en una serie de 9 capítulos. Luego de 4 días de su presentación, “El juego del calamar” se consolidó como la serie más exitosa de la historia, al ser vista por 111 millones de cuentas en el mundo. 

La popular serie coreana trata de la competencia que disputan un grupo de personas. Estas contiendas están comprendidas en 6 juegos que son de carácter mortal y con el fin de obtener un premio económico. Dicho premio consiste en 45,600 millones de wones. Lo que equivale a 38 millones de dólares. Con respecto al nombre del calamar, este viene de un juego infantil en Corea, que es representado con trazos geométricos en el suelo. 

El impacto ha sobrepasado las expectativas no sólo de los ejecutivos de Netflix sino del propio director. Se ha convertido en la primera serie coreana en ser la número 1 en Los Estados Unidos. Ha marcado tendencia con la viralización de memes en todo tipo de comunidades y bajo diversas temáticas, además de idiomas. Ha generado una moda hasta con la elaboración de las galletas de azúcar. Incluso el número telefónico que aparece en la tarjeta, además de ser  real, ha recibido miles de llamadas pidiendo participar en el juego. 

Si bien los cómics han servido de inspiración a Hwang Dong-Hyuk para construir esta historia, es su propia experiencia la que motivó el guión. El no tener cómo pagar sus deudas en un momento de su vida, fue el mejor punto de partida para escribir. Por eso nos presenta a personajes en situaciones límites que tienen que tomar la decisión de hacerlo todo por dinero o actuar de manera justa y sobre todo, con humanidad. 

Resalta la dirección de arte en su paleta de colores y la simetría en la composición visual. El primero, no solo por encender la imagen, sino por presentar colores opuestos que determinan el rol de sus personajes. Mientras que el segundo, además de marcar los conflictos que atraviesan y la posición en la que se encuentran, demuestra un orden casi enfermizo en la organización de los juegos. 

Además de la simetría en cada uno de los escenarios construidos para los juegos también existe un guiño a algunas obras de arte. Las escaleras por ejemplo que conducen a las habitaciones tienen una similitud con el cuadro Relatividad de M. C. Escher. Dedicada a los espacios y arquitecturas imposibles como representación en este caso, del laberinto entre la vida y la muerte que experimentan los jugadores. 

Por un lado están los concursantes con diversas situaciones apremiantes, quienes con dinero podrían resolverlas y por otro lado los V.I.P.  Un grupo de millonarios aburridos de su existencia, que disfrutan al ver cómo la gente se muere o mata por conseguir efectivo. Los realizadores coreanos una vez, ponen en pantalla las diferencias sociales como cuadro principal para sus historias. 

Las competencias presentadas en el relato, empujan a los participantes a destruirse entre ellos. Algunos de la manera más cínica y otros de la forma más culposa. Finalmente, las reglas de juego son impuestas por quienes tienen el poder económico para deshacerse de la vida humana como si fueran simples piezas de cristal. 

El juego del calamar es una historia de hombres. La presencia femenina es silenciada, los grupos evitan tener mujeres por temor a perder. Ellas tienen un perfil desquiciado, Han Mi-nyeo es un ejemplo de ello o cumplen un rol decorativo. Como las féminas en la sala V.I.P. de cuerpos pintados, sin derecho al mínimo movimiento. 

Kang Sae-byeok en cambio, le tocó un papel femenino distinto. Demuestra mayor control y fortaleza en la historia. Sin embargo, un final inesperado la saca de la contienda. Quizás la idea del director era también demostrar que las diferencias sociales habitan con las de género. La joven actriz de 27 años hoy se siente más entusiasmada con su carrera de actriz, a pesar de que inició como modelo. 

El éxito alcanzado por Parasite el año pasado ha sido un precedente para que la industria mire a los realizadores coreanos. Pero el éxito de lograr entretener y envolver al espectador sirve para exponer algunas reflexiones que son el verdadero interés del director. 

¿Tiene la humanidad aún esperanza?. 

El 2011 Hwang Dong-hyuk presentó su film Dogani. La historia real de una violación en una escuela de sordomudos. El estreno de la cinta logró que se reabra el caso, se cierre la escuela y se apruebe una ley contra la violencia sexual. 

Con el reciente estreno de su serie, el director ha declarado: “Quería escribir una historia que fuera una alegoría o una fábula sobre la sociedad capitalista moderna, algo que representara una competencia extrema, algo así como la competencia extrema de la vida. Pero quería usar el tipo de personajes que todos hemos conocido en la vida real ”.

Los protagonistas se reencuentran hacia el final de la historia para formular la misma pregunta. ¿La humanidad aún tiene esperanza?. Pero esta vez la respuesta es positiva. Después de todo, Dong-hyuk aún cree en ella. 

Dong-Hyuk-Hwang

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El juego del calamar, Hwang-Dong-hyuk, Netflix, película coreana

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