«A los lectores: Pueden acceder al video de cada canción o artista mencionados en los artículos para verlos en YouTube»
[Música Maestro] Roger Waters, el músico, el activista político, el cerebro detrás de los ásperos cuestionamientos socioemocionales de Pink Floyd, cumplió 83 años el pasado 6 de septiembre. Como es público y notorio, el compositor británico es, de lejos, la estrella de rock que critica con mayor dureza al capitalismo, a la derecha neoliberal generadora de abusos y defiende, a veces con sólidos argumentos y otras, con fuertes dosis de confusión -como ocurrió en el caso de Pedro Castillo-, las causas que su corazón y su intelecto identifican como justas.
Lejos de la diplomacia de Bono, la cortesía de Brian Eno o el nacionalismo de Bruce Springsteen, lo suyo es directo y sin filtros. El despliegue audiovisual de sus más recientes giras mundiales consolidó su perfil artístico orientado a criticar profundamente los sistemas políticos y sociales establecidos por el orden mundial de posguerra, usando agudas ironías o referencias literarias, psicológicas e históricas en los álbumes del grupo que lideró entre 1966 y 1983.
Con respecto al genocidio en Gaza, su postura ofrece respuestas viscerales que no dejan lugar a eufemismos. La rabia que exuda cuando habla de Benjamin Netanyahu, Donald Trump, Javier Milei y afines es, a estas alturas, legendaria -como la vez que publicó un video en que, después de pronunciar cada uno de esos apellidos, lanzaba un denso y sonoro escupitajo en señal de absoluto desprecio. Sin embargo, también hay espacio para la ternura en esa lucha feroz por defender los derechos humanos de las poblaciones palestinas arrasadas por la locura sionista, como demuestra su más reciente grabación.
La (no tan) nueva canción de Roger Waters
Comfortably numb re-imagined es, como dice su título, la reimaginación de uno de los temas centrales de The wall (1979), icónico álbum doble de Pink Floyd concebido desde la mente de Roger Waters para procesar sus traumas personales y convertirlos en un afilado análisis sobre la despersonalización y las oscuridades emocionales a las que el ser humano queda sometido por una mala educación -familiar, social, escolar- cargada de prejuicios e hipocresías. Con letra modificada, la canción se convierte en un sensible lamento de dolor frente al genocidio que padece Palestina. De dolor, pero también de esperanza.
Acompañado por la cantante palestina Mona Miari y un coro de once vocalistas (nueve mujeres, dos hombres), Roger Waters envía un mensaje que busca remover al público para sacarlo de esa apatía, esa deshumanizada indiferencia frente a uno de los hechos más violentos y crueles de la actualidad. Acompañan a los cantantes el percusionista palestino Alber Baseel y el flautista norteamericano Gideon Forbes, quien hace sonar el nay, un instrumento de viento ancestral muy usado en el folklore de Asia Menor y el norte del África.
En el 2022, Waters ya había actualizado Comfortably numb con un video que usaba al inicio de cada concierto de su más reciente gira, This is not a drill, una alegoría del ser humano moderno que vive anestesiado por la tecnología, incapaz de comunicarse con sus semejantes. Pero esta nueva relectura posee una carga simbólica aun mayor. Como dice la web https://www.comfortablynumbreimagined.com/ “los nuevos arreglos y melodías escritas por Waters y Miari evocan sentimientos de resistencia y solidaridad con el pueblo palestino”.
¿Quién es Mona Miari?
Mona Miari (32) nació en Chicago, pero lleva a Palestina en la sangre y en el corazón, pues su madre y padre nacieron en las ciudades de Akka y Al-Birwa -una villa destruida durante la ocupación de 1948-, cercanas al puerto de Haifa, en la costa norte de Israel. Como cantante, participó en la edición 2009 del festival Jesuralem: Capital of the Arabic Culture, cuando apenas tenía 15 años. Miari es además doctora en leyes por la Universidad de Tel-Aviv.
Identificada desde muy pequeña con sus raíces, Mona Miari comenzó a apoyar distintas actividades en defensa de sus compatriotas, como estudiante y como artista. De inmediato comenzó a sentir que sus canciones eran, de una u otra forma, puestas de lado. Por ello, decidió reubicarse en los Estados Unidos, primero en Los Angeles y luego en New York, donde tomó contacto con la comunidad palestina, convirtiéndose en una de sus principales voces.
No pasó mucho tiempo antes de que la censura apareciera también, como una ironía de mal gusto, en la “tierra de la libertad”. Varios conciertos cancelados, entre ellos uno en el prestigioso Museo de la Sociedad del Asia, fundada en 1956 por John D. Rockefeller, la enfrentaron a “una nueva forma de discriminación”. Los encargados del museo le indicaron, cinco días antes del concierto, “que no podían permitirlo porque, al ser palestina, no tenemos control sobre lo que diga en el escenario”.
En Comfortably numb re-imagined, Mona Miari no solo canta de forma exuberante y sensible sino que además dirige al coro e incluye su composición Hind’s lullaby, dedicada a Hind Rajab, la adorable niña palestina de cinco años asesinada a mansalva junto a su familia por la soldadesca israelí en enero del 2024. La cantautora se alista para lanzar este año su álbum debut de manera independiente, con la participación de músicos de primer nivel.
El video de Comfortably numb re-imagined
A través de un conmovedor video en blanco y negro dirigido por el británico David Barron y el palestino Suhail Nassar, podemos ver imágenes de pueblos devastados, inmensas e interminables diásporas, niñas y niños huérfanos que sonríen mientras juegan con casquillos de granadas usadas en calles destruidas, hombres y mujeres con las miradas desencajadas, que deciden tomarse un respiro y vivir -dialogar, leer, pensar- en medio de la desolación.
Es imposible, al entrar en contacto con esta realidad, negar la magnitud del desastre que, en estos precisos momentos, muchas personas están padeciendo en cada rincón de Gaza, salvo que se pertenezca al bando monstruoso de los Ben Gvir, los Smotrich y sus incondicionales en nuestra región, que prefieren dar la espalda a miles de desposeídos con tal de no perder sus nexos, privilegios y amistades con los poderosos.
El video de esta versión reimaginada de Comfortably numb se lanzó en simultáneo en los canales de YouTube de Waters, Miari y las instituciones involucradas en su difusión, el 17 de junio de este año. En tres meses, supera ya los dos millones de visualizaciones. Según datos oficiales, lo que se recaude de la venta del single y su monetización en redes va directo a la PCRF (Palestine Children’s Relief Fund), ONG existente desde 1991 que actualmente concentra todas sus actividades benéficas para llevar alimentos, ropa y medicinas a las zonas atacadas.
Una canción dedicada a Palestina
Si buscamos una traducción literal del título, la frase “comfortably numb” puede prestarse a varias interpretaciones. Sin embargo, en su contexto original describe el estado cómodamente adormecido del protagonista, ya sea por sus malestares o por las drogas que le inoculan para curarlo. Esta nueva versión dedicada a Palestina modifica de forma radical su sentido para sacudir al mundo que no quiere ver la barbarie desatada por los ejércitos sionistas en Gaza.
En el video aparecen los cantantes juntos en el estudio, intercalando sus líneas. Cuando Roger Waters lo hace en inglés, los subtítulos aparecen de derecha a izquierda en caligrafía árabe. Cuando es el turno de Mona Miari, ella canta versos en árabe escritos por ella, con subtítulos en inglés. De esa forma, todos podemos entender el sentimiento de angustia, la desesperación de las víctimas directas de la Nakba (“limpieza étnica”) que pretende aniquilarlos.
“Hola ¿hay alguien ahí dentro? Solo asiente si puedes oírme, ¿hay alguien en casa?” es la primera frase de Comfortably numb re-imagined, mientras vemos imágenes de la destrucción ocasionada por los bombardeos. La frase pertenece a la primera estrofa del tema, la única que usaron de la original escrita en 1979. Lo que sigue es Roger Waters hablándole al pueblo palestino desde el corazón, comprometiéndose a dar testimonio desde Occidente, rogando porque en un futuro no muy lejano las familias vuelvan a reunirse en paz a esas épocas “en que se adoraba y cuidaba a los árboles de olivo, antes de que los colonos robaran sus tierras”.
Comfortably numb en The wall
Comfortably numb pertenece a The wall, décimo primer y penúltimo álbum de la formación definitiva de Pink Floyd, lanzado en 1979, hace 47 años. En la versión en vinilo, cierra el lado A del segundo disco. Su preciosista y dramática melodía sirve para contarnos uno de los momentos más tensos de la saga de Pink, alter ego de Waters, antes de iniciar el tramo final de su azarosa historia cargada de traumas y un permanente desasosiego con la vida.
La alienación de Pink lo lleva al colapso y, tras un episodio de alucinaciones y remembranzas de su pasado, es hallado inconsciente en su habitación, poco antes de iniciar un concierto. En la primera parte, un doctor (Roger Waters) trata de reanimarlo. De hecho, durante la gira que hicieron entre febrero 1980 y junio 1981, Roger Waters canta usando una bata blanca. Tras ese contacto inicial, Pink (David Gilmour) describe su situación, una especie de letargo que arrastra desde su niñez combinado con su calamitoso estado actual.
Después regresa el doctor para inyectarle una droga que consigue sacarlo de ese marasmo cómodo en el que está, dejándolo listo para salir al escenario. En la película The wall (Alan Parker, 1980), la actuación de Bob Geldof y la simbología oscura permiten entender mejor el trance de transformación del antihéroe. Comfortably numb es una de las canciones más admiradas del grupo, especialmente por sus dos intensos solos de guitarra. En la mencionada gira, Gilmour aparecía tocándolos desde lo alto del muro de ladrillos blancos que cada noche volaba en pedazos ante los ojos del público. Según el guitarrista, esa fue la última vez que él y Roger lograron construir algo juntos de manera productiva.
Entre la luz y la oscuridad
Una de las cosas que hacen de Comfortably numb una de las canciones más hipnóticas y cautivadoras de Pink Floyd es que integra la oscuridad de Roger Waters y la luminosidad de David Gilmour en una yuxtaposición de exquisito resultado sonoro. El segmento del guitarrista nació como un demo que venía preparando para una producción solista que quedó encajonada. El productor Bob Ezrin animó a David a usarlo con la banda, decisión que todos agradeceremos eternamente. Los brillantes tonos mayores son la contraparte perfecta para la atmósfera sombría de la estrofa inicial, escrita por Roger.
A lo largo del tema escuchamos toda la parafernalia de efectos característicos en la banda: sobrecarga de ecos, capas múltiples de guitarras -acústicas, eléctricas, slides-, voces superpuestas. Pero también oímos finos arreglos para violines y metales, escritos por el norteamericano Michael Kamen (1943-2008) quien dirigió en esa ocasión a un conjunto de músicos de la orquesta filarmónica de New York. Esas sosegadas olas sinfónicas son rematadas en el último tramo con un poderoso solo detrás del cual resuena uno de los riffs más pesados de esta legendaria banda de rock progresivo de los años setenta.
En la grabación participaron Roger Waters (voz, bajo), David Gilmour (voz, guitarras), Richard Wright (teclados) y Nick Mason (batería). El músico de jazz Lee Ritenour colocó las guitarras acústicas que se escuchan al fondo. El single se lanzó en 1980, con Hey you como lado B.
Las otras versiones de Comfortably numb
Pink Floyd interpretó la canción en vivo 31 veces, en las ciudades de Los Angeles, New York (EE.UU.), Dortmund (Alemania) y Londres (Inglaterra), las únicas a las que llegó The Wall Tour. Andy Bown, miembro de otra legendaria banda de rock inglés, Status Quo, tocaba el bajo mientras Waters hacía del doctor. El último show de esa gira, cuya puesta en escena costó casi dos millones de dólares -uno de los presupuestos más altos de la historia del rock-, fue el 17 de junio de 1981 en el teatro Earls Court de la capital británica.
Desde el desbande de 1985 hasta hoy, tanto Roger Waters como David Gilmour incluyen la canción en sus repertorios. En los discos en vivo de Pink Floyd Delicate sound of thunder (1988) y Pulse (1995), Comfortably numb figura siempre casi al final, con Richard Wright, el bajista Guy Pratt y el tecladista Jon Carin creando una armonía vocal totalmente diferente al característico estilo susurrante, sarcástico y misterioso que grabó Waters en la versión original.
El 21 de julio de 1990, ocho meses después de la caída del Muro de Berlín, Roger Waters armó un elenco de estrellas para presentar The wall de principio a fin en la capital alemana, uno de los conciertos de rock con más significado cultural y sociopolítico del siglo XX. Para Comfortably numb, las partes de Gilmour fueron interpretadas por el irlandés Van Morrison y dos miembros de The Band, el canadiense Rick Danko y el norteamericano Levon Helm. En las guitarras estuvieron Snowy White y Rick Di Fionzo.
Fue la última canción que tocaron juntos
Pero quizás la versión en vivo más memorable sea la del 2 de julio del 2005, en que Waters y Gilmour hicieron a un lado sus diferencias para aparecer junto a Wright y Mason en Live 8, megaconcierto benéfico para llevar ayuda económica al tercer mundo. Aquella vez, el cuarteto se reunió después de 24 años para tocar cinco canciones: Speak to me, Breathe/Breathe (Reprise), Money, Wish you were here y, como apoteósico cierre, Comfortably numb.
Esa sería la última oportunidad para Pink Floyd, pues el fallecimiento de Richard Wright en el 2008 borró para siempre la posibilidad de una nueva reunión. Sin embargo, el 2011 Gilmour hizo una aparición sorpresiva en un concierto de Waters en el O2 de Londres, replicando la forma en que interpretaban la canción en The Wall Tour, con el guitarrista cantando y tocando sus icónicos solos desde arriba.
Cantantes como Don Henley (Eagles), Eddie Vedder (Pearl Jam) o David Bowie también la han cantado junto a Gilmour o Waters, en diferentes momentos. Ha habido covers desechables como el de Scissor Sisters o Miley Cyrus. Pero también de alto calibre, como el que grabó la banda de metal-rap Body Count, del conocido Ice-T, con el mismísimo David Gilmour en guitarra (álbum Merciless, 2024). O el supergrupo Sons Of Apollo -Mike Portnoy (voz, batería), Ron «Bumblefoot» Thal (guitarra), Billy Sheehan (bajo), Derek Sherinian (teclados) y Jeff Scott Soto (voz)- que hace una rendición espectacular del tema en su CD en vivo Live with the Plovdiv Psychotic Symphony (2019), grabado en un antiguo anfiteatro en Bulgaria.
Una canción urgente que todos debemos conocer
Parte de la letra escrita por Mona Miari para Comfortably numb re-imagined dice: “Sigue escribiendo… Cuéntales cómo el asedio nos arrebató el aliento de nuestras vidas, destruyó nuestros hogares. Algunos aun viven, pero muchos otros han muerto. La tierra espera, nuestro regreso es un derecho…” para finalmente unirse al legendario rockero en una frase que resume la intención de esta nueva versión: nunca estaremos cómodamente adormecidos (I will never become comfortably numb). Al final del video, una dulce niña palestina pregunta si el sol volverá a salir alguna vez en su tierra. Todos nos preguntamos eso.







