Juan Carlos Tafur

Cuellos sucios e impunidad

“Por la inacción y omisión de denuncia de los fiscales supremos Eliseo Fernández y Fanny Quispe el empresario Samir Abudayeh se pasea campante y tiene el desparpajo de cerrar contratos millonarios con el Estado peruano”

La Fiscalía de la Nación o la Junta Nacional de Justicia, eventualmente el Congreso de la República o la Procuradoría Anticorrupción respectiva, tendrían que intervenir en la supervision de todo lo mal que se está manejando el caso Cuellos Blancos en las fiscalías respectivas, con absoluta impunidad y desparpajo.

Ayer, en Sudaca publicamos un reportaje “Samir Abudayeh tiene corona”, en el que se propaló un  audio que ponía en evidencia cómo la Fiscalía Suprema que dirigen Elíseo Fernández Alarcón y Fanny Quispe, actúa con indolencia, por decir lo menos, respecto del caso del empresario Samir Abudayeh y es, por ende, la culpable de la impunidad del empresario petrolero, quien hasta ahora no es investigado en el caso Cuellos Blancos pese a los graves indicios de culpabilidad que aparecieron a fines de junio del 2021 luego de la declaración de Gianfranco Paredes Sánchez quien señaló a Abudayeh como el autor de un agasajo y coima al ex presidente de la Corte de Justicia del Callao, Walter Ríos, en su stud del hipódromo de Monterrico el 10 de agosto del 2017.

Por esa inacción y omisión de denuncia de los fiscales supremos Eliseo Fernández y Fanny Quispe, el empresario Samir Abudayeh se pasea campante y tiene el desparpajo de cerrar contratos millonarios con el Estado peruano por más de 150 millones de dólares. Si la Fiscalía hubiera actuado a tiempo tal situación nunca hubiera ocurrido. ¿Qué pacto de impunidad y silencio hay entre los fiscales del caso Cuellos Blancos?, es una pregunta que se cae de madura.

Es sorprendente desde ya que Walter Ríos el colaborador estrella de los fiscales Fernández y Quispe no haya dicho en su colaboración eficaz una sola palabra del empresario Samir Abudayeh, pese a la contundencia de los audios y de las pruebas. ¿Acaso los fiscales no hicieron una auditoría de los audios de la vergüenza antes de darle beneficios a Walter Ríos, a quien, por cierto, le han dado una sentencia benigna, soslayando que el caso es mucho más grave de lo que se ha considerado con los dichos del expresidente de la Corte Superior del Callao? Estamos ante un escándalo que involucra narcotráfico y delitos mayores, y se le está queriendo reducir a tráfico de influencias u otras minucias.

 

El caso destapado por IDL-Reporteros, sirvió para desmontar una red corrupta alrededor de la magistratura. Alianzas secretas de impunidad, entre los propios fiscales y jueces, está permitiendo que el caso se diluya en sentencias leves o en impunidades discretas, como la mencionada en esta columna. Uno de los casos más emblemáticos de corrupción al interior de la institución tutelar de la justicia peruana, está muriendo por connivencia de los pares de los involucrados, sin que los organismos encargados de tutelar que ello no ocurra, intervengan.

 

 

 

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Economía, Fiscalía

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