[MIGRANTE AL PASO] Acabó el mundial, se sintió raro. Sonaré viejo, pero el fútbol ya no es como antes. Todo está demasiado controlado, hay registro de todo y todo es mucho más táctico. No sé si es mejor o peor, solo diferente. Desde antes ya estaba conflictuado por la sede principal, como era incoherente con lo que para mí significaba un mundial de fútbol. Ahora invadido por cientos de comerciales, la mayoría de apuestas, que hasta me los aprendí de memoria. También, ahora hay todo un mundo en redes sociales que gira alrededor de este evento que también me parece algo nuevo, por lo menos es la primera vez que lo noto. Pero me quedo con la sensación extraña de que el fútbol está siendo usado como lo era el coliseo en la antigua Roma. Lo más probable es que siempre fue así, pero es primera vez que tengo esa perspectiva. Igual me motivaban los partidos y goles, pero tenía esa voz desencantadora ahí permanente. Ya pasó una semana, y la gente aún sigue enganchada. ¿Cuántas cosas habrán pasado desapercibidas?
Al igual que el malhumor y los pleitos continuaron. Exaltados por cientos de publicaciones. También continuó esa sensación extraña, como si al final todos estuviéramos siendo manipulados, probablemente lo pensaba desde antes. Sentía que el mundo era cada vez menos mágico. Una semana en la que la mayor parte del tiempo he estado en mi cuarto, salía solo a trabajar y regresaba. Como si hubiera estado somnoliento o letárgico. De esa manera cualquiera se siente así. No se puede tomar perspectiva en cuatro paredes y una pantalla. Tal vez todo lo que pienso de lo que pasó alrededor del mundial es cierto, probablemente estamos siendo controlados indirectamente de manera constante. Pero no necesariamente tengo que dejar moldear mis pensamientos. Mis propios recuerdos han comprobado que existen lugares y momentos mágicos en el mundo. Solo parecen olvidados.
Hoy día me desperté temprano, sin alarma y sin reuniones por pedir, y me puse a escribir, ya es un pequeño cambio. Normalmente escribo desde mi cuarto, esta vez me senté en la salita de abajo, con vista al jardín y a mi enorme perro intentando fallidamente hacer que el gato del techo baje, siempre se pone ahí para molestarlo, probablemente sepa que mi pitbull de 55 kilos es bastante torpe. Es raro que esté despierto tan temprano, suele dormir todo el día, si alguien tiene comida se va a despertar esté donde esté. Solo en cambiar de lugar de escritura ya tus pensamientos comienzan a moverse en otras direcciones. Se siente como volver a respirar. En esos momentos se vuelve a sentir más mágico el ambiente, como pasar de blanco y negro a color.

Ese cambio ya estaba apareciendo desde antes con pequeños movimientos. Fui a ver la Odisea con mi madre, hace años que no íbamos al cine, entramos a las dos de la tarde y salimos de día. Se siente nostalgia, pero de la buena. Me pareció espectacular. Lo mismo que me había pasado con el fútbol me había pasado con las películas, sentía que ya no me atrapaban y le había perdido respeto a los premios y críticas. Con esta película sentí lo contrario, como cuando vi Gladiador o El Señor de los Anillos por primera vez. En la cola, sí, ahora hay cola para entrar al cine aparentemente, nos reíamos porque un chico le decía a su enamorada que no quería que lo spoileen. Spoilear la Odisea es de locos, cómo no todos saben qué es lo que pasa en la historia. Aunque debo aceptar que me había olvidado de muchas cosas. Interpreté por primera vez esa épica legendaria de una manera distinta que se alineaba con lo que había estado sintiendo.
Ulysses, junto al ejército conjunto de Agamenón, logra ganar la batalla mediante un engaño ideado por Odiseo. Fue Ulises quien imaginó al caballo como ofrenda y el ataque sorpresa. Se rompió el código de convivencia que había mantenido cierta estabilidad y justicia hasta el momento. Fue como emboscar a un invitado a tu casa o reino. Ese par de historias, casi mitos, marcan la debacle de la humanidad. Un error hizo girar la rueda hacia un futuro donde la convivencia dejaría de ser sagrada. Muchas leyendas y mitos tienen ese mismo concepto, tal vez el más conocido para nosotros es el pecado original. Todos apuntan aparentemente a un destino de culpa y arrepentimiento. Sin embargo, aun después del saqueo de Troya, Ulises vio sirenas, cíclopes, brujas y más cosas mágicas en su camino de vuelta. Retó a los dioses y recibió su castigo. Pero los elementos mágicos continuaban. Cometiendo errores y aprendiendo, logró su cometido con todo en contra, también estamos hablando de uno de los primeros ejemplares literarios del arquetipo del héroe genio y astuto. Entonces, hoy pienso que no importa si existe un destino terrible o si todo eso es mentira, solo importa moverte un poco. Aquel personaje se demoró 20 años en lograr lo que quería.







