Juan Carlos Tafur

¿Acojudamiento limeño?

“¿Es el limeño anómico y apático por naturaleza? ¿Es el acojudamiento del clima, como se ha dicho, lo que nos hace indiferentes al activismo callejero? ¿O es porque se está equivocando el motivo de la convocatoria lo que produce la falta de respuesta ciudadana?”

El pasado viernes, la convocatoria de los colectivos universitarios en contra del desmantelamiento de la Sunedu por parte del Congreso, no movilizó ni a mil personas. Pocos días antes, la marcha contra la Asamblea Constituyente convocada por la derecha con las justas alcanzó la misma convocatoria.

 

¿Por qué somos un país tan poco dado a la protesta? Fuera de la Marcha de los 4 suyos, la protesta contra la ley pulpín, la algarada surgida luego de la asunción de mando de Manuel Merino -que terminó provocando su salida-, o el desacato a la inmovilización dictada por este gobierno, no se recuerda otra movilización que haya producido efectos.

Se atribuye a la informalidad masiva del país y al inactivismo que esa condición laboral genera (por los contratiempos propios de alguien que trabaja sin horarios, se gana el día a día y poco tiempo tiene para pensar en protestas), tal adormecimiento callejero nacional.

Eso, sin embargo, no sucede en otras regiones fuera de Lima, donde diversas convocatorias logran movilizar enorme cantidad de gente, paralizar ciudades enteras y provocar reacciones gubernativas prontas.

¿Es el limeño anómico y apático por naturaleza? ¿Es el acojudamiento del clima, como se ha dicho, lo que nos hace indiferentes al activismo callejero? ¿O es porque se está equivocando el motivo de la convocatoria lo que produce la falta de respuesta ciudadana?

 

Basta analizar las encuestas, casi todas coincidentes, respecto de los temas que más preocupan a los ciudadanos y se podrá, quizás, hallar la respuesta. La inseguridad ciudadana, la corrupción y la crisis económica son los temas que más irritan a los peruanos -como confirma la encuesta de Ipsos publicada hoy en El Comercio-, y ninguna de las marchas que se convocan incluyen esa agenda en sus convocatorias. No logran, pues, el eco debido.

A ello se le deberá, obviamente, sacar filo político, y ubicar claramente al principal causante de esos problemas, como es el gobierno, pero mientras las agendas convocantes sean temas considerados secundarios por la población, el fracaso en las marchas va a persistir, desgastando a los organizadores, desanimando a los marchantes y alegrando al régimen que ve cómo la calle no se le pone en contra, siendo, a la sazón, la única vía posible para que un Congreso ya cooptado, reaccione y encuentre una salida temprana a la crisis por la que transitamos (sea vacancia, acusación constitucional o adelanto de elecciones).

La del estribo: Sobre lobos, la obra ganadora de la Sala de Parto 2014, concurso que organiza el Teatro La Plaza, se reestrena prontamente, el 9 de junio, dirigida por Diego Gargurevich y Mariana Silva, con un elenco formado por Macla Yamada, Liliana Trujillo y Johan Escalante. Entradas en preventa -con descuento-, en la web del teatro.

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