Juan Carlos Tafur

La derecha con López Aliaga

“López Aliaga tiene una ventaja sobre el resto de contendores de la derecha: es disruptivo. Y eso, en una contienda que va a ser polarizada, es una ventaja enorme”

No se ve a nadie nuevo en el partidor, así que lo más probable es que la derecha peruana nuevamente vea al mismo tridente de la elección última disputándose la contienda: Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga y Hernando de Soto.

De hecho, este columnista simpatiza más con las ideas de De Soto, pero claramente el coautor de El otro sendero, ya cumplió su ciclo vital y su presencia podría ser, más bien, la de una máquina de ideas (su visión, por ejemplo, del problema de la minería ilegal o de los cocaleros, es brillante).

Keiko Fujimori debe renunciar a la política. Ha pervertido la esencia del fujimorismo de los 90, convirtiendo al keikismo en una versión mercantilista y mediocre de lo que fue el espíritu reformista del gobierno de su padre. Además, carga con la inmensa mochila dual de los 90 y de su propia gestión, cuando fue oposición parlamentaria irracional y estúpida de PPK, desperdiciando la ocasión de oro de conciliar las dos derechas que llegaron a la segunda vuelta y pudieron haber transformado este país. En segunda vuelta, además -ya está probado- pierde con cualquiera.

López Aliaga es inmamable en su conservadurismo moral y si ganase una elección habrá un clarísimo y fuerte retroceso en derechos civiles, pero en verdad eso ya lo estamos viviendo también ahora en un gobierno supuestamente de izquierda, que acaba de avalar, por ejemplo, la eliminación de la educación sexual integral de la currícula educativa.

López Aliaga tiene una ventaja sobre el resto de contendores mencionados: es disruptivo. Y eso, en una contienda que va a ser polarizada, es una ventaja enorme. La izquierda tradicional no tiene ninguna chance, pero sí la radical (Antauro, Aduviri, Bellido, etc.) y frente a ella, se necesitará un candidato que también funja de antiestablishment.

López Aliaga, por lo que se ve hasta ahora, es el mejor candidato de la derecha. Si afina su discurso, gira un poco al centro y, sobre todo, deja de lado sus actitudes matonescas, podría crecer en su nivel de aceptación ciudadana. Ojalá la derecha -salvo que surja un candidato mejor- se agrupe e impida así que la disgregación del 2016 favorezca que un izquierdista radical pase a la segunda vuelta con apenas 19%.

El centro, por su parte, tiene que hacer lo suyo. No puede ser que se presenten seis o siete candidatos del mismo perfil. Tiene que haber un gran pacto de centro, en donde participen Alianza para el Progreso, Acción Popular, Somos Perú, los morados, Nieto, Cillóniz, etc. (no menciono a Podemos porque, al parecer, José Luna, les apesta a todos).

Si así ocurriese lo más probable es que la segunda vuelta del 2026 sea, como corresponde a la sociología electoral e ideológica del país, entre un candidato de derecha y uno de centro.

Tags:

Hernando De Soto, Keiko Fujimori, Rafael Lopez Aliaga

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