Mauricio Saravia - Sudaca.Pe

La TV y la intención de voto: más allá de la franja electoral

Uno de los esfuerzos más interesantes que se realizan en esta campaña, es el que hacen Fernando Tuesta y el Grupo de Investigación de Partidos y Elecciones (GIPE), con el apoyo de IP Noticias. Han realizado una medición de la presencia de candidatos presidenciales en entrevistas desde el primero de enero.

En un país en el que no se puede hacer publicidad electoral, la presencia en TV, puede ser un gran trampolín para avanzar en la intención de voto, más aún cuando no hay candidato que supere hoy los 15 puntos en ninguna de las principales encuestadoras. El cuadro que ven es el último reportado:

No vamos a comentar lo que seguramente ya leyó antes: Que LA es el que más apariciones tiene pero más del 70% son en Willax; que Beingolea tiene una relación inversamente proporcional entre sus entrevistas y su intención de voto; y que cada entrevista de Castillo implica triplicar sus votantes.

Más bien, observar este trabajo nos llevó a preguntarnos algunas cosas. ¿Hay relación entre la presencia en la TV y el aumento de la intención de voto? ¿Hay un fenómeno de expansión de la información que genera mayor votación? ¿Hay segmentos más “influenciables” que otros? ¿Diciendo lo que sea se puede ganar votación? Para algunas esbozamos respuestas y otras las dejamos de tarea.

Parece que sí hay una relación entre la aparición en medios y el impacto en las encuestas. Por lo menos de los candidatos que hasta hoy aparecen con mayor votación. Usando los cuadros reportado por Tuesta (fines de febrero y quincena de marzo) y la intención de voto reportada por el IEP (días más, días menos las mismas fechas), encontramos algunos datos muy importantes (que, como digo siempre hay que usar en su dimensión. No hay una ciencia exacta en el análisis electoral en el país):

Hay una correlación entre ambas series de 0.64. Cualquier investigador conoce que encontrar un número así no es común, por lo alto. Nos puede llevar a un sobredimensionamiento de fenómeno, pero también es cierto que nos alerta de lo importante que es la presencia en medios. Hay una relación, fuerte, entre ambas variables. Sales más en TV, aumentas más tu intención de voto. Sales menos, la mantienes o incluso la disminuyes ligeramente.

Desde luego que la distribución no es homogénea. Parece que el impacto es más fuerte en los mayores y en el interior del país. Y bastante menos fuerte en los más jóvenes (y algo en el NSE DE). Tal vez el alcance y la importancia de la TV de señal abierta es más fuerte en los segmentos donde la correlación crece, mientras que en los jóvenes, por ejemplo, el medio no genera un involucramiento relevante. Es importante dejar esto como hipótesis que iremos siguiendo en el tiempo.

Más allá de las cifras, que son importantes, vale preguntarse si es que el contenido y el tono de esas entrevistas puede ser catalogado por igual. Por la importancia del medio o la repercusión que tiene, por la relevancia al implicar primeras planas posteriores o por el tono en el cual se lleva a cabo la entrevista. ¿Es lo mismo una entrevista a López Aliaga en Willax que una a Verónika Mendoza en ATV? El sentido común nos dice claramente que no, pero es un detalle que necesitamos comprobar con expertos en análisis de contenido.

Pero sí hay un detalle que nos llama la atención y que se relaciona con las noticias falsas y su relación con las elecciones. No abundaremos en información, pero es claro que los dos candidatos que más suben en las encuestas (López Aliaga y Lescano), se han dedicado a decir lo que les sale por la boca y poco se ha combatido esta información falsa. Son los más osados en señalar posiciones personales como fundamentos (el cañazo como tratamiento COVID por ejemplo) y nos hemos acostumbrado a verlos como simples anécdotas. O también en decir y desdecir. Acuso y digo que no acuso. López Aliaga ha hecho de este tema una estrategia.

¿Todo esto supone una estrategia o es pura campaña “bananera”? Solo de ejemplo, la BBC reportó el trabajo en México que se hizo con “Verificado 2018”, detectando 7 nodos de noticias falsas que después se usaron como argumentos en redes sociales para orientar el debate. Todas afirmando mentiras. Lo que influyó en la intención de voto y en el triunfo de AMLO (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-44476959).

Por cierto, otro de los mecanismos de fake news más común es la existencia de encuestas falsas que circulan apócrifamente y que tratan de influir en el electorado. O las empresas encuestadoras que claramente no hacen un trabajo prolijo, pero que generan que sus encuestas con datos erróneos den la vuelta por todos lados.

Acaba de aparecer el nuevo libro de Cass Sunstein llamado Mentirosos: Falsedades y libertad de expresión en una era de engaño. Allí, un liberal reconocido como el autor (socio de Thaler en ese increíble libro que es Nudges), habla de la necesidad de regular aspectos de la mentira pública que pueden generar un impacto nocivo y sin vuelta atrás de la información. Lo hace desde la constatación del Washington Post de las 30.753 mentiras que Trump dijo en cuatro años de gestión. 21 mentiras por día. Imaginemos eso en un presidente acá.

Entonces, parece que las apariciones en TV de los candidatos tienen un alto impacto en la gente. Habrá que profundizar más en ello. Pero además, la estrategia de la mentira como plan parece que también lo tiene. A estar prevenidos.

* Con esta columna comienza mi ciclo de colaboraciones con Sudaca.pe. Agradezco a Paolo Benza la invitación y espero que cada columna sea una invitación a la discusión. No queremos convencerlo, queremos darle una herramienta más de análisis.

* Revisen el reporte que IP Noticias ha hecho sobre medios y candidatos. Muy prolija la información que presenta Antonio Salerno. Síganla: https://ipnoticias-latam.com/wp-content/uploads/2021/02/Analisis-Elecciones-2021-LescanoForsythAliaga-1.pdf

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