Juan Carlos Tafur

¿Cómo salir de esta crisis?

“La única salida que se aprecia factible va a demorar, pero igual es una ruta atendible: consiste en procesar una norma de adelanto de elecciones, para lo que se necesitan 66 votos y un referéndum”.

Estamos metidos en un callejón sin salida. No se ve luz al final del túnel de la crisis política, económica y social en la que nos ha embarcado el mediocre gobierno de Pedro Castillo. No parece verosímil el relanzamiento que ha anunciado con bombos y platillos el cardenal Barreto.

Bajo esa estimación negativa, hay que seguir pensando otras opciones. No hay los 87 votos para vacarlo y pensar, por ende, en una fórmula de transición que involucre a Dina Boluarte y la posibilidad de que ella entienda que gobernar es una tarea que pasa por la convocatoria a los mejores cuadros políticos y técnicos posibles.

La calle movilizada sí puede generar un descalabro social lo suficientemente poderoso para tumbarse al régimen, pero aún no está madura. Son muchas calles, divergentes entre sí, las que protestan contra el gobierno, y mientras no se unifique la proclama callejera, no va a impactar políticamente.

 

 

La única salida que se aprecia factible va a demorar, pero igual es una ruta atendible considerando que mientras menos tiempo pase Castillo en Palacio, mejor para el país: consiste en procesar una norma de adelanto de elecciones, para lo que se necesitan 66 votos y un referéndum (sin necesidad de esperar a la recolección de firmas).

Los votos parlamentarios se pueden conseguir. Si se hacen las coordinaciones debidas, si se sientan Acuña, Lescano, Luna, López Aliaga, Keiko Fujimori, quien lidere Avanza País, Somos Perú y los morados, se puede llegar a esa conclusión política.

 

 

 

Va a ser peor para todos, política y electoralmente hablando, si se deja que este régimen siga destruyendo el aparato estatal peruano y generando un estado de anomia absoluta respecto del Estado de Derecho, produciendo la tierra fértil para que en las próximas elecciones surja triunfal un aventurero radical.

Si este camino, además, se acompaña de una reforma política en serio (habría tiempo para emprenderla), conformando una comisión parlamentaria ad hoc para ello (que discuta la bicameralidad, la reelección congresal, los distritos múltiples, etc.), podremos salir del entrampamiento en el que estamos, con un Ejecutivo y un Congreso fallidos, que no augura un buen porvenir político para el país. Como están las cosas, se pueden ir todos, pero regresarán peores.

Tags:

Crísis, Gobierno, Pedro Castillo

Mas artículos del autor:

"El trío tempestad de la derecha"
"El pacto turbio Castillo-Cerrón"
"La nueva fiscal y los «Topos» de Zoraida Ávalos"
x