Mariana Calvo Pérez

Sin derecha decente, no hay paraíso

"A propósito del último pedido de vacancia contra el presidente, surge una pregunta: ¿que podría venir después de Castillo? ¿podría venir algo incluso peor?"

A propósito del último pedido de vacancia contra el presidente, surge una pregunta: ¿que podría venir después de Castillo? ¿podría venir algo incluso peor? Distintas personas de derecha que están a favor de una vacancia me comentan que Pedro Castillo es tan malo, que es imposible que, en un escenario de nuevas elecciones, venga algo peor. Parecen estar convencidos de que lo que vendría sería algún candidato de derecha o del establishment. 

¿Pero, es así realmente? Ronda por mi cabeza el miedo de un peor escenario: un candidato anti-establishment con más capacidad de liderazgo que Castillo, y que esta vez sí saque mayoría de curules en el Congreso, o una cantidad significativa como para llevar a cabo reformas (o contra reformas) dañinas para el país.

¿Es imposible este escenario? Escucho de quienes apoyan una vacancia, que Castillo logró aprovechar el momento histórico de la pandemia, pero que estas condiciones no se repetirán. Si bien esa es su apuesta, el escenario futuro no está tan claro: según la última encuesta de Ipsos, Castillo mantiene 61% de aprobación en el ámbito rural, por ahora resistentes a los escándalos que rodean al presidente. Por otro lado, el Congreso, liderado por la oposición, tiene una aprobación paupérrima (22%), dándole poca legitimidad para asumir las riendas del país en caso caiga este gobierno.

Si queremos seguir con el sueño dorado de que, al salir Castillo (ahora o en el 2026), vendrá algo mejor, necesitamos una oposición cuanto menos, decente. Intereses mercantilistas, desconexión con la población, y ausencia de leyes útiles para el ciudadano, generan los bajísimos % de popularidad del Congreso. Acciones como la reciente aprobación de dos dictámenes en contra de la ley universitaria, que afecta el derecho a la educación de miles de jóvenes, dan cuenta de esto. Partidos conservadores como Renovación Popular y Fuerza Popular, vuelven a empujar esta medida nefasta, y además altamente impopular. Es posible que se enfrenten mañana en las calles a una marcha más masiva de lo que ellos nunca pudieron convocar, y esto luego de haber impulsado un pedido de vacancia cuando las encuestas muestran que la mayor parte de la población no apoya esta medida, y que el presidente viene perdiendo popularidad, pero no lo suficiente. 

De haber nuevas elecciones, con una derecha deslegitimada, con falta de liderazgos convocantes a nivel nacional, y ciertos sectores de la población molestos por una vacancia a destiempo, la bandeja está nuevamente servida para un outsider (de cualquier tendencia) antisistema, pero esta vez, con mayor apoyo en el Congreso y menos control político. Las cosas mal hechas entonces, podrían cumplir las peores pesadillas de quienes justamente apoyan hoy una vacancia. Sin derecha decente, no hay paraíso señores. 

*Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de las organizaciones a las cuales pertenece.

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Derecha, Pedro Castillo, política peruana

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