justicia profunda

Justicia profunda

"La reciente edición de Los ríos profundos (1958) a cargo de la Real Academia Española y sus filiales, dice mucho sobre el significado y la vigencia del universo arguediano. Se trata de una de las novelas peruanas mayores, de trascendencia difícil de superar."

Arguedas se ha convertido en un campo de batalla, una suerte de polvorín siempre a punto de estallar. Y los estallidos, las más de las veces, están plagados de contradicciones. Cuando se habla bien de Vargas Llosa, por ejemplo, sesudos comentaristas oponen automáticamente, en un acto que se presume defensivo, las virtudes –innegables, por cierto– de la obra de Arguedas, sin importar que no vengan a cuento. Cada elogio a Vargas Llosa debería ser conjurado con la invocación del enorme José María, parecería ser la máxima.

En mi modesta opinión, es tan mezquino discutir los aportes de la narrativa de Vargas Llosa como disimular la cólera o el ninguneo usando a Arguedas como escudo. Lo cierto es que cada uno tiene su lugar en el canon, que cada uno tiene lectores muy competentes y que tanto Vargas Llosa como Arguedas encarnan a dos figuras centrales de nuestra historia literaria e intelectual. En el primero, se ve al Perú desde una modernidad marcada por la racionalidad, resistente al tejido mítico y mágico que construye Arguedas partiendo de la complejidad de un mestizaje creativo y productor de sentido. Opuestos muchas veces, luminosamente complementarios otras, se trata de dos miradas que dialogan entre la tensión y la posibilidad de un encuentro en el siempre espinoso escenario de la vida peruana.

La reciente edición de Los ríos profundos (1958) a cargo de la Real Academia Española y sus filiales, dice mucho sobre el significado y la vigencia del universo arguediano. Se trata de una de las novelas peruanas mayores, de trascendencia difícil de superar. Ernesto, su joven protagonista, es un artista en formación. Escritor en ciernes, perteneciente a dos tradiciones, la andina y la occidental (de ahí el parentesco con aquel “demonio feliz que habla en cristiano y en indio”). Ernesto realiza un trayecto –una épica personal diríamos– por diversos estratos sociales del Perú y con esos desplazamientos se comprueba no solo la tensión y el punto de hervor del país, sino también sus posibilidades, nunca cumplidas, de armonización.

La “ausencia” de modernidad en los Andes es signo de indiferencia y de desdén centralista, ingrediente para el magma violento que podría, en cualquier momento, invertir el mundo. Por eso lo mágico ocupa el lugar que tiene (y es incomprendido desde la centralidad): la fascinación por el trompo, pura vibración y zumbido que emociona; el canto de las aguas, el lenguaje de los ríos; el ánimo en las piedras y en las montañas tejen un escenario cuya armonía interrumpen el alzamiento de las voces de protesta y esa sed de vencer el olvido y la marginación, tarea que en la novela (y acaso en el país) quedará irresuelta.

Con agudeza que merece ser destacada, el nicaragüense Sergio Ramírez discute en Los ríos profundos, en relación con La región más transparente, de Carlos Fuentes, una supuesta condición de hitos de lo arcaico y lo moderno en la novela latinoamericana que representarían dichos textos, cuando lo cierto es que Arguedas parecería estar más cerca de Rulfo de lo que normalmente se imagina. “Rulfo escribía desde la entraña de sus personajes y sus voces eran también la suya, o como la suya”, dice Ramírez y añade: “Este entrañamiento no extraña a Arguedas. Los ríos profundos es una novela escrita desde dentro, no como un acto de exploración académica, o, por otro lado, de intención didáctica, o proselitista, sino de reivindicación verbal y mágica, de un mundo de soledades y desgarros al que su lenguaje híbrido convierte en propio” (LIV).

Tiempo es de reivindicar sin apasionamientos ni monsergas ideológicas la obra de José María Arguedas. La relectura de Los ríos profundos en esta bella edición, es un buen comienzo para hacer algo que nunca terminaremos de hacer: darle las gracias a su autor.

José María Arguedas. Los ríos profundos. Real Academia Española: Barcelona, 2023.

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