Pie Derecho

Malos tiempos republicanos

“Entre los altibajos de una izquierda desacreditada por su apoyo a Castillo, un centro vacío e irrelevante y una derecha matona, transcurrirán los años venideros”

Tres años de degradación paulatina de la república nos esperan, al paso que va avanzando el contubernio reaccionario del Ejecutivo y el Congreso. Todos los parámetros institucionales que poco a poco iban madurando, a la par de un crecimiento económico sostenido en los últimos 25 años, están siendo demolidos por una alianza ilegítima de poderes políticos fácticos, que se encontraron con fajines y prerrogativas inesperadas luego de la vacancia del inefable Pedro Castillo.

Y las consecuencias políticas van a ser desastrosas en términos electorales el 2026. Solo un golpe de suerte podría hacer que algunas de las pocas agrupaciones liberales que se están inscribiendo puedan alcanzar el éxito en las urnas y trazar un proyecto de reconstitución del país, tanto política como económicamente hablando.

Las propias élites empresariales, que no son precisamente muy iluminadas a la hora de inmiscuirse en asuntos políticos, en los hechos se dan cuenta de la precariedad del esquema vigente y por ello, a pesar de la salida de Castillo del poder, no recuperan la confianza inversora y apenas mínimamente mejoran sus niveles de confianza en las perspectivas económicas del país. Si no principios, por lo menos olfato tienen.

Entre los altibajos de una izquierda desacreditada por su apoyo a Castillo, un centro vacío e irrelevante y una derecha matona (que hasta nos quiere retirar del sistema interamericano de derechos humanos), transcurrirán los años venideros, con el telón de fondo de un gobierno despistado, inconsciente, irresponsable y sin fuerzas políticas suficientes para cambiar la ruta de deterioro que el país está siguiendo ( y mucho menos con el empaque para hacerle frente a los desaguisados del Legislativo, de quien depende para su supervivencia).

Malos tiempos está viviendo el Perú. Solo en la imaginación febril de algunos está ocurriendo una limpieza institucional histórica de la “influencia caviar”, sin percatarse de que en el proceso se están levantando en peso los cimientos institucionales de las mejores reformas emprendidas en las últimas décadas en el país (es el caso de la Sunedu, por ejemplo).

Y eso nos va a pasar factura. Ojalá después los responsables del desastre no volteen a buscar culpables del descalabro que irrigan con sus actos.

La del estribo: buenos augurios para Pequeñas infidelidades, obra teatral de Mario Diament, dirigida por Francisco Lumerman, con las actuaciones de Javier Valdes y Patricia Villalobos (esposos en la vida real). Va en el Teatro de Lucía hasta el 26 de junio. Entradas en Joinnus.

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caviar, Gobierno de Pedro Castillo, lamentablemente, Pedro Castillo, Perú

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