Opinión

Es momento de decirlo. No se ha jugado ningún partido con el argentino en la cancha. Aún no hace pared con Neymar ni con Mbappé, que lo mira de reojo. Tampoco un pase a profundidad para Icardi. Menos recibir de frente al arco un balón largo de Di María. Ni siquiera un panel o un tiro libre pateado. Messi aún no la toca, pero existe la posibilidad de que sea la peor decisión del siglo. 

Como negocio, es un éxito redondo. El PSG ha vendido en camisetas de Messi el precio de los dos años de contrato que deben pagarle al capitán argentino. En apenas días. Eso hace más inentendible la hipótesis de como el Barcelona perdió a su máxima estrella por razones económicas. ¿Cómo no puede ser posible mantener en el club a un jugador que paga su costo solo con venta de camiseta?

Pero el negocio está cerrado. Hay que ver con objetividad a lo que se enfrente este PSG en términos de logro deportivo. La temporada pasada, los parisinos perdieron la liga francesa contra un modesto Lille. La diferencia entre ambos equipos estuvo en la defensa. De hecho, el PSG anotó 26 goles más. Pero el Lille encajó cinco goles menos, y perdió cinco partidos menos también. 

En la Champions League le pasó algo parecido. Los goles no fueron un problema contra el Bayern Munich en cuartos de finales, hizo tres. Pero el equipo alemán anotó la misma cantidad y fue definido por el gol de visita. Ante el Manchester City en semifinales, se vio la mayor versión de errores defensivos. Un equipo mal parado atrás perdió ante un Guardiola que encontré cuatro goles. 

Como lo ha dicho Thierry Henry, el equilibrio es lo más importante en un equipo. El PSG mantiene a los tres centrales de hace cuatro temporadas: Marquinhos, Kehrer y Kimpembe. Dejaron ir al veterano Thiago Silva que los llevó a la final de la Champions League en el 2020, para traer ahora a Sergio Ramos, otro defensa veterano, que viene sacudido por lesiones. 

Una defensa que no se refuerza bien, pero un mediocampo defensivo que no se refuerza en absoluto. Verrati es el volante defensivo del equipo, el único. No hay competencia en ese ámbito. Y de hecho sus fuertes, son la distribución del balón, el pase y el dribleo. Incluso, en Italia es considerado un mediocampista mixto, y el jugador defensivo en la mitad es Jorginho.  

Pasa lo mismo con Leandro Paredes. En Argentina la gran discusión es cómo va a marcar la volante cada vez que Paredes es el defensivo, lo que abre la posibilidad que Guido Rodríguez alterne el puesto cuando hay un rival de mayor exigencia. De hecho, el argentino fue reconstruido en volante defensivo en el Empoli de Italia para poder jugar, equipo al que había llegado como enganche. 

Las otras opciones en esa parte de la cancha son el portugués Danilo Pereira y el senegalés Idrissa Gueye, dos volantes de menor prestancia. A ellos se ha sumado esta temporada Georgino Wijnaldum, un volante mixto cuyas principales talentos también se encuentran en la distribución del juego, como Verrati.

Es decir, en una lectura desde el ojo de un futbolero peruano, el PSG en la mediacancha está plagado de Yotún y no tiene nada de Tapia. De esto se quejaba el histórico defensa italiano Giorgio Chiellini cuando decía que el estilo Guardiola había arruinado a los defensas. El defensor central y el volante defensivo han ganado habilidades de pase y distribución, pero sacrifican habilidades de marca.

Todos los últimos campeones de Europa han tenido un volante ancla, defensivo. Kanté y Jorginho en el Chelsea. Kimmich, Goretzka y Thiago en el Bayern. Henderson y Fabinho en el Liverpool. Y Casemiro en toda las versiones del Real Madrid campeón. Busquets antes en Barcelona. Es una posición fundamental que trae una vieja frase futbolera a la conversación: dime cómo juega tu volante de primera línea, y te diré como juega tu equipo. 

Y qué tiene todo esto que ver con Messi, entonces. Pues, el énfasis de ataque que adquiere un jugador como ese en un equipo es inmenso. En sus incontables temporadas en el Barcelona, Messi ha jugado mejor y ha metido más goles cuando el equipo lograba recuperar el balón antes de la mitad de la cancha y empezaba a distribuirla para entregársela a él en tres cuartos para que defina.

Nunca ha funcionado con Messi que él sea un distribuidor del gol. Así que ponerlo detrás de dos puntas, o incluso colocarlo en la volante y poniendo tres delanteros por delante suyo, le resta protagonismo. Messi es el personaje principal de todas sus películas. Entonces hay tres lugares donde puede jugar. Como 9 con dos delanteros más a los lados, tirado hacia la derecha en una línea de tres, o siendo el segundo delantero de una dupla en ataque. 

Mbappé y Neymar, a menos que estén lesionados, van a jugar. No ponerlos es un shock emocional en la tranquilidad del equipo. Di María e Icardi serán los sacrificados e irán a la banca. En los decisivos, serán las tres estrellas adelante. Y ese esquema favorece a Messi, siempre que haya recuperación de balón para distribuir y el equipo no conviva únicamente del pase largo y el contragolpe. 

Algo que en sus mejores épocas era garantizado para Messi por defensores efectivos de alta jerarquía como Mascherano, Piqué, Puyol o Busquets. Y siempre que ellos no han estado, que ha sido muy poco, la frustración del argentino se ha visto evidente. De hecho, los últimos años de recuerdos de Messi en el Barcelona era la de un jugador solitario, disfuncional. O como en la peor Argentina.

El otro rol que Messi no va a cumplir es el de retornar a la marca. Nunca lo ha hecho. Neymar, gordo y ya entrado en los treinta, no está acostumbrado que sea su función de sacrificio en el club donde hasta ahora es rey. El príncipe Mbappé sería el sacrificado, pero tampoco es una función de la que sea muy ducho.

Con los tres arriba, o incluso si el técnico se anima a poner a cuatro galácticos, el PSG pierde retorno. Y va a requerir de mucho tiempo para elaborar. Se habla de que con Messi en París ya no hay excusas para ganar la Champions, pero en realidad hoy el Barcelona se percibe como un equipo más equilibrado. 

No solo el protagonismo ha quedado más distribuido en Cataluña. El Barça hoy, sin el diez, puede modificar el ataque para privilegiar otras formas de llegar al gol, como se vio contra la Real Sociedad. En centro al área tras jugadas por la banda, la profundización hasta la última línea, el contragolpe en un sistema más defensivo. Ya no solo la triangulación o la pelota al diez para la diagonal. 

¿Y si el Barcelona es más candidato a la Champions que el PSG?

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Barcelona, Leonel Messi, PSG

La tragedia en Afganistán está conmocionando al mundo, imágenes de personas huyendo desesperadas ante la toma del poder de los Talibanes ha despertado la indignación global. Es importante destacar que, en este contexto, son las mujeres y niñas las que llevan la peor parte; con menos posibilidades de huir, sin dinero y expuestas a un sin fin de precariedades temen por sus derechos fundamentales y la profundización de una serie de prohibiciones que anulará cualquier libertad posible y su existencia.

La crisis en Afganistán no es reciente, aunque debemos cuestionar y responsabilizarnos por haber mantenido silencio o tal vez indiferencia por lo que pasa al otro lado de “nuestro mundo”. Es claro que la toma de poder de los Talibanes, grupos armados poderosos, fundamentalistas, terroristas y que encarnan al patriarcado más asesino que podamos imaginar, afianza y pone en inminente riesgo a las mujeres de todas las edades.

Es importante recordar que los conflictos armados afectan de forma diferenciada y atroz a las mujeres, quienes son usadas como armas de guerra o como botín de las mismas, despojando de su dignidad a las víctimas. Con ello el patriarcado feroz envía un mensaje de poderío, anula la existencia y vulnera no a una, sino a todas las mujeres del mundo.

La profesora Chinkin, en un documento preparado para el Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia, afirmó que “las mujeres son violadas en cualquier conflicto armado, interno o internacional, independientemente de si el conflicto tiene orígenes religiosos, étnicos, políticos o nacionalistas o una combinación de todos. Ellas son violadas por hombres de todos los bandos”*

El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, en su artículo 7 establece que se considera “Crimen de Lesa Humanidad” la violación sexual y cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable cometida como un ataque generalizado y sistemático contra una población civil. En su artículo 8 establece que, estos hechos son infracciones graves a los Convenios de Ginebra de 1949, por lo que se consideran “crímenes de guerra”.

Hechos atroces como la tortura y violencia sexual contra las mujeres cometidos en la Ex Yugoslavia, en los conflictos armados de Ruanda, Guatemala y Perú, por mencionar algunos, han puesto en evidencia como son las mujeres y las niñas, las más expuestas a la violencia y la barbarie. La exclusión que vivimos se profundiza en contextos de conflicto volviendo a recordarnos que aún nuestros derechos no se encuentran garantizados en todo el mundo ni por completo.

Hoy integridad y dignidad de las ciudadanas afganas esta en grave e inminente riesgo, su delito, ser mujeres. Es urgente que la comunidad internacional intervenga para salvaguardar la seguridad del pueblo Afgano y – especialmente-  de las mujeres, quiénes se encuentran huyendo y con gran temor frente al fanatismo y al fundamentalismo armado que terminará con sus vidas. El grito internacional debe ser uno #TodasSomosAfganas.

* En: De la Violación y otras graves violaciones a la integridad sexual como crímenes sancionados por el derecho internacional humanitario. Aportes del Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia. Elizaebth Odin, 1997.

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Afganistán

La inteligencia de Béjar parece haberse subordinado a los disfrutes del poder. No se halla otra explicación a que se aferre a un cargo, en el que, a pesar de la breve estancia, le ha generado un problema político mayúsculo al recién estrenado gobierno.

No hay contexto alguno en el que sus opiniones sobre los orígenes de Sendero Luminoso y la presunta participación ominosa en ello de nuestra Marina de Guerra -que tantas víctimas tiene en sus pasivos históricos por obra y gracia del terrorismo-, puedan ser admisibles.

Es un disparate y es un agravio. Y no estamos hablando de declaraciones de hace veinte o treinta años, sino de apreciaciones efectuadas hace pocos meses, es decir, pareceres que el Canciller debe mantener en ristre y seguir sosteniendo en su fuero interno.

Pues resulta claro que alguien con ese pensamiento, propio del infantilismo de izquierda que se apreció cuando recién apareció Sendero Luminoso en el Perú (y sobre lo cual, dicho sea de paso, la izquierda peruana no ha dado cuenta histórica y en lo que no abunda, como debiera haberlo hecho, el Informe de la Comisión de la Verdad ni, por ende, el Lugar de la Memoria), no puede ser Canciller de la República.

Probablemente, Béjar provenga de la cuota de poder ministerial de Vladimir Cerrón. Un motivo más para que el presidente Castillo recapacite respecto de la capacidad de influencia que le está permitiendo al secretario general de Perú Libre.

Los grandes problemas del presente -salud y economía- requieren una mirada pragmática de parte del régimen. En ese sentido, los nombramientos de Hernando Cevallos y Pedro Francke, dentro de lo factible, parecen acertados. Pero muchas de las otras designaciones ministeriales y en particular la del canciller Béjar, generan un ruido político gigantesco, que afecta directamente la marcha de los dos programas esenciales de gobierno mencionados.

La bajísima aprobación del gobierno se debe no a la campaña de la derecha mediática o el acoso político de la oposición congresal. Se debe básicamente a los enormes desaciertos cometidos por el Presidente en la designación de su gabinete ministerial, la percepción de la influencia de Cerrón, y la terquedad en insistir con la Asamblea Constituyente. Tiene que corregir ello si quiere mantener niveles de aceptación ciudadana mínimos para sobrellevar un gobierno con alguna credibilidad (ya vimos cómo se ha reactivado el conflicto en Las Bambas, a despecho de la intervención del propio Premier Bellido).

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Héctor Bejar, Pedro Castillo, Vladimir Cerrón

El imaginario occidental se alimentó, en gran parte, por lo que el cine norteamericano nos dejó con su perfil de espectáculo. Es interesante analizar que la palabra espectáculo viene del latín “spectaculum” y significa: medio para «ver», «presenciar». Al cine se le vincula con el entretenimiento y la diversión. “Diversión” viene del latín “diversio” y significa «acción y efecto de recrear».

“Entretener” supone una tensión entre dos puntos de interés, es decir, incentiva la concentración; mientras que “diversión” desune o disgrega. Este análisis nos permite entender que el espectáculo del cine se concibe como entretenimiento antes que diversión; y es gracias a este punto de vista que el espectador reconoce obras cinematográficas, las contempla, reflexiona y utiliza el intelecto.

El cine, a su vez, va más allá del entretenimiento porque es responsable de la manifestación de historias que sintetizan el mundo:
“Historias leídas en el momento oportuno, jamás te abandonan. Puedes olvidar el autor o el título. Puedes no recordar precisamente lo que sucedió. Pero si te identificas con la historia, ella continuará dentro de ti por siempre.” (Neil Gaiman)

Las historias son tan poderosas que le dan sentido a nuestra vida: identidad, personalidad, organización e incluso evolución. Estas al ser contadas, producen hormonas y diseñan experiencias kinestésicas. La kinestesia proviene de la lengua griega “kínesis”, que significa “movimiento” y “áisthesis” que se refiere a la “sensación”. La kinestesia no sólo estudia el aspecto físico y sensorial del movimiento sino también el emocional, tratándose de las sensaciones que los distintos puntos corporales se encargan de transmitir continuamente a los centros nerviosos, ya sean provocadas por agentes internos o externos. De esta manera, el arte de contar historias o “storytelling” se convierte en un generador de hormonas como dopamina, oxitocina, endorfina, cortisol y adrenalina.

Las historias siguen una estructura narrativa y una línea temporal. Campbell, Syd Field, McKee son autores que desarrollaron paradigmas narrativos basados en el paradigma clásico de tres actos de Aristóteles. Para todos ellos, el acto es una sucesión de secuencias que llevan a un cambio que es irreversible y inalterado. Primero se encuentra un inicio, el primer acto, donde se presenta a los personajes y su normalidad cambia, toma un rumbo distinto debido a un incidente incitante o detonante. Las nuevas decisiones de los personajes traen consecuencias que los llevan al segundo acto de la historia, al nudo, donde aparecen las dificultades e impedimentos. Finalmente hay un segundo punto de inflexión que nos lleva, como espectadores, al punto más alto de producción de hormonas, es el momento del personaje de tomar una decisión importante que rectificará la toma de decisión del primer acto. Aquí me refiero al clímax, al tercer acto, el cual se puede comparar con el postre de una buena cena: si está a la altura de todo lo anterior la experiencia es inolvidable. Sin embargo, un mal postre puede hacer que el recuerdo de la cena sea malo.

Me atrevería a concluir que el cine visibiliza problemas, despierta emociones, genera hormonas y sintetiza la vida en historias memorables.

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Cine, Entretenimiento
  1. ¿La Constitución es la norma máxima dentro del sistema legal peruano?

En el Perú, cosa que no sucede en todos los países, los tratados internacionales que tratan sobre derechos humanos tienen el mismo rango que nuestra Constitución. Por ende, las disposiciones constitucionales se interpretan a la luz de los tratados suscritos y ratificados por el Perú.

  1. ¿Quién es responsable de interpretar la Constitución?

El Tribunal Constitucional. Dado que la Constitución es dinámica, lo establecido en sus artículos puede ser complementado por las decisiones del TC.

  1. ¿La Constitución garantiza igualdad ante la ley para todos los peruanos?

Si. La Constitución contempla una lista abierta de derechos fundamentales, entre los que se encuentra el derecho “a la igualdad ante la ley” para quienes residen en el Perú. Esto significa que, según la carta magna, nadie puede recibir un trato distinto sobre la base de su raza, religión, sexo, entre otros.

  1. ¿Es verdad que la Constitución actual no garantiza el derecho a la educación?

Es falso. El TC ha señalado que el derecho a la educación constituye un derecho fundamental, pues es mediante el acceso a la educación que una persona puede lograr su libre desarrollo (https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2017/00853-2015-AA.pdf). Adicional a ello, el Pacto internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, tratado internacional del cual el Perú es parte, también contempla a la educación como derecho fundamental. (https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/cescr.aspx).

  1. ¿Y la salud?

El artículo 7 de la Constitución señala que todos tienen derecho a la protección de la salud. El alcance de este derecho, al igual que el de educación, ha sido desarrollado por el Tribunal Constitucional.

  1. ¿Qué dice la Constitución en materia laboral?

La Constitución refiere que las relaciones laborales deben contar con la igualdad de oportunidades. Este ha sido desarrollado también por el Tribunal Constitucional, adicional al tratado internacional que mantiene el Perú con el Organismo Internacional de Trabajo (OIT).

  1. ¿Finalmente, la Constitución garantiza el derecho a la vivienda?

El derecho a la salud mencionado arriba garantiza las condiciones mínimas de salud, como el ambiente equilibrado, adecuada vivienda, entre otros. (https://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2005/02064-2004-AA.pdf)

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Constitución del 93

Mirarse al espejo no debería provocar aprensión. No obstante, es el caso de miles de mujeres, quienes se la pasan cuestionando su belleza por no verse como las modelos, o se limitan a vestirse como gustan por temor a ser juzgadas o etiquetadas de manera degradante.

Cuando se habla de belleza, cada cultura y/o sociedad tiene su idealización propia de cómo debe lucir una mujer, cumpliendo ciertos criterios, que en su mayoría son inalcanzables. Las mujeres que no llegan a cumplir con dichos criterios son víctimas de las críticas, además de ser excluidas del término “belleza”. Esto llega a tener efectos perjudiciales en la salud de las mujeres de diversos sectores, en especial adolescentes, quienes se encuentran en pleno desarrollo de su identidad. Por ello, abarcaré algunas de las problemáticas y efectos que los estereotipos de moda y belleza causan en las mujeres hoy en día.

Impacto de las redes sociales

Para empezar, entendemos por “estereotipo” a la idea o prejuicio que se tiene sobre alguien por motivos concretos, en este caso sobre la belleza de cada mujer. Precisamente debido a la existencia de estos, se genera e incita al odio en diversas plataformas y/o redes sociales, y aún más en estos tiempos de pandemia cuando el uso de las redes se ha visto en aumento. Lo que muchas personas pasan por alto es que no todo lo que observamos en las redes sociales es la realidad.

Lo cierto es que muchas modelos o influencers promueven estos estándares de belleza irreales, incluso en su mayoría editados, que solo incrementan los problemas de autoestima en las mujeres, aislamiento social, y en casos más extremos lleva a trastornos alimenticios o mentales en las jóvenes que intentan replicar estas apariencias. Sumándole a eso que en muchos casos se usa la imagen de una mujer que cumple con determinados estándares para posteriormente ser utilizadas como objetos de persuasión, para hacer que hombres consuman algún tipo de producto o contenido, y que las mujeres hagan lo mismo para sentirse deseadas y aceptadas.

Fines de Lucro

Mencionado el punto anterior, cabe recalcar que dentro de la industria de belleza, hay diferentes empresas que manejan grandes cantidades de dinero e influencia. De hecho, una entrevista realizada a 3,000 mujeres por Skinstore estimó que las mujeres gastan alrededor de 300,000 dólares a lo largo de su vida únicamente en sus rostros. Esto sencillamente prueba que los estereotipos de belleza también son usados como una herramienta por parte de la industria de la moda para generar más ventas con productos que prometen ayudar a las mujeres a alcanzar los estándares impuestos por la sociedad en la que viven.

Encuesta 25/05/21

Una breve encuesta realizada a 340 mujeres (Entre 14 a 24 años o más) en el mes de mayo de este año, dio a conocer resultados cuyas altas cifras no pasan desapercibidas. El 85,1% de las encuestadas aseguraron haber sido víctimas de comentarios ofensivos por su cuerpo.

Otro 72,5% dijo haber querido o intentado cambiar su cuerpo con el objetivo de alcanzar un estándar de belleza. A todo esto le suma el hecho de que la mayoría de críticas vienen de parte de sus propios familiares. Y si sumamos el total de mujeres que se sintieron intimidadas mínimo una vez en su vida por los estereotipos de belleza, daría como resultado a un 83,3% de las encuestadas.

Criterio machista

Asimismo, según la revista Forbes (Forbes, 2019) los investigadores lograron determinar que cuando las personas pensaban que las mujeres tenían la oportunidad de alcanzar el mismo estatus que los hombres, era más probable que pensaran que las mujeres deberían dedicar más tiempo a la belleza. Si hablamos de moda, la funcionalidad en las prendas de las mujeres es en muchos casos prácticamente inexistente, por ejemplo, una difícilmente encontrará jeans con bolsillos espaciosos. El CEO y fundador de LIF Week Efraín Salas, afirma que esto ocurre debido a que son prendas diseñadas con una ideología machista cuyo objetivo es darle cierta forma específica a la silueta de una mujer, y perdiendo así la funcionalidad.

Estereotipos a nivel global

Los estereotipos de moda y belleza difícilmente desaparecerán. Han existido desde hace tiempos muy remotos y seguirán existiendo. Podemos concluir con la afirmación de que es imposible determinar un único estándar de belleza en el mundo, ya que los criterios e impresiones van cambiando según cada cultura. La belleza es subjetiva, y no tiene ningún sentido querer imponer requerimientos específicos para considerarse bella. Solo se fomenta una competencia innecesaria entre mujeres.

“La base del glamour está en el equilibrio y ser quien eres”  – Michael Kors

Fuentes consultadas:

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Estereotipos de belleza, Idealización de la mujer, Machismo

El régimen va a insistir con la Asamblea Constituyente. Si no es por angas será por mangas. Ya lo ha dicho el factótum partidario del gobierno, Vladimir Cerrón: se intentará, primero, por el Congreso, mediante una propuesta de reforma del artículo 206; si no prospera, Perú Libre ya junta firmas con la pretensión de que el Ejecutivo convoque directamente a un referéndum que instale la Asamblea referida.

Lo cierto es que el segundo camino es inviable. La inmensa mayoría de constitucionalistas señala que el artículo 206 es taxativo y que “toda” reforma constitucional requiere dos legislaturas de 87 votos o una de 66 que dé pase luego a un referéndum validatorio. Así se junten diez millones de firmas. No hay otra. Y si Castillo, estimulado por Cerrón, se atreve a convocar de facto un referéndum sin pasar por el Congreso lo más probable es que, previo recurso, el Tribunal Constitucional lo rechace, o que, por ese acto, se abra el camino de la vacancia por incapacidad moral.

El gran problema, sin embargo, es que en medio ya de una situación de incertidumbre de la inversión privada -motor de la economía nacional, de la generación de empleo y la disminución de la pobreza-, ésta se hallará ahora en mayor suspenso a la espera de ver qué rumbo político-legal tomará el gobierno.

Una posibilidad que se abría es de que conviviera una fraseología populista radical con un gobierno económicamente tecnocrático (Francke-Velarde) que, mal que bien, asegurase estabilidad macroeconómica y algún resquicio para animarse a relanzar proyectos de inversión de toda magnitud. Sería un gobierno mediocre, por la medianía del aspecto político, pero siquiera albergaría la posibilidad de seguir manteniendo en movimiento esa espiral virtuosa de la inversión privada.

Pero la advertencia política de Cerrón, de querer llevar a cabo a toda costa la Constituyente (no hacerlo sería, en sus palabras humalizar o caviarizar a Castillo), penderá como una espada de Damocles sobre la sociedad inversora conformada por millones de micro, pequeños, medianos y grandes empresarios. Peor aun si se tiene en cuenta la naturaleza corporativista de la Asamblea que Castillo y Cerrón pretenden instalar, conformada solo en parte por el voto directo de la ciudadanía (lo que de por sí también ameritaría un recurso de inconstitucionalidad).

En mala hora el país votó por quienes aseguran una mezcla explosiva de impericia e improvisación, con rigidez ideológica y prejuicios políticos. En el mejor de los casos, nos esperan cinco años de zozobra política, parálisis económica y probable convulsión social.

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Asamblea Constituyente, Tribunal Constitucional, Vladimir Cerrón

Desde la elección como presidente a Pedro Castillo, hemos sido testigos de los claros oscuros que encierra su entorno cercano. Comenzando por la designación del presidente del Consejo de Ministros -Guido Bellido- de clara simpatía por el grupo terrorista Sendero Luminoso, hasta designaciones de ministros y asesores que desdibujan la confianza ciudadana por un gobierno que recién empieza.

Siendo así el panorama inicial, ¿qué proyecta este nuevo gobierno? Pues claramente nos presenta una línea gubernamental que va en búsqueda de llevar adelante una asamblea constituyente, sea como sea, para que cambie las reglas de juego mediante una nueva Constitución. Eso es lo más evidente que se puede apreciar de las declaraciones de los miembros del Ejecutivo. Pero detrás de este objetivo advertimos que -producto de las puyas internas (léase maniobras de Perú Libre por tener agenda vía Guido Bellido) y por los vaivenes del contexto- la línea de acción política de Pedro Castillo girará en torno a medidas ideológicas e improvisaciones que el contexto de urgencia le exigirá.

Ante esa situación, que no es más que jugar políticamente a la moderación y radicalización en torno a ese objetivo planteado por el presidente, la ciudadanía advierte que podría afectar severamente sus bolsillos y la mesa de sus hogares. Y no es producto únicamente de las denuncias que viene haciendo la oposición política y social; este es producto, también, de los silencios prolongados que Pedro Castillo está generando y que se llena a través de apariciones de Vladimir Cerrón en medios de comunicación. Eso podemos apreciar en los resultados de la encuesta de esta semana que pasó de Ipsos Perú, en la que dan 38% de respaldo al actual presidente y un 45% de desaprobación. En 20 años de democracia en el país, es el primer presidente que inicia con un rechazo tan alto.

Los peruanos sienten preocupación (50% según la encuesta) debido a que el gobierno no ha impulsado un gabinete de unidad nacional, que es lo que se esperaba. Si es realista Pedro Castillo, un avance hacia una asamblea constituyente no sería viable, teniendo un contexto de popularidad desfavorable. Es necesario, para ello, que se busque impulsos de reformas que vayan a lo medular de nuestra urgencia: economía y salud mediante la reactivación del Acuerdo Nacional, porque así lo exige la ciudadanía.

La oposición política y social, movilizados desde la asunción de mando del presidente electo, debe ir en búsqueda de este espacio para abrir un diálogo nacional sobre la reconstrucción económica y sanitaria de nuestro país. Necesitamos, en un contexto de super ciclo del precio de cobre (que nos favorece económicamente), enrumbar la política doméstica hacia lo que demanda el mundo y aprovechar de ella para reimpulsar la pequeña, mediana y gran empresa para la generación de empleo y desarrollo de infraestructura social y productiva.

Y necesitamos, también, emprender un diálogo sobre las medidas constitucionales para proteger el Estado de Derecho y las libertades de cualquier intento extremista que vulnere nuestra joven democracia.

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Asamblea Constituyente, Pedro Castillo

Durante la semana, el recientemente nombrado presidente de Essalud, Mario Carhuapoma, fue acusado de algunos medios de pedir no informar sobre el alza de alimentos en mercados porque eso atentaba contra la salud mental de la población. Esta es la imagen que además se viralizó en innumerables cuentas, con el cintillo acusador:

La cita, que solo Matheus Calderón (@andoenpando) se dio el trabajo de poner completa es:

“Ustedes como periodistas, como comunicadores, tienen gran responsabilidad. Qué cosa alimentamos a nuestra población. Por favor, yo les suplico, les pido a ustedes, que apoyen en el tema de salud mental, porque si tenemos una salud mental estresada, las cosas especulan, suben los precios, algunas cosas no están bien, no es porque el gobierno no lo quiera, sino que a veces hay ciertas especulaciones, o malas informaciones, de falsas noticias o fake news, esto a veces permite que la población alimentarse con esa información mentalmente se enferme, se preocupe, se estrese y baje el sistema inmunológico; por eso lado es importante que ustedes puedan apoyarnos y colaborar a contribuir con la salud mental de la población».

¿Se ve la diferencia? Sería necedad no hacerlo.

De esas, tenemos a diario decenas de notas que se quedan en el titular y tergiversan desde allí el sentido de una entrevista, declaración o un hecho en particular. El tema se viene acentuando desde el 28 de julio, haciendo realmente complicado separar la paja del trigo. Nos queda ir cada vez a la fuente, contrastar lo que se ha dicho -en largo- con lo que se reporta, verificar que el titular es cierto… Si pues, esa era la labor del periodista.

A fines de los años 90 se estrenó una comedia protagonizada por De Niro y Hoffman llamada Wag the Dog. Algunos la recordarán. En ella, frente a un potencial escándalo que afectaría la imagen presidencial en USA, se decide como estrategia “inventarse” una guerra con un país muy pequeño. El montaje y la ejecución de este conflicto bélico corren a cargo de un productor de Hollywood. Lo central de esto: la narrativa que lo haga creíble, no dejar cabos sueltos y tener respuestas para todo. ¿Suena conocido? No a nivel de guerra, pero claramente la instauración de narrativas con el propósito de darle sentido a un mundo parcial no es una idea que hoy suene descabellado, ¿verdad? Solo que a diferencia de los 90s es más difícil, por la cantidad de información sin control que circula por lo virtual.

Aún así, sabemos que somos un país de titulares. Que sentimos que nos informamos revisando el exhibidor de un quiosco o el principal titular de una nota. No queremos más. Aún los medios masivos no aprenden la lógica del clickbait y continúan sentenciando en un párrafo. Así evitamos lo engorroso de leer o de prestar atención.

¿Y la verdad? Tal vez lo que menos importa. Lo que nos interesa, como ya diversas investigaciones y ensayos vienen demostrando, es aquello que permita “estar en paz” con mi sistema de percepciones, actitudes y creencias. Ya la información no me sirve para formar este sistema sino para confirmarlo. Es un cambio en la cognición humana muy significativo que va a tener repercusiones en las ciencias sociales en los siguientes años. Como Sunstein señala: “la información genera agitación, terror, vergüenza e incluso desesperación. La decisión de obtener información es una apuesta” (Sunstein, 2020. Too Much Information) ¿Para qué jugar esa apuesta si más tranquilo estoy con MIS datos, MIS fuentes, MIS conceptos?

El problema es que en un país como Perú nos jugamos un riesgo mucho más grande que el de la mera discusión especulativa sobre lo adecuado o no adecuado de la verdad. Porque las fuentes no son tan diversas y porque se ha generado un espíritu de cuerpo que genera un desbalance brutal que no ayuda a generar información sino sentencias.

Muchos disponemos de espacios para discutir los temas públicos. Los grupos de WhatsApp se han convertido en los principales ejemplos de ello. Pocos habrán estado ajenos a la presencia de fanáticos que con argumentos falaces han tratado de imponer una visión hegemónica y muy parcializada de las cosas. En estas semanas he tratado de discutir con varios de ellos con resultado imposible. Se ha instaurado una nueva forma de evangelización por redes que a lo único que apela es a lo obvio de razonamientos que nada tienen de ello. Es decir, a la nueva verdad absoluta. Solo que ya no se vive y ordena desde un gobierno, sino desde el mismo tejido social. Esa nueva evangelización que ya no ejerce poder por decreto sino por meme reemplaza el pensamiento crítico por la movilización del miedo. Y la información que encuentra en medios masivos la sigue y la respalda.

Un elemento central en esta configuración de lo que es válido y no para la opinión pública son las encuestas. Porque informan, deseablemente sin sesgos y de manera objetiva, sobre cómo la población evalúa a sus autoridades y los hechos principales de la coyuntura. Durante cada campaña política se pone en entredicho la labor de las empresas que las realizan, pero suele criticarse especialmente su nivel de representatividad y cobertura, porque nos la pasamos viendo el numerito de intención de voto antes que otra cosa.

Pero hoy en día, avisados por este contexto en el que la verdad poco juega y por la percepción de inequidad y desbalance en el tratamiento informativo, podemos tener la posibilidad de discutir el otro elemento que es crítico en una encuesta: qué y cómo se pregunta, porque eso nos lleva a conclusiones relevantes. Recordemos que en el mundo de los titulares, importa solo el número y le prestamos cero atención a cómo salió dicho número.

Entonces en las últimas semanas hemos asistido a la publicación de encuestas sorprendentes por lo sesgadas. Que descuidan aspectos básicos de cómo se deben hacer preguntas para orientar al que responde. La deontología de las encuestas quedó dormida en muchos casos. Espectáculo lamentable.

Pensemos en dos preguntas del último estudio de opinión pública presentada:

  • ¿Cree usted que una persona que enfrenta investigación por apología del terrorismo como Guido Bellido, debe o no debe ocupar el cargo de Presidente del Consejo de Ministros?
  • El presidente Pedro Castillo anunció que no despachara desde Palacio de Gobierno y lo viene realizando desde lugares no institucionales que no cuenta con los registros de visitas normados por ley. ¿Cree usted que la gestión del presidente Castillo está siendo transparente o no está siendo transparente?

En ambos casos, hay un contexto que claramente orienta a los entrevistados a direccionar su respuesta a una evaluación negativa. Es sesgar, dirigir, influenciar, orientar, manipular una respuesta con el fin de que respondan lo que quiero. ¿Cuál es el objetivo de esto? Desacreditar mediante los números al gobierno y a al gabinete. ¿Por qué? Porque esa es la tarea nada divina que se están adjudicando algunos. ¿De donde viene? Es una excelente pregunta.

Solo como recordatorio, estas empresas encuestadoras están agrupadas en APEIM. En la web de la misma APEIM uno puede encontrar un documento oficial de ESOMAR (la red de agencias de investigación de mercados mundial más importante) que dice textualmente lo siguiente:

“Las dos características principales de las investigaciones científicas son:  a) que los encuestados son elegidos por la organización de investigación de acuerdo con criterios explícitos para asegurar la representatividad (…) y b) que las preguntas están redactadas de una manera equilibrada (…).  Las preguntas serán equilibradas y no dirigirán al entrevistado hacia una respuesta en particular”.

Lo curioso es que la empresa encuestadora que hace ese tipo de preguntas está afiliada a APEIM, a ESOMAR y a cuanto gremio hay.

Si la verdad entonces ya no existe, dejará de ser un valor por invocar. Por lo menos aspiremos a que seamos lo suficiente honestos desde el análisis y la crítica para aceptarlo.

Nota: el enlace al documento de ESOMAR, desde la misma web de APEIM: http://apeim.com.pe/wp-content/uploads/2019/12/Guia-ESOMAR-WAPOR-para-sondeos-de-opinion-y-encuestas-publicadas.pdf

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Dólar, Pedro Castillo, Precios
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