Uno tendría que preguntarse: ¿Qué estaba haciendo yo el año 2002, 2006, 2010, 2012, 2017, 2018 o 2020? En mi caso la respuesta es: estaba trabajando para consolidar mi situación económica y buscando construir una familia, un hogar.
¿Trabajaba en política? No. ¿Cuál era mi prioridad? Mi carrera, mi familia, mi negocio, mi esposa, mis hijas. ¿La política era mi prioridad? No.
Bueno, hay personas que dedican su tiempo a la política, y esas personas son las que salen elegidas como autoridades del país: presidentes regionales, presidentes de la república, alcaldes y congresistas. Vivimos en un sistema democrático en el cual para ser elegido autoridad debes formar parte de un partido político y participar como candidato.
¿No te gusta participar en un partido político? ¿Tienes cosas mas importantes que hacer? ¿No quieres candidatear? ¿Es un costo demasiado alto para ti y tu familia? Esas preguntas aplican para mí y para cualquiera. Mi respuesta es que, la verdad, preferiría estar tranquilo en mi casa. Pero vemos qué es lo que pasa cuando una mayoría aplica esa lógica.
Cerrón y Castillo participan en política. Y para esto pueden tener diversos motivos. Quizás desean el prestigio, implementar sus ideas, ascender económicamente, ayudar al desarrollo del país u otros motivos no tan altruistas. Sea por lo que fuere se dieron el tiempo para participar en política y esa inversión les dio resultados.
Por eso están ahí, liderando el país.
Las cosas pasan por algo.
