Definitivamente se requiere fortalecer el CNCF. Una forma de hacerlo es avanzar hacia la construcción de un Sistema Nacional de Competitividad y Productividad en el marco de lo que establece la Política Nacional aprobada en el 2018. De esta manera se podrían articular de manera sistémica los esfuerzos del sector público y privado a nivel descentralizado a través de una normativa específica, alineado a indicadores de desempeño y articulado con los otros sistemas del MEF, presupuesto e inversiones, principalmente. Así se daría continuidad en el tiempo a las políticas públicas de mediano y largo plazo, y se aseguraría la articulación sostenible público-privada para lograr mejoras de competitividad.
Como referencia se tiene el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación de Colombia (SNCI), que articula las diferentes políticas encaminadas a fortalecer la competitividad, y cuenta para ello con el apoyo de la Comisión Nacional de Competitividad, órgano consultivo encargado de recomendar una agenda de competitividad, donde están representados los aportes tanto de los actores públicos como privados. En Colombia el SNCI ha contribuido además a contar con una contraparte privada bien organizada y técnicamente sólida, así como a proporcionar canales institucionales para expresar las solicitudes del sector privado, aspectos fundamentales que han contribuido a una colaboración público-privada eficaz y al logro de efectos positivos en las políticas de competitividad y de desarrollo productivo (Eslava et. al, 2013)(1).
A 20 años de la creación del CNCF, se resalta su importancia como un espacio relevante de articulación público-privada que ha contribuido al diseño y ejecución de reformas de competitividad en el país pero que sin embargo requiere ser fortalecido institucionalmente, dotándolo de instrumentos, normas y programas que se articulen en un sistema de competitividad y que permita dar continuidad a las políticas públicas en el tiempo, y que asegure la articulación sostenible público-privada para lograr mejoras de competitividad. Esto permitirá legitimar las principales estrategias políticas de competitividad de mediano y largo plazo y, reconstruir las expectativas empresariales que ahora se encuentran en tramo pesimista en aras de sostener el crecimiento económico y generar niveles de ingresos más altos y un mayor bienestar para la población.
(1). Eslava, M., Meléndez, M., Perry, G. (2013). Public-Private Collaboration for Productive Development Policies in Colombia. Documentos CEDE. Universidad de Los Andes. Facutad de Economía. Noviembre.