Opinión

[El Corazón de las Tinieblas] Recién revisé, por generoso envío del amigo Fernando Bryce, el libro El robo de la historia, de Jack Goody. Ya tiene sus años, data de 2006. Pero lo encontré absolutamente polémico y sugerente en relación con estos tiempos contemporáneos de Donald Trump, la rivalidad sino-americana y la inteligencia artificial. 

Cada vez soy más el convencido de que los historiadores somos narradores de historias y poco más. Teorizamos claro, pero al final de cuentas contamos una historia, y la dinámica del poder influye en la redacción final, así como separa las memorias históricas dominantes de las subalternas. 

Luego, ¿será Occidente el ladrón singular y exclusivo de la historia? ¿o será que desde la escritura cuneiforme y los jeroglifos siempre hubo un vencedor que se situó en posición de imponer su narrativa sobre todas las demás? Además, se trae a colación el tema del conocimiento y se denuncia el monopolio Occidental de la epistemología ¿cómo negarlo? pero ¿podría ser de otro modo? 

En realidad, la respuesta es absolutamente afirmativa pero dependerá de la propia dinámica de la historia. Jack Goody denuncia una gran verdad: la Europa feudal fue periférica, tanto que sus caballeros andantes compraban sus armas en los grandes talleres de Córdoba, España. Los árabes tenían mejor tecnología por lo que señores y vasallos de toda Europa viajaban al califato ibérico a adquirir espadas, armaduras, cascos, yelmos, etc. Ese mundo árabe nos regaló el álgebra, Las mil y una noches, la Alhambra de Granada donde Felipe II, si mal no recuerdo,  mandó construir un ridículo castillete circular en medio, solo para mostrar que había reconquistado la península. Y del mismo modo impuso una narrativa a la medida de las nuevas circunstancias. ¿Alguna vez fue distinto?

El dominio Occidental no es viejo, es nuevo, no es desde Cristóbal Colón: la lucha con los árabes fue ardua hasta el siglo XVIII. El maquinismo del siglo XIX decidió el enfrentamiento. De allí vinieron Michelet, la Historia Universal de las cuatro eras que en realidad es historia de Europa. Pero ahora los asiáticos parecen dominar mejor la tecnología que encumbró a Occidente, que los propios occidentales. ¿Qué sucederá en cincuenta años? ¿cuál será la narrativa dominante? ¿de qué centro de poder provendrá? ¿será China acaso? ¿quién se convertirá en el nuevo ladrón de la historia?

El concepto de historicidad es clave para descifrar el jeroglifo. Si situamos el acontecer en un tiempo caracterizado por el cambio y la discontinuidad, difícilmente señalaremos buenos y malos. Nos volveremos relativistas y comprenderemos que lo más que podemos hacer es administrarnos lo mejor posible para no ser englutidos. Así como Corea o los tigres del Asia, pero bajo nuestras propias pautas culturales, cómo no. Pero nuestra eficacia depende de nosotros, no del imperio viejo o del que está por venir.

Parece casi triste reducirlo todo al concepto de eficacia pero parece lo mejor que podemos oponer a la historicidad y, aun así, nada nos garantiza no acabar en el estómago del nuevo pez grande que seguro arrasará con todo a su paso.  

[Cartas a Manuela Sáenz]

Querida Manuela,

Estoy en Quito. ¿Te acuerdas que en mi última carta te pregunte qué pensabas de la independencia y cuáles eran tus anhelos de libertad? ¿Cuál era tu idea de un continente sudamericano libre? Pues así, con este equipaje vine a buscarte a tu amada cuidad.

Fuiste feliz en Quito, eso lo he leído en todas las bibliografías que he consultado sobre tu vida. Cómo no, es una ciudad que aún mantiene su tradición. Estoy sentada en el patio central de Casa Gangotena, rodeada de orquídeas, rosas y flores coloridas frente a una pileta de hierro de donde cae el agua dando un sonido relajante bajo el sol poderoso de las montañas andinas. Supongo que debes recordar esta casona porque desde el siglo XVII, cuando el vasco Martín Gangotena adquirió esta propiedad, hasta hoy mantiene el nombre. Está ubicada justo frente a la plaza San Francisco, donde está también su majestuosa iglesia, en la equina de las calles Cuenca y Simón Bolívar. Coincidencias. Tu estabas en cada esquina.

Te debe complacer saber que tu gran amigo, Antonio José Francisco de Sucre, y Alcalá y tu gran amor, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, son protagonistas de las calles de la capital de Ecuador. El Gran Mariscal de Ayacucho fue un gran amigo tuyo y general muy competente. Con él luchaste en la Batalla de Pichincha, Junín y Ayacucho. La victoria de esta última implicó el final definitivo del dominio colonial español. Tu protagonismo en esa batalla hizo que Bolívar te otorgue el grado de Coronel del Ejército Colombiano. Recordé que cuando lo conociste en Quito, años antes, ya tenías un reconocimiento importante, la Orden del Sol de Perú, entregada por el libertador José de San Martín cuando declaró la Independencia del Perú en 1821.  Estuviste en Ecuador cuando fue la reunión de Guayaquil entre Bolívar y San Martín.

Sabes, caminando por el centro de Quito, con sus calles empedradas, coloridas llenas de subidas y bajadas, sentía la fuerza de la Independencia. Como pasa en los centros históricos de Lima y Bogotá, acá tampoco hay presencia femenina en los nombres de calles, plazas y jirones, a pesar de que ellas caminan a diario hacia sus trabajos o casas, son vendedoras, comerciantes, policías. Sentí lo que te escribí cuando estuve en Bogotá en el setiembre del 2021: La Quinta Bolívar Sáenz: la historia de América.  

¿Dónde estaban las mujeres en la independencia? No es posible que no hayamos colaborado y que no haya reconocimientos en las calles de nuestras cuidades. Eras una quiteña con fuerza, inteligencia y pasión por la libertad. Así es como la historia lo cuenta. Fuiste nombrada en Bogotá miembro del Estado Mayor del Ejército Libertador por Simón Bolívar para participar en las reuniones de comando. Tu labor incluyó cuidar a Bolívar y llevar sus archivos. Fue gracias a esa cercanía y a la información de los altos mandos, junto a tu inteligencia y experiencia, que pudiste salvar su vida dos veces. Por ello te nombra La Libertadora del Libertador o talvez quiso decir la Libertadora de América. 

Tienes un museo privado en la calle Junín, nada más emblemático. Ahí pude leer cartas originales tuyas y de Bolívar, Sucre, y leer tus diarios, en especial el Diario de Quito. En esa visita aprendí que tú y muchas mujeres criollas de la época eran una red de información y apoyo para las fuerzas independentistas. Tiene sentido: las mujeres, desde las tertulias, con sus esclavas y sirvientas, te proveían de información sobre los movimientos de los españoles. Mucha coincidencia que justo estuvieses en los lugares más importantes de la historia de la independencia de Sudamérica. Hacías inteligencia militar.

¿En qué consiste la inteligencia militar? Es la labor que llevan adelante ciertas unidades específicas de las fuerzas armadas para recoger información sobre un enemigo (actual o potencial). Esta se procesa para planificar operaciones militares. Actualmente tenemos diferentes formas de inteligencia (empresarial, policial), básicamente para estar al tanto de lo clave y para la toma de decisiones.

Tú manejabas información que utilizabas para las decisiones militares. ¡Cuánto necesitamos eso ahora! Hoy los países sudamericanos vivimos con inseguridad interna; los enemigos son el crimen organizado y las economías ilegales. En Perú acaban de asesinar a 13 personas vinculadas a la minería en Pataz, región La Libertad. Cuando ocurrieron los hechos estaban en Estado de Emergencia con la presencia de 800 efectivos policiales. Nadie sabía. ¿Cómo hemos llegado tal nivel de inseguridad interna que Pataz, hasta la fecha, tiene 39 asesinatos? Tú sabes que manejar información te permite prevenir o tomar acción frente a posibles amenazas. ¿Dónde están los sistemas de inteligencia policial y militar? ¿Los controles? ¿La identificación de riesgos?

Ecuador sufre también los estragos del crimen organizado, como te comenté en mi carta de agosto de 2023: La región insegura. La gran pregunta entonces, Manuela, es: si hace 200 años las mujeres criollas se organizaron para espiar a sus maridos, amigos y a la realeza por la independencia, y así soldados reclutados para la lucha independentista, asalariados y sin experiencia militar (obviamente no eran suficientes) se enfrentaron a un imperio poderoso, ¿por qué hoy nuestros Estados no pueden hacerlo? ¿Qué se necesita para afinar nuestros servicios de inteligencia? Tal vez, luego de 50 años de democracias en nuestros países estemos entrando en un debilitamiento de los Estados, entrando a un nuevo orden. No lo sé, pero después de este viaje creo más que tú querías una región libre, con igualdad y fraternidad.

Tags:

cartasamanuelasaenz, casamuseomanuelasaenz, inteligenciacontracrimenorganizado, inteligenciamilitar, Pataz, quito

[Agenda País] El socavón es una cueva que ha sido excavada en una montaña, habitualmente para acceder a vetas de minerales y explotar su producción.

Un socavón empieza con una entrada horizontal y a medida que uno se adentra va encontrado una maraña de túneles que se dirigen a todos lados, chimeneas verticales para subir o bajar de pisos y estrechos pasajes, algunos de los cuales solo permiten el paso casi rampando, a espacios más amplios, brillantes de pirita y con suerte, con el rayo de la veta deseada.

Pero un socavón también es una tumba. Y no solo por accidentes que siempre ocurren en la explotación minera, sino también, por ser testigo de ejecuciones como la que recientemente sumió en la eterna tristeza a 13 familias peruanas.

A estos 13 peruanos asesinados se suman otros 26 que corrieron el mismo destino en esta convulsionada provincia de Pataz. Crónica de una muerte anunciada.

El problema de la violencia en esta zona, sierra de la región de La Libertad, no es nuevo. Se remonta a fines de los 80’s cuando el terrorismo de Sendero Luminoso recorría las alturas del Perú sometiendo a inocentes pobladores, campesinos, trabajadores mineros y todo aquel que se opusiera a la doctrina asesina de su líder Abimael Guzmán, llamado Presidente Gonzalo por sus seguidores.

Con la decidida acción del ejecutivo de ese entonces, liderado por el Presidente Alberto Fujimori, se dotó a la policía y rondas campesinas de armamento y apoyo de inteligencia para luchar efectivamente contra los ataques terroristas que trataban de impedir la explotación minera. A ellos, se sumó el ejército para resguardar las cumbres de las montañas y los empresarios mineros que contribuyeron con recursos para que todo este esfuerzo tuviera éxito. Y lo tuvo.

Han pasado ya más de 30 años y hemos regresado a una nueva época de terror. Esta vez sin un líder claro, sino con hordas de extorsionadores y delincuentes, también organizados en células como Sendero Luminoso y con una red criminal latinoamericana extensa que tiene como brazos de apoyo organizaciones criminales como el Tren de Aragua.

La desidia del estado peruano ha obviado, sobre todo en la última década, las señales y realidades de un nuevo enemigo que se estaba alzando contra el estado de derecho, la democracia y los valores de nuestra nación.

La tardía reacción de crear una base militar en Pataz, la falla en inteligencia que hizo patinar al Premier Adrianzén minimizando el secuestro de estos 13 peruanos posteriormente asesinados y la absurda medida que anuncia la paralización de la producción minera en esa zona, no hace más que demostrar improvisación y que no estamos teniendo una estrategia consistente en la lucha contra este nuevo flagelo.

En paralelo al establecimiento de la base militar, se debe reflexionar, con todos los actores involucrados como empresarios, alcaldes, policía, militares e inteligencia, sobre una estrategia en común y las acciones a seguir. 

No podemos continuar en esta improvisación. Estuvimos a punto de perder el Perú a manos de Sendero Luminoso, no lo perdamos ahora en manos de extorsionadores y asesinos que harían de nuestro hermoso país, un estado fallido, violento e inmanejable.

Tags:

13, Abimael Guzmán, Adrianzén, Alberto Fujimori, asesinados, Gobierno, Minería, Pataz, Perú, Política, Premier

[Entre Brujas] Lo sucedido en Pataz, la tortura y asesinato de 13 trabajadores vinculados a la minera empresa R&R, contratista de la minera Poderosa, es una de las expresiones más crueles del nivel de criminalidad que atraviesa el país y de la indolencia de un Estado cómplice por acción y omisión.

Culpables, todos. No solo el gobierno que lamentablemente tenemos —por indiferente, superficial e incompetente—, sino también el Congreso, por generar normas que limitan los controles y favorecen a la minería ilegal. Esta actividad está asociada y facilita otros crímenes como el lavado de dinero, el narcotráfico y la trata de mujeres y niñas. Dramas álgidos en nuestro país.

La ciudadanía está indignada y tiene miedo. No es para menos. Pero el cinismo de las autoridades actuales llega a tal nivel que las salidas —populistas y absurdas siempre— no se concentran en el problema real, porque no les interesa. Es más importante calmar el fuego del momento con aparentes medidas drásticas y tardías (como el toque de queda, la instalación de una base militar y la suspensión de la actividad minera), que atender los problemas de fondo.

Al gobierno le interesa salir del momento, apagar el escándalo actual, no los problemas estructurales del país. El populismo y el negacionismo cínico son parte de todo gobierno autoritario. Recordemos las lamentables afirmaciones del primer ministro respecto al secuestro de los trabajadores, que días después fueron encontrados cruelmente asesinados.

Los esfuerzos del gobierno, junto a sus aliados en el Congreso, están enfocados en traerse abajo a la oposición, así como toda posibilidad de vigilancia y de crítica. No es casual que se arremeta contra el Ministerio Público, como tampoco es coincidencia que, justamente en este escenario de impunidad y abandono, se apruebe una norma para perseguir y hostigar a las organizaciones de la sociedad civil, buscando acallar sus denuncias y su actuación (Ley que modifica a la APCI).

Todo lo bueno va para atrás. A esto se suman los retrocesos en el Congreso en materia de garantías para el ejercicio de derechos de poblaciones vulnerables, ataques diarios, con tantas propuestas normativas regresivas que se hace imposible darles seguimiento a todas.

El autoritarismo solo es funcional para la criminalidad, la impunidad y la corrupción. Por ello, defender las libertades, la democracia y la pluralidad es tan importante. Se trata de paz, de poder vivir en un entorno con garantías. Todo esto que estábamos débilmente construyendo, se nos está arrebatando. 

¿Cómo hemos llegado a esta situación? Es parte del balance que deberían hacer todas las fuerzas políticas, o donde aún subsistan personas o políticos responsables, de cara al próximo proceso electoral.

Por ahora, es la ciudadanía responsable la que debe alzar su voz, y la que, dentro de un año, tiene la posibilidad de volver a elegir. 

Tags:

Indolencia Estatal

[Cosecha Roja] El pasado domingo, como parte de las actividades de la primera edición de la Feria Revuelta Ambulante, un colectivo de poetas dirigido por Victoria Guerrero presento la antología de poesía social Propongo y agito. Uno por uno, varias de las y los autores de la antología leyeron sus poemas, así como los de sus compañeros que no pudieron asistir al recital. Cuando le toco el turno a Christian Solano, escritor limeño, leyó la totalidad de su poema titulado “Pataz” cuyas líneas, casi proféticas, resonaban aun con más fuerza ante los titulares que durante esa misma mañana los noticieros y diarios habían difundido a nivel nacional: los cuerpos de los 13 trabajadores de seguridad de la minera la Poderosa que habían sido secuestrados una semana antes habían aparecido en un socavón, torturados y ejecutados, con una bala en el cuello cada uno. Un video que muestra los últimos instantes de las vidas de estos trabajadores mineros antes de ser asesinados también comenzó a difundirse esa misma mañana. 

“Alrededor de 1,500 hectáreas en la Libertad son concesiones mineras / La Ciudad Universitaria de San Marcos mide 60 hectáreas / Mil quinientas representan 22 campus” leyó Solano ante el público. 

Más del 50 % del territorio regional de La Libertad esta ocupado por concesiones mineras que actualmente es la principal región productora de oro en el país. Mineral que supero hace unas semanas su récord histórico en su precio (US$3500 dólares la onza) impulsando una verdadera fiebre de oro a nivel mundial que aparece como un oasis financiero ante la guerra arancelaria y la incertidumbre económica. 

“Pataz es tierra de nadie / El tren de Aragua se adueña de todo” soltó en otra de sus líneas. No solamente el Tren de Aragua, sino Los Pulpos, la Gran Familia y tantas otras organizaciones criminales más pasaron de prestar servicios de protección a mineros ilegales de la zona a tomar control activamente de las actividades de extracción, traslado y procesamiento de mineral ante la vista y paciencia de nuestras autoridades políticas y, muchas veces, con su apoyo. 

“Solo te pedimos una colaboración / 50mil solcitos nomas / Sino empezamos a dar vuelta / Uno por uno de tu familia / Cincuenta mil soles costaron toda mi carrera en la UCV” lanzó en una de las ultimas líneas de su poema como para dejar en claro que Alianza para el Progreso, el partido liderado por Cesar Acuña, lleva más de una década ocupando el Gobierno Regional de La Libertad, región que se ha vuelto hoy sinónimo de muerte y corrupción, mientras que el líder y actual gobernador regional usa toda su artillería para mantener la farsa que tenemos por gobierno en pie.  

 ¿Por qué Pataz? Porque permitimos que se convierta en lo peor de nosotros. 

Tags:

crimen organizado, La Poderosa, Masacre, Minería Ilegal, Pataz

[En la arena]

En homenaje a nuestros muertos

Sea en La Libertad o en Madre de Dios, la criminalidad vinculada con la minería ilegal funciona con redes de trata, extorsión y tráfico de insumos químicos. Estas organizaciones criminales se asentaron durante la pandemia del Covid-19 y este gobierno no tomó ninguna medida para combatirlas, tampoco el gobierno regional de César Acuña. Mientras tanto, en Lima, la policía anuncia mensualmente que ha capturado nuevas bandas de sicarios y extorsionadores, de manera que en lugar de decrecer parecen multiplicarse. Las organizaciones mineras que acabaron con la vida de 13 peruanos secuestrados, están compuestos por hombres maduros: según los estudios (Superintendencia de Banca, Seguros y AFP  (2923)se encuentran entre los 25 y 60 años, mientras que en Lima, según la policía nacional, 1 de cada 5 bandas está integrada por adolescentes. En todos estos casos, el 95% de sus integrantes, son hombres. 

¿Cuántos de ellos (a quienes si sumamos seguro superaremos de lejos el millón de peruanos) podría conseguir un trabajo para mantener a su familia o estudiar una carrera universitaria? Para siquiera mantenerse. 

Los últimos resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA 2023) han mostrado que en las zonas rurales de La Libertad, sólo el 7% comprende lo que lee. En Madre de Dios, ni siquiera el 9% de hombres de toda la región lo comprende. La OCDE culpa su bajísimo nivel de aprendizaje al asistir a escuelas con mala infraestructura, falta de materiales y docentes poco capacitados, tanto como a los obstáculos del entorno familiar: la pobreza, la condición de migrante, y las largas distancias en zonas rurales. (2016)

Dejando de lado el supuesto llamado a guerra de la presidenta de la República, Urge detenernos en estas elecciones en el ámbito de la pobreza, porque es la pobreza la violenta. Y la violencia nos tiene bajo amenaza. Niñas, niños, jóvenes viven en familias constituidas por frustrados adultos que agonizan en trabajos opresivos, dejándolos crecer desnutridos, a golpes o en abandono, reduciendo sus capacidades cognitivas y atentos al tráfico de armas, a la trata laboral y sexual, y a la extorsión que está ahí, a la vuelta de la esquina.   

Son muchos los estudios acerca del impacto emocional, personal y social que acarrea tanta violencia, más aún en aquellos en las que jamás se detuvo desde sus primeros días de vida. Niños en quienes de inmediato emergen problemas de salud mental, adolescentes que viven en permanente desconfianza, con baja autoestima. Con miedo, estrés, y ansiedad, conmovidos psíquicamente, recluyéndolos o encendiendo sus venganzas. Ahí donde la violencia crece. 

Si queremos darles una alternativa a nuestros jóvenes, en las próximas elecciones, un criterio que podemos esbozar sea quizá aprender a NO votar por quien produzca y prometa más violencia. Habrá mucha información falsa. Acusaciones mutuas, acalorados debates. Y tanto nosotros, como nuestros jóvenes, necesitamos espacios de calma para pensar. ¿Cómo resolvemos la pobreza, la carencia de estudios, de trabajo, de atención para que la extorsión se rinda? Este voto tiene que ser uno pensado. Escuchemos qué proponen a los jóvenes y si será posible. Hay una generación a la que debemos (también porque estamos en deuda) rescatar. Votemos, con ellos, por la justicia. 

La fotografía es del Estudio Gálvez Monteagudo. 

Tags:

Congreso, Educación, Morgan Quero

[Música Maestro]

Un concierto intenso y lleno

Hasta hace unos días, el último megaconcierto de rock en el Perú fue, si la memoria no me falla, la tercera visita de Paul McCartney, en octubre del año pasado. El ex Beatle, a sus 82 años cumplidos, abarrotó el Estadio Nacional. Su trayectoria y estatus de leyenda viva de la música popular contemporánea justificó la expectativa y la asistencia masiva de público.

Por eso sorprende tanto que sea una banda de heavy metal que solo publicó, de manera oficial, cinco álbumes entre 1998 y 2005 y que lleva dos décadas sin lanzar una producción completa -con excepción de dos temas que ya tienen un lustro de antigüedad- se alce, desde su presentación el domingo 27 de abril, con el título del concierto más concurrido e intenso realizado en Lima. 

Claro, en estos tiempos en que hay público para todo, este comentario puede parecer desubicado. Después de todo, grupos de cumbia como Armonía 10 o El Grupo 5 pueden hacer tres fechas con 50 mil personas cada una en el mismo lugar. Y también llenaron ese estadio o el de San Marcos personajes tan disímiles como Bad Bunny, Luis Miguel, The Cure o Shakira. Aun así, la locura colectiva desatada por System Of A Down es notable y extraña, en un país tan desinformado en cuestiones que exijan un poco de información, más allá de la popularidad que tengan un par de canciones o videos en redes sociales.

No fui al concierto pero, después de ver imágenes en YouTube, con fans enfervorizados cantando a gritos las letras cargadamente políticas de este cuarteto apadrinado desde sus inicios por el Rey Midas del rock, el metal y el rap, el productor Rick Rubin, se me ocurrió que a pesar de la anomia causada por la podredumbre corrupta que nuestras autoridades gubernamentales han instalado a punta de bala y cinismo, hay un hartazgo que, en ocasiones como esta, encuentra una saludable válvula de escape.

Reivindicando a su pueblo

System Of A Down no propone el escapismo irresponsable o el exhibicionismo vacío. Tampoco aborda sus críticas a partir de generalidades, actitudes grotescas o metáforas ingeniosas pero poco útiles. De hecho, su agenda es bastante directa y específica. Los cuatro integrantes de System Of A Down, aunque crecieron y se educaron en California, no se identifican para nada con la tierra del Tío Sam. 

De hecho, dos de ellos, el vocalista Serj Tankian (57) y el baterista John Dolmayan (52) nacieron en Beirut, capital del Líbano. El bajista Shavo Odadjian (51) nació en Yerevan, capital armenia. El único nacido en los Estados Unidos es el guitarrista/cantante Daron Malakian (49). Los padres y madres de los cuatro son originarios de Armenia, país del oeste asiático que fuera víctima, en tiempos de la Primera Guerra Mundial, de un terrible genocidio no reconocido por sus perpetradores.

Precisamente, la llama que inspira las composiciones de System Of A Down es la tragedia que padeció el pueblo de Armenia a manos de lo que hoy es Turquía, durante el periodo tardío del Imperio Otomano. De hecho, los abuelos de Serj Tankian sobrevivieron a ese exterminio que acabó con la vida de un millón y medio de personas, durante casi tres décadas en las que los otomanos ejecutaron una oprobiosa “limpieza étnica” que incluyó violaciones, masacres, campos de concentración y destierros. 

La brillante Turquía, la de ciudades hermosas como Estambul, Izmir o Midyat, la de las sorprendentes mezquitas y puentes que vemos en esas producciones audiovisuales que tanto le gustan a Dina Boluarte, ha negado históricamente que esto ocurrió, a pesar de que 35 países del mundo sí han aceptado, después de años de indiferencia, el padecimiento injusto del pueblo armenio. Cuando Hitler elucubraba el holocausto y alguno de sus colaboradores le advertía sobre los riesgos de convertirse en genocida, él respondía “piensa en los armenios, ¿quién los recuerda ahora?”

System Of A Down y el Perú

¿Qué tienen en común 20 o 30 mil chicos y chicas peruanos, sin futuro y sin ganas de defender a su propio país, con las letras de canciones como War?, B.Y.O.B. o P.L.U.C.K. (Politically Lying, Unholy, Cowardly Killers) -la gran faltante, hasta ahora, en el setlist del Wake Up Southamerica Tour, que habla directamente del genocidio de sus antepasados- entonadas con cánticos que pasan de lo místico, casi como si fuera una plegaria, a esos atronadores torbellinos guturales sobre una base de groove metal que, por momentos, nos hace recordar las mejores grabaciones de Pantera o al Sepultura post-Roots?

La indignación y la rabia, puede ser, si nos ponemos optimistas. Quizás en el inconsciente colectivo de esos fans locales late aquello que harían por el Perú si no tuvieran tan presente que Dina y sus secuaces disparan a matar en las manifestaciones. Por otro lado, quizás también sea cierto que les interesan más las canciones menos directas. Sugar, por ejemplo, la canción con la que se dieron a conocer en 1998 con su epónimo debut, el de la carátula de fondo negro y la mano usada en afiches anti-nazis en los años veinte –“con poder tanto para crear como para destruir”-, es una crítica al consumismo y la desinformación de los medios corporativos. O Soldier side (Hypnotize, 2005), que es una especie de Disposable heroes (los conocedores de la discografía de Metallica entenderán la referencia), una cruda narración empática con los que siempre pierden, los combatientes de cualquier guerra. 

O quizás sus favoritismos se orientan hacia aquellas canciones que lidian con temas más personales, íntimos, casi de estética “emo”, como Aerials (Toxicity, 2001), Lost in Hollywood (Mezmerize, 2005), Lonely day (Hypnotize, 2005), una oscura historia que puede aplicarse tanto a una víctima de gobiernos asesinos como a un adolescente y sus tribulaciones amorosas. O ese clásico contemporáneo titulado Chop suey! -como el plato de comida china- que trata nada menos que del suicidio, de letra desoladora en la que Tankian incluso utiliza una de las siete palabras de Cristo en la cruz –“Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”-. De hecho, el origen del título encubre las intenciones iniciales del grupo de llamar a esa canción Suicide. Así, “suey” sería la palabra “suicide”, pero cortada (“chopped”).  

Una banda diferente

Como hicieran en los ochenta los iconos del punk Dead Kennedys o los thrashers de Megadeth; o en los noventa los explosivos Rage Against The Machine, System Of A Down suscribe causas muy concretas, golpeando con sus versos a los grupos de poder, a los Estados Unidos, a los vicios de la sociedad de consumo, a los medios de comunicación, al fracaso de la educación, a la hipocresía política y militar. Pero, a diferencia del sesgo izquierdista de los liderados por Eric “Jello Biafra” Boucher, las diatribas de alcance global de Dave Mustaine o los reclamos, a veces muy desinformados, de Zach de la Rocha; la sólida propuesta artística de System Of A Down tiene un trasfondo íntimo, familiar. 

Quizás el caso de Serj Tankian sea el más evidente, pues debe haber escuchado en las sobremesas caseras, las historias de lo que sufrieron sus abuelos. Pero los demás integrantes tienen también a flor de piel esa identificación con su país de origen, el mismo que fue, desde 1920, una de las repúblicas socialistas soviéticas hasta la división en 1991. El padre de Daron Malakian, por ejemplo, trabajó como profesor de danzas folklóricas armenias en un colegio californiano, por lo que el futuro guitarrista adquirió desde muy joven ese cariño por su identidad y, posteriormente, al conocerse con Serj, profundizó sus intenciones de expresar artísticamente su activismo nacionalista y reivindicador. Los padres de John Dolmayan, por su lado, huyeron de la guerra civil libanesa, a fines de los ochenta.

Visualmente, System Of A Down también rompió el molde si pensamos en el común denominador de las bandas de metal norteamericano de su tiempo. Después de todo Serj, Daron, Shavo y John, además de sus apellidos terminados en “ian”, señal inequívoca de su procedencia- tienen los rasgos profundos y serios de sus eurasiáticos progenitores: miradas fuertes y penetrantes, cabelleras y cejas negras -a excepción del bajista-, todo acentuado por el maquillaje, tatuajes, peinados y barbas bizarras -sus primeras fotos publicitarias son una combinación de la actitud amenazante y sobrenatural de Mudvayne con los gestos de Slayer, enojados y sin máscaras-, y los saben combinar con un ataque musical que puede pasar del alarido gutural y monstruoso, a los juegos vocales en clave humorística y al drama pesado y contundente con total fluidez y credibilidad.

John Dolmayan es un baterista fuertemente influenciado por el jazz -hace recordar a Bill Ward de Black Sabbath con esa capacidad para usar técnicas jazzeras en medio de sus bombazos metaleros- y combina a la perfección con el bajo profundo y bien colocado de Shavo Odadjian. El trabajo de Daron Malakian en guitarras es exótico e innovador, mezclando notas salpicadas por aquí y por allá con paquidérmicos riffs cargados de distorsión y volumen alto. Malakian no toca muchos solos pero, cuando lo hace, sorprende por su sentido melódico. En cuanto a Serj Tankian, es de lejos uno de los mejores vocalistas de su generación, con una capacidad tremenda para transmitir emociones, cambiar de registros y conectar con el público, que para 1998 ya andaba algo cansado de los rapeos de Fred Durst o los disfuerzos de Johnatan Davis (líderes de Limp Bizkit y Korn, respectivamente).

Evolución y actualidad de SOAD

Todos estos elementos hacen especial a System Of A Down, como también su propia historia y evolución. Luego de los exitosos discos System of a down (1998) y Toxicity (2001), que los posicionaron como nuevas promesas del renacimiento metalero, apareció Steal this album! (2002), un disco sin carátula cuyo título es respuesta a una coyuntura asociada a la industria discográfica, similar al pleito entre Metallica y Napster. Poco antes de que se lanzara oficialmente, varias canciones comenzaron a circular en archivos mp3 sin autorización del grupo. Las letras de temas como Fuck the system o A.D.D. (American Dream Denial) son claramente anti-USA, mientras que temas como I-E-A-I-A-I-O o en B.Y.O.B. presentan segmentos con un sonido construido sobre patrones rítmicos propios de su origen étnico.

Para ese momento, sus canciones habían dado la vuelta por el cine y la televisión -desde South Park hasta el tercer capítulo de la saga de terror Scream- y eran fijos en todo festival y especial de MTV dedicado al rock duro. Habían sido convocados en el 2000 para participar en el segundo volumen del homenaje a Black Sabbath, Nativity in Black, para el cual grabaron una excelente versión del clásico Snowblind. En septiembre del 2001, poco antes de la aparición oficial del disco Toxicity, la banda anunció un concierto gratuito en una explanada de estacionamiento de Los Angeles. Sin embargo, como el aforo se había superado largamente, el jefe de bomberos decidió, intempestivamente, cancelar. Lo que siguió fueron seis horas de caos y vandalismo, con detenidos y más de 30,000 dólares en equipos destruidos. O sea, la banda estaba en el corazón de la noticia. 

No obstante, después de lanzar dos álbumes simultáneos y complementarios, Mezmerize/Hypnotize (2005), el cuarteto se separó para “satisfacer inquietudes personales”, eufemismo que usaron para ocultar algunas diferencias creativas, que no alteraron por supuesto su amistad y unión por la causa armenia. Tankian inició una ecléctica discografía como solista -lleva ya más de una decena de discos publicados. Malakian y Dolmayan armaron un proyecto intermitente llamado Scars on Broadway. Y Odadjian se dedicó a grabar con un amplio rango de artistas, desde Wu-Tang Clan hasta George Clinton. 

Entre 2010 y 2020 la banda se reunió para dar multitudinarios conciertos. En el 2011 llegaron a Sudamérica y el 23 de abril del 2015, como parte de la gira mundial Wake Up The Souls, en la que presentaban un corto animado en tres partes sobre la historia del genocidio armenio, dieron un concierto gratuito en Yerevan, en la Plaza de la República, para conmemorar el centenario de uno de los hechos más graves de aquella historia. Entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de abril de 1915, las huestes de Mehmed VI, el último sultán del Imperio Otomano, arrestaron, deportaron y asesinaron a cientos de integrantes influyentes de la comunidad, entre artistas, escritores, docentes y personalidades eclesiásticas. Era la primera vez que tocaban en Armenia.

La actual gira de System Of A Down comenzó en Colombia, el pasado 24 de abril, en el famoso estadio de fútbol El Campín de Bogotá. En aquel concierto, Daron Malakian y Serj Tankian hicieron, cada uno a su estilo -más pausado uno, más colérico otro- mención directa de la efeméride, conocida en Chile y Argentina como Día de la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos en Memoria del Genocidio Armenio. Lima y Santiago de Chile siguieron, los días 27 y 30, tras lo cual el cuarteto abarrotó el estadio de Vélez Sarsfield, en Buenos Aires, el 3 de mayo. Desde ayer, lunes 5, “las víboras armenias” cerrarán su periplo sudamericano con cinco noches en Brasil, en las ciudades de Curitiba, Rio de Janeiro y São Paulo, donde ya han confirmado tres conciertos en el famoso autódromo de Interlagos, con capacidad para más de 50 mil asistentes.

Tags:

Armenia, Conciertos en Lima, metal., SOAD, System Of A Down

[La columna deca(n)dente] En la provincia de Pataz, región La Libertad, la muerte se ha vuelto rutina. Mineros son asesinados uno tras otro: 39 trabajadores ejecutados, según reporta la minera La Poderosa, sin justicia, sin paz y, sobre todo, sin respuestas. La declaración del estado de emergencia, vigente por más de un año, se ha reducido a un ritual burocrático sin efecto real. Las fuerzas armadas y policiales, desplegadas en la zona, no han logrado frenar la expansión de las organizaciones criminales.

El epicentro de esta violencia no es un conflicto político ni una insurrección armada: es el oro. Oro extraído con sangre. La minería ilegal —a menudo encubierta por concesiones irregulares y empresas fachada— ha instaurado un orden criminal paralelo. En las galerías subterráneas no rige la ley de la República, sino la ley de las mafias. Amenazas, extorsión y asesinatos marcan el día a día de quienes trabajan allí.

La respuesta estatal ha oscilado entre la torpeza y la negligencia. La militarización, sin inteligencia estratégica ni coordinación multisectorial, ha demostrado ser ineficaz. Peor aún: la impunidad que impera en Pataz no solo es consecuencia de la inacción, sino también de decisiones políticas y leyes que favorecen al crimen. Un ejemplo fue la aprobación de la ley que amplió el plazo del proceso de formalización minera para la pequeña minería y la minería artesanal, conocida como Ley Reinfo. Esta norma fue aprobada con un inusual consenso: 87 votos a favor de todas las bancadas parlamentarias, sin excepción. Fuerza Popular, Podemos, Renovación Popular, Somos Perú y Avanza País votaron a favor de manera unánime, mientras que bancadas como Perú Libre y Alianza para el Progreso, entre otras, también la respaldaron, aunque con algunos votos en contra. La ley fue promulgada de manera expeditiva por la presidenta Dina Boluarte.

El problema de fondo excede las fronteras de Pataz. El oro ilegal no solo financia mafias locales, sino que se inserta en circuitos globales de comercio y en redes de poder político. La minería ilegal, que habría generado alrededor de 10 mil millones de dólares el año pasado, se ha convertido en una fuente de riqueza incontrolada, protegida por intereses de alto nivel. En este contexto, el Estado no solo pierde soberanía: la entrega.

Lo que ocurre en Pataz no es una excepción, sino el reflejo de un país fragmentado, donde los territorios ricos en recursos naturales son también los más desprotegidos en derechos. En lugar de más policías y más militares, lo que se necesita es estatizar Pataz. No en el sentido económico de expropiar empresas, sino en el sentido político más urgente: recuperar el control efectivo del territorio.

Estatizar Pataz significa restituir el monopolio legítimo del uso de la fuerza, hoy disputado o perdido frente a organizaciones criminales. Implica reconstruir la institucionalidad: garantizar servicios de salud y educación de calidad, justicia oportuna, y fiscalización ambiental y laboral efectiva. En suma, desmantelar el Estado paralelo del crimen e instaurar un Estado democrático que funcione.

O se recupera el territorio para el Estado de derecho, o se normaliza su abandono. Porque cada asesinato en Pataz lanza un mensaje brutal: el oro vale más que la vida. Mientras ese mensaje no reciba una respuesta firme, con decisiones públicas y resultados visibles, la barbarie seguirá brillando más que la justicia.

Tags:

Congreso, crimen organizado, Dina Boluarte, Pataz

Por : Baldo Kresalja R.

No es necesario hacer un inventario de los males acumulados durante los últimos años, males vinculados a lo material y sobre todo a lo moral, lo emotivo, y al deterioro en los servicios públicos esenciales. Es de tal envergadura el desánimo, la corrupción y la desvergüenza, que es preciso llevar adelante algunas prácticas que se limiten a lo esencial, algo que sea de fácil entendimiento general.

Comencemos con una lección, una sola, que todos tienen que aprender y que debe repetirse todos los años al inicio del año escolar en todos los niveles, así como también en todos los hogares. Una sociedad que aspira a la paz y a la búsqueda de felicidad debe entender que ser ciudadano implica igualdad en derechos y deberes, sin excepciones. Que los gobernantes deben ser elegidos por el pueblo y su gestión tiene plazo inmodificable. Que las familias y las escuelas deben comportarse con disciplina y corrección para el logro de sus objetivos. Que nadie tiene derecho a exigir premios o prebendas. Que el mérito está en el cumplimiento del deber frente a uno mismo y frente a los demás, para de esa manera generar la confianza que hace posible la vida saludable.

Pero es también preciso echar a volar un anzuelo a fin de poder elegir una acción que supere facciones, ideologías, diferencias. Esa pesca favorece una idea alocada, difícil de compartir, pero no encuentro otra que permita generar un entusiasmo generalizado en busca de un futuro diferente. Se trata, nada menos, de construir una nueva capital en un lugar que los técnicos más destacados escogerán. Es cierto que costará mucho dinero y esfuerzo, pero no seremos los únicos en hacerlo, pues ya lo han llevado adelante varios pueblos y países en distintas épocas, como también se realiza en estos días.

Cusco ya fue dos veces el centro del poder en el Perú y Lima lo es desde hace varios siglos. Ambas ya cumplieron con su misión, ahora es preciso cambiar y crear un nuevo centro de poder, que nos entusiasme y acoja. Lima, ahora que ya aloja a todas las sangres, seguirá siendo una ciudad de gran importancia económica y cultural. Los que emigraron hacia ella se esforzaron mucho para incorporarse a su ritmo y dimensión; la propuesta de una nueva capital les llamará la atención, pero no perderían lo ya invertido. Simplemente el poder central debe alejarse de Lima, de su desorden natural, de los intereses concentrados que limitan y estorban todos los grandes desarrollos futuros para buscar que el Perú vuelva a ser una gran nación, el núcleo liberador y unificador de Sudamérica, concentrando y compensando por su nueva ubicación las tendencias exógenas de toda la región.

Y es conveniente que esa inmensa tarea tenga un símbolo convocatorio de fácil elaboración. Hay que recordar cómo algunos eslóganes sirvieron entre nosotros para generar entusiasmos compartidos. Por ejemplo, las campañas políticas del presidente Fernando Belaunde con su partido Acción Popular, vinieron acompañadas de lemas tales como “el pueblo lo hizo” o “la conquista del Perú por los peruanos”. Cómo, de otro lado, la revolución cubana y las andanzas del Che Guevara fueron seguidas por sus seguidores con el grito “hasta la victoria siempre”. Y quizás, no hubo alguno que superará la propuesta aprista: “fe, unión, disciplina, acción”. 

Pues bien, ojalá que esa primera lección política se conozca y se respete, que ese anzuelo que es la construcción de una nueva capital nos entusiasme porque será mestiza y convocante, que pueda naturalmente acogerse con ilusión en las mentes de niños, jóvenes, adultos y ancianos, y que la tarea venga acompañada de un nuevo reclamo, que sirva como correa de transmisión en la aventura que exige una renovada república.

Tags:

Cusco, deescentralizar, Perú
Página 15 de 434 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260 261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280 281 282 283 284 285 286 287 288 289 290 291 292 293 294 295 296 297 298 299 300 301 302 303 304 305 306 307 308 309 310 311 312 313 314 315 316 317 318 319 320 321 322 323 324 325 326 327 328 329 330 331 332 333 334 335 336 337 338 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 349 350 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 401 402 403 404 405 406 407 408 409 410 411 412 413 414 415 416 417 418 419 420 421 422 423 424 425 426 427 428 429 430 431 432 433 434
x