Opinión

[Música Maestro] Y entonces pasaron cincuenta años…

De todas las grandes bandas que brillaron en la escena rockera entre 1965 y 1975, Genesis debe ser una de las pocas en las cuales siguen vivos los integrantes de su formación clásica, aquella que definió no solo su perfil artístico sino la estética de todo un género, nuestro querido prog-rock o, como lo empezaron a rotular los críticos de la época a partir, precisamente, de álbumes como Nursery crime (1971), Foxtrot (1972) o Selling England by the pound (1973) y sus histriónicas presentaciones en vivo, “art-rock”.

Lamentablemente, el estado de salud de uno de ellos hace imposible pensar en algún concierto de reunión. Porque Phil Collins (74) quizás puede sentarse con Tony Banks, Mike Rutherford, Steve Hackett y Peter Gabriel (todos de 75) para tomarse un café o leer las noticias, pero de ninguna manera podría subir a un escenario y realizar las proezas de antaño. Como se aprecia en el documental Drummer first (Drumeo, 2024), el genial baterista apenas puede sostener las baquetas que manejó a la perfección hasta el 2022, año en que las colgó de forma definitiva.

Mientras las masas siguen celebrando, en las balbuceantes redes sociales, la odiosa presencia de Bad Bunny en el intermedio del Super Bowl -un hecho que, en palabras del disc-jockey Eddie Trunk, ha transformado esta tradición del entretenimiento deportivo gringo en una broma de mal gusto-, algunos millones de seguidores del rock clásico alrededor del mundo nos emocionamos al ver a los integrantes del primer Genesis -excepto Collins- supervisando el lanzamiento, el pasado 26 de septiembre, de la edición especial de aniversario de The lamb lies down on Broadway (cinco vinilos, cinco discos compactos Blue-Ray y un folleto de 60 páginas).

Han pasado cincuenta años desde que el quinteto británico concretó este intenso álbum doble que combina fantasías distópicas con simbologías de rebeldía, crónica social, despertares sexuales, conflictos psicológicos, críticas al consumismo, alienación y desolación frente a un mundo agresivo y confuso, a través de la historia pesadillesca de Rael, personaje inventado por Peter Gabriel en medio de una vorágine personal que terminó con su renuncia al grupo, en el momento más creativo de su trayectoria. Se trata de una obra maestra del rock conceptual cuyos misterios musicales y líricos aun hoy cautivan por su profundidad y dramatismo.

¿Rock conceptual? ¿Qué es eso?

En estos tiempos de Spotify, BandCamp y reproductores mp3, los consumidores convencionales de música popular ya no piensan en discos sino en canciones, por lo que el término “álbum de rock conceptual” probablemente solo será entendido en toda su extensión por aquellas personas que hayan desarrollado una relación especial con las formas de producción, distribución y comercialización musical que funcionaban en el pasado (vinilos, cassettes, discos compactos), sea porque vivieron en esas épocas o porque, perteneciendo a generaciones más modernas sepan, por cultura general y/o afición melómana, cómo era eso antes.

Normalmente, los grandes artistas de las décadas doradas del pop-rock componían sus canciones con temas independientes unos de otros para luego reunirlas en “álbumes”. En ese tiempo, los musicales de Broadway y las bandas sonoras del cine se diferenciaban del formato breve del pop-rock incorporando desarrollos argumentales más elaborados y continuos, a la manera de estilos de música académica y teatral como la ópera o la zarzuela.

Eso cambió con las primeras óperas-rock, como por ejemplo Jesus Christ Superstar (Inglaterra, 1970) o Tommy (The Who, 1969), en que las canciones estaban conectadas, pero funcionaban también por separado. Hubo álbumes conceptuales en casi todos los géneros derivados del pop-rock, pero las bandas de rock progresivo llevaron esa práctica a un nivel más complejo. Así, el “álbum conceptual”, se consolidó como una narración musical con enfoques que iban de lo esotérico y lo ficticio a lo psicológico y sociopolítico.

Ejemplos de álbumes conceptuales son Thick as a brick (Jethro Tull, 1972), Tales from topographic oceans (Yes, 1973), The snow goose (Camel, 1975) o Joe’s garage (Frank Zappa, 1979-1980). Hay otros famosos, como por ejemplo Dark side of the moon (1973) o The wall (1979) de Pink Floyd, Paradise Theater (Styx, 1980). Dos joyas del rock en español, La huerta atómica (Miguel Ríos, España, 1976), La Biblia (Vox Dei, Argentina, 1972), y hasta de salsa dura, Hommy: A latin opera (1973) -adaptación que hizo el pianista Larry Harlow de Tommy, donde el protagonista no es un prodigio del pinball sino de la percusión-; El baquiné de angelitos negros (Willie Colón, 1977) o Maestra vida (1980), de Rubén Blades. En esa categoría también está, desde luego, The lamb lies down on Broadway.

El final de una era para Genesis

El sexto disco de Genesis, con enigmática carátula que refleja algunas de sus escenas, diseñada por el equipo de Hipgnosis, responsable de importantes portadas del rock británico de los setenta- fue también el último con Peter Gabriel. La ambiciosa puesta en escena, que incluía montajes, proyecciones y vestuarios extremadamente llamativos generaron tensiones al interior de la banda por el protagonismo que cobró el vocalista. A ello se sumó el complicado proceso de nacimiento de Anne-Marie, su primera hija. Todo ello lo llevó a renunciar para estar más cerca de su familia. Fue el fin de una importante era del grupo.

Lamentablemente, no existe ningún registro audiovisual en vivo de calidad, algo inexplicable pues tocaron el álbum de principio a fin 102 veces por Europa y Estados Unidos. Desde el 2014 circulan videos de más de una hora con retazos borrosos de uno de esos conciertos, en Londres. Probablemente, esta ausencia en la memoria visual de las décadas siguientes es la razón por la cual, a pesar de ser considerada una de las giras más impresionantes y originales de su tiempo, no conservó el prestigio que sí ostentan actualmente Tommy (The Who) o The wall (Pink Floyd).

En la edición de lujo que acaba de publicarse, se incluye uno de esos recitales completos, en el auditorio Shrine de Los Angeles, el 24 de enero de 1975. Son tres vinilos con el audio mejorado a comparación de la versión que ya habíamos escuchado en 1998 como parte del boxset Archive 1967-1975. En el año 2020 se lanzó por YouTube un video con ilustraciones en estilo cómic de The lamb lies down on Broadway, una excelente interpretación hecha por el ilustrador norteamericano Nathaniel Barlam que tiene hasta el momento más de 950 mil reproducciones.

Una idea original de Peter Gabriel

El caso de The lamb lies down on Broadway, concebido y grabado entre junio y octubre de 1974, es probablemente lo más cercano a una conjunción entre música y literatura, en contextos rockeros. De hecho, en el encarte del LP original de Charisma Records -y en la primera remasterización para CD, lanzada en 1994- se incluyó una versión escrita del argumento, que ofrece contextos imposibles de incorporar en la narración musicalizada.

Desde el principio, Peter Gabriel fue quien trajo la idea de hacer un disco doble contando una única historia y propuso a sus compañeros que le permitieran encargarse de las letras de manera exclusiva, autoexcluyéndose por primera vez de la creación musical, una forma de trabajo nueva para Genesis. De esa forma, mientras el cuarteto de instrumentistas armaba las melodías, el vocalista se sumergía en su mundo interno para darle forma a la historia final.

La intención de esta movida era alcanzar la misma coherencia que tienen los cuentistas o novelistas en la creación de sus personajes, situaciones, enredos y resoluciones. De hecho, de las 24 canciones, solo una contiene letras no escritas por Gabriel –The light dies down on Broadway– quien prácticamente les dictó a Rutherford y Banks qué palabras poner en cada estrofa. Por cierto, el cuento corto también está firmado por Gabriel.

The lamb: Una obra maestra incomprendida

Aunque actualmente tiene estatus de álbum de culto, en su momento no le fue nada bien si lo comparamos a los discos anteriores de la banda. Los singles Counting out time y The carpet crawlers -que fue regrabada por la banda original en 1999 para la recopilación Turn it on again: The hits- no tuvieron presencia en las radios y muchos críticos especializados lo consideraron un disco pomposo y recargado.

Sin embargo, más allá de aquellas primeras reacciones, se trata de una verdadera obra maestra de arte sonoro, una entidad sólida capaz de activar emociones oscuras y profundas, poniendo marco musical perfecto a las bizarras correrías de Rael, un agresivo pandillero de casaca de cuero negro, jeans raídos y polo blanco -dos años antes de que el mundo conociera a Johnny Ramone- y de ascendencia portorriqueña que inicia su camino laberíntico hacia la desaparición con una visión alegórica que lo conmueve, un inocente cordero recostado sobre las pistas de Broadway, la concurrida zona de teatros y bohemia de Manhattan, New York.

Musicalmente, tiene todo lo que los fans del Genesis clásico necesitan para pasarla bien. El gran público reconoce a la banda como el trío conformado por Mike Rutherford (bajos, guitarras), Tony Banks (teclados) y Phil Collins (batería), con el último haciéndola también de cantante, en temas ochenteros como That’s all (1983) o Invisible touch (1986), éxitos radiales que podríamos calificar de pop progresivo influenciado por el R&B que Collins cultivó en su carrera solista. Por eso, pensar que ellos mismos construyen los vertiginosos segmentos instrumentales de canciones como In the cage, Riding the scree o el tema-título inicial, aporta una dimensión diferente a su apreciación.

Si bien el atractivo central está en los desesperantes problemas del protagonista, el disco incluye maravillosas piezas instrumentales como Hairless heart, The waiting room -una extraña improvisación que, por poco, ni siquiera entra en el disco- o la segunda parte de Fly on the windshield o The Lamia, están entre los mejores momentos de Genesis, al nivel de Firth of fifth (Selling England by the pound, 1973) o Apocalypse in 9/8, de la suite Supper’s ready (Foxtrot, 1972), con Steve Hackett y su atmosférica guitarra eléctrica muy inspirada.

Referencias culturales en The lamb…

A diferencia de otros discos de Genesis, que contienen alusiones a la historia de Gran Bretaña, personajes de la mitología grecorromana y relecturas del Nuevo Testamento, en esta ocasión el enfoque está en la cultura popular de los Estados Unidos y, particularmente, en New York, una inspiración surgida de las exitosas presentaciones de la banda en ese país. Esto, que queda claro desde el título y la ambientación de la historia, también aparece en diversos momentos del álbum, con frases, referencias culturales y sugerencias, algunas más evidentes que otras.

En Cuckoo cocoon, nuestro antihéroe se compara, hablando de su encierro, con el personaje bíblico/coránico Jonás, el que termina tragado por una ballena y con un prisionero de “alguna cárcel de Brooklyn”. En la canción Broadway melody of 1974, desfilan personajes como el comediante Lenny Bruce o el asesino en serie Caryl Chessman, condenado a la silla eléctrica en los años sesenta. También menciona a uno de los principales teóricos de la comunicación masiva, el canadiense Marshall McLuhan, el empresario y aviador Howard Hughes, el grupo racista Ku Klux Klan y al humorista Groucho Marx, recordado ícono del cine de la primera mitad del siglo XX.

También hay referencias musicales de distintas épocas. Por ejemplo, al final del tema-título juega con nombre de un clásico de los sesenta, On Broadway. En medio de In the cage, introducen la frase “my little runaway” del éxito de 1961 del guitarrista Del Shannon, Runaway. En esta misma canción puede escucharse a Rael/Peter repetir compulsivamente la frase “raindrops keep falling on my head…”, del éxito de B. J. Thomas de 1969. Y, al final de it. hace una variación al estribillo de It’s only rock and roll but I like it de los Rolling Stones. También hay menciones a Blue suede shoes o In the mood, de Elvis Presley y Glenn Miller, respectivamente.

Si pensamos que toda esta información provino de cinco muchachos de 25 años y la presentaban ante audiencias cautivas que tenían en promedio la misma edad, The lamb lies down on Broadway nos pone nuevamente delante de un tema que nadie menciona: la involución de los niveles de apreciación, curiosidad y comprensión del público y la degradación del mundo de la música popular. ¿Cómo es que hace 50 años, los jóvenes veinteañeros se sentaban y aplaudían contenidos de tremenda complejidad intelectual y hoy, con todo a la mano tecnológicamente, las grandes mayorías juveniles únicamente aceptan aquello que remueva sus pulsiones más primarias, tanto en ritmos como en desarrollos temáticos?

¿Y de qué trata exactamente The lamb lies down on Broadway?

Para no perdernos en los detalles de las surrealistas andanzas de Rael, podemos resumir que es un muchacho rebelde y cínico que va por la vida expresando sus opiniones a punta de grafitis -se hace llamar “Rael Imperial Aerosol Kid”- por las calles de Manhattan cuando, de repente, es absorbido por un remolino, una nube negra que lo envuelve y encierra en una jaula, desde donde ve a muchas otras personas padecer lo mismo, entre ellas su hermano John quien, por efectos de esa extraña abducción, parece no reconocerlo ni interesarse por su incierto destino.

De repente, después de estar atrapado “entre estalactitas y estalagmitas” que lo comprimen e impiden respirar, Rael cae de nuevo en la ciudad de New York y tiene, entre otras cosas, su primera experiencia sexual. Sin embargo, todo esto no es más que un recuerdo, mientras regresa a su estado actual de pesadilla, esta vez para encontrarse con un extraño pasaje y una cámara con treinta y dos puertas. Así termina la primera parte.

Para la segunda mitad, la cosa se pone aun más tétrica para Rael. Luego de superar a la muerte se encuentra con un trío de atractivas damiselas con forma de serpiente con quien tiene un apasionado encuentro amoroso tras el cual las “Lamia” -nombre de las raras criaturas- mueren después de beber su sangre, condenándolo a transformarse en un grotesco monstruo. Para destruir el hechizo y recuperar su aspecto humano, él y su hermano John deben ser castrados.

Finalmente, en medio de la pesadilla, una especie de salida aparece delante de sus ojos pero, al tratar de alcanzarla, caen en una corriente de agua que lo arrastra. A la distancia ve a John, lo rescata y, al mirarlo, descubre horrorizado en lugar del rostro de su hermano, el suyo. De repente, el aire se revuelve alrededor de los dos cuerpos, disolviéndolos y mezclándolos con todo alrededor. Una historia que combina elementos de ciencia ficción, juegos de personalidades desdobladas y un viaje de descubrimiento personal que terminan de golpe, como la vida misma. El año 2014, Jon Michaud, cronista de The New Yorker, describió a The lamb lies down on Broadway como “el Ulises de los álbumes conceptuales”.

[EL CORAZON DE LAS TINIEBLAS] Una victoria, una sola, logró la Flotilla Global Sumud: todo el mundo vio lo que pasó, todo el mundo siguió su travesía, tanto como siguió a la flota soviética dirigirse a Cuba cargada de misiles nucleares en 1962. Al igual que hace 63 años, la tensión aumentaba conforme los navíos se acercaban al cerco trazado por John F. Kennedy. Entonces, porque los esperaba un bloqueo militar norteamericano listo para disparar si los rusos intentaban sobrepasarlo, lo que hubiese iniciado la Tercera Guerra Mundial. Ahora, porque, buena parte del trayecto, la flotilla, cargada esta vez de víveres y ayuda humanitaria, estuvo acompañada por buques de guerra italianos, españoles y turcos, y se presumía un resultado similar: la escalada de una guerra internacional.

Lo último no sucedió, Trump, ofreció, a última hora, un plan de paz en algunos de sus pasajes bastante razonable pero con un problema fundamental: primero desaparece Hamas, primero Hamas se rinde y entrega sus armas, segundo una fuerza internacional, supervisada por Estados Unidos se encarga de la seguridad de la zona y tercero: solo si se dan las condiciones, podría hablarse de un Estado Palestino soberano.

El problema está en los tiempos, todo lo señalado debe producirse en simultaneo: me rindo, entrego mis armas y tú proclamas la soberanía de Palestina sobre Gaza y para el mundo. Después comenzamos el proceso de reconstrucción, finalmente lo prometiste de buena fe ¿verdad?

La cuestión parece simple pero la propuesta viene del enemigo. En todo caso, casi todo el mundo entiende que Benjamín Netanyahu persigue la desaparición completa de la franja. A decir por el 90% de la destrucción de su infraestructura de vivienda, salud y otras ¿Ud. le creería en la intención de reconstruirla por completo, como propone Trump, para entregarla limpiamente a los palestinos? ¿los palestinos lo creerán? Es un tema de confianza, pues bien, la confianza cumple un rol fundamental en las relaciones internacionales y en los acuerdos que llevan a la paz o en los desacuerdos que llevan a la guerra.

Lo demás que quiero decir podrían parecer perogrulladas, pero es importante recordarlas justo ahora, tenerlas claras para aquellos que no las tienen claras, los análisis más detallados se los dejo a los analistas, a los internacionalistas. El pueblo de Israel fue expulsado de su Tierra Santa tras sucesivas guerras contra el Imperio Romano en los siglos I y II d.C. La del siglo I concluyó con la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.

Pero mi idea no es perderme en la historia. Si se tratase de eso, podría remontarme milenios atrás, cuando Moisés llevó a los judíos a su Tierra Santa librándolos de la esclavitud egipcia, o a cómo, por esos mismos tiempos, en las costas aledañas de esas tierras, se asentaban los llamados “pueblos del mar”, precisamente en las zonas de Gaza y Cisjordania, de donde provienen los palestinos.

Y si forzamos más las cosas, tendríamos que citar a quienes pretenden reducir la cuestión a la genética -me recuerda a ese hombre taimado y diminuto de los bigotitos- y buscan establecer cuánta relación existe en el ADN de aquellos antiguos pobladores con sus descendientes actuales. La verdad, me importa muy poco. Tal ha sido el movimiento de los pueblos en la humanidad, nuestra historia es la historia del mestizaje. Pretender similitudes biológicas con seres humanos de hace milenios es un camino tan peligroso que hace 80 años les costó la vida a 60 millones de seres humanos.

Lo que sí me queda claro es que dichos “pueblos del mar” también tuvieron sus enfrentamientos con los romanos, pero ya sea porque fueron sometidos más fácilmente o por la razón que se quiera lograron permanecer allí. Después, desde los siglos VII y VIII llegaron los musulmanes con las predicas de Mahoma con lo cual los palestinos se islamizaron y hasta el día de hoy, y ese ha sido su hogar.

Judíos quedaron muy pocos, la mayoría se desplazó a la Europa central y oriental, extramuros de lo que fueron los confines del viejo y ya fenecido Imperio Romano de Occidente. ¿Hubo judíos en Occidente a pesar de esto?, claro que los hubo: impedidos de poseer tierras por el emperador de Bizancio Justiniano (siglo VI), se dedicaron a diversas actividades, entre ellas el intercambio de monedas entre los señoríos feudales de Europa. Tan remoto como ese es el origen de la exitosa actividad que los judíos desempeñan hasta el día de hoy en las finanzas mundiales.

Vamos al punto

El siglo XIX fue el siglo del nacionalismo. Como nos lo señala Benedict Anderson, el nacionalismo no es natural. En el siglo XVI no se era francés, se era súbdito del rey de Francia, no es lo mismo. El amor por la tierra, la idea de dar la vida, dar la sangre, de “defender hasta el último centímetro del territorio” o de “quemar el último cartucho” es un producto ideológico del siglo XIX y es bien burgués. Porque las burguesías de entonces lo necesitaban para unificar a los masivos proletariados que sustentaban sus proyectos políticos y sus imponentes maquinarias económicas. El nacionalismo, en el nivel retórico, fue aggiornado con sublimes influencias como la del romanticismo literario, dar la vida por la dama amada, por el honor mancillado, o por la patria asediada, terminó formando parte del mismo repertorio poético.

Los judíos no estuvieron al margen de esta corriente ideológica y se formó el movimiento sionista, denominación que hoy se utiliza peyorativamente para designar a aquellos israelís que defienden posturas expansionistas o represivas maximalistas contra el pueblo palestino. Pero en su origen se trató de la iniciativa de dotar a Israel de un hogar nacional y esa es la base de todo nacionalismo: poseer un Estado soberano en donde la nación y sus hijos  puedan convertir en realidad su propia utopía.

Por supuesto, no eligieron nada mejor que la Tierra Santa de Moisés de hace 5 mil años bajo argumentos religiosos solo válidos para ellos. El problema: allí estaban los palestinos, y no solo eso. Allí estaba, alrededor de los palestinos, todo el mundo árabe ya bastante indispuesto con Occidente por las constantes invasiones que se produjeron como parte del neocolonialismo del último cuatro del siglo XIX en adelante. Entre tanto despropósito,  Palestina fue convertida en protectorado británico.

Barco nombrado Éxodo 1947 tripulado con refugiados judíos de la Europa de la post 2da Guerra Mundial llega a Gaza. El cartel señala lo siguiente: “Los alemanes destruyeron nuestras casas y hogares: no destruyan nuestra esperanza”

Y entonces los judíos comenzaron a migrar a Palestina de manera paulatina. A veces fueron bien recibidos y otras veces hubo roces con la población local. Tras la Segunda Guerra Mundial llegaron masivamente, desplazados de Europa y rogando ser aceptados por la sociedad de acogida, es decir, los palestinos. Pero muy poquito después, y adelantándose a la decisión de la ONU, Israel, en 1948, fundó su Estado con apoyo de Estados Unidos e Inglaterra y a los palestinos, que entonces eran el 90% de la población, los dejaron absolutamente sin nada. Y de allí en adelante comenzaron a agredirlos y reducirlos con la finalidad de que ese fuese exclusivamente un Estado judío y nunca han estado más cerca de concluir con tan poco edificante trabajo. Luego, es positivamente cierto que, desde entonces, los palestinos se han defendido y, a veces, con los peores de los métodos imaginables.

Estados Unidos, Inglaterra e Israel se mueven en función de intereses, la política es -también y principalmente- intereses. Eso puedo entenderlo porque no soy ingenuo. Resulta que leí Maquiavelo y, tras él, a muchos otros más. Pero Europa sí que me genera indignación, ver a los barcos italianos, españoles y turcos dar media vuelta y dejar desprotegida a una flota de civiles que portaba ayuda humanitaria a otros civiles que, al ver distraída a la armada Israelí, se dieron maña para pescar unos cuantos peces del mar y llevarse algo qué comer a la boca, eso sí que me conmocionó en medio de tanto sufrimiento humano.

Où es-tu, Europe ? Où es-tu, vieille France des droits de l’homme ?

Este relato parece incompleto. Está incompleto, lo que más me aterra son los finales que me imagino.

[INFORME] El Tribunal de Contrataciones Públicas expone las graves irregularidades de Industrias Argüelles en su intento de conseguir un contrato de casi cincuenta millones de soles pese a tener a un sentenciado en sus filas.

A inicios del presente año, un empresario recibió una condena de más de cuatro años de prisión suspendida luego de reconocer que había intentado sobornar a una magistrada con el objetivo de torcer su decisión y obtener una victoria en un caso de disputa por tierras comunales en las que estaba involucrado.

Esta condena podría haber significado un impedimento para que sus empresas puedan participar de concursos públicos y, por lo tanto, acceder a millonarios contratos con el sector público. Sin embargo, valiéndose de numerosos aunque burdos movimientos para despistar a quien investigue a su empresa, logró colarse en un proceso de selección en el cual estaba en juego más de cincuenta millones de soles.

Sudaca pudo acceder a la resolución que el Tribunal de Contrataciones Públicas ha emitido en los últimos días y pudo sacarle la máscara a estas maniobras con las que se pretendía que sumas millonarias del dinero público terminen premiando a una empresa cuya cabeza registra antecedentes más que cuestionables.

EL PLAN

Cuando el Juzgado Superior de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte dictó sentencia y condenó a Aniceto Elvis Argüelles Loayza a cuatro años y dos meses de prisión suspendida por haber intentado sobornar a una magistrada, las posibilidades de su empresa, INDUSTRIAS ARGUELLES Y SERVICIOS GENERALES S.A.C., en cualquier concurso público parecían desvanecerse.

En el mes de julio del 2024, la Fiscalía formalizó investigación preparatoria contra Argüelles y las pruebas, como los registros de llamadas telefónicas y material fotográfico, podían dar un indicio del final que tendría dicho caso. Sin embargo, para ese momento ya habría estado en marcha la estrategia para evitar estas consecuencias.

Casualmente, un mes después, en agosto del año pasado, Aniceto Argüelles renuncia a la presidencia del directorio de su empresa y entrega sus acciones, bajo la modalidad de donación, a su esposa  Elsa Milla Ortiz para que en junio del presente año estas acciones terminen en manos de su hijo Elvis Alexander Arguelles Milla.

A ello se le sumaría que, al mismo tiempo que se llevaban a cabo estos cambios, Aniceto Elvis Argüelles Loayza había tenía vigente un poder que le permitía desempeñar las mismas funciones que un gerente general. Si bien es cierto que este poder fue entregado en enero del 2020, su vigencia permanece hasta la fecha.

Con el poder vigente de Argüelles y los cambios en las acciones y conformación del directorio, Industrias Argüelles se presentó en el transcurso de este año a un concurso público convocado por la Municipalidad Distrital de San Isidro para un “servicio de alquiler de vehículos para la gestión del servicio de limpieza pública” y que tenía en juego más de cincuenta millones de soles.

ATRAPADOS

Pero el que pudo parecerles un plan perfecto para Industrias Argüelles ha terminado siendo descubierto por la Primera Sala del Tribunal de Contrataciones Públicas. En la resolución que se ha dado a conocer el pasado 30 de septiembre, este tribunal ha podido revisar cuidadosamente cada uno de los pasos seguidos por Industrias Argüelles que habrían tenido como objetivo conseguir contratos millonarios sin que la condena de su fundador sea un impedimento.

Uno de ellos ha sido el poder que había recibido Aniceto Argüelles y le permitía tener tanto poder como un gerente general. Tal como se puede observar en el siguiente documento que fue solicitado por el tribunal, pese a su renuncia al directorio y transferencia de acciones, Argüelles Loayza se encontraba habilitado para firmar contratos.

Aunque dicho documento data de los primeros meses del 2020, este permanecía vigente cuando fue revisada en agosto de este año. En el Registro de Personas Jurídicas de la Oficina Registral de Lima, el poder de Aniceto Elvis Argüelles Loayza para asumir las funciones de gerente general de Industrias Argüelles se mantiene vigente aunque desde su empresa dicen que fue revocado.

Entre los argumentos de Industrias Argüelles se había señalado que el pasado mes de junio se nombró a un nuevo gerente general. Sin embargo, la Primera Sala del Tribunal de Contrataciones Públicas señaló que esta designación no impedía que el poder recibido por Aniceto Argüelles siga vigente.

Ante estos hechos, el Tribunal de Contrataciones Públicas ha encontrado evidencia suficiente para señalar que, cuando Industrias Argüelles participó del proceso de selección, Aniceto Argüelles se encontraba con el poder vigente. Por lo tanto, esta empresa no estaba habilitada para participar debido a su innegable vinculación con una persona condenada por corrupción de funcionarios.

Este caso no sólo ha terminado con la revocación de la buena pro obtenida por Industrias Argüelles. Según decidió la Primera Sala del Tribunal de Contrataciones Públicas, a la empresa de Aniceto Argüelles también se le abrirá un expediente administrativo sancionador por la información inexacta presentada durante este proceso de selección.

[EL DEDO EN LA LLAGA] ¿Por qué muchos de los que han sido víctimas del Sodalicio terminan perdiendo la fe, mientras que otros la mantienen y la siguen cultivando? Es una paradoja que extraña a muchos de los que miran el fenómeno desde afuera. Y dar una respuesta general resulta prácticamente imposible, pues la fe y la pertenencia a la Iglesia católica son decisiones de conciencia enraizadas en la propia biografía, las circunstancias personales y las experiencias vividas. Así como el abandono de la fe y la deserción de la Iglesia católica también son decisiones de conciencia maduradas por razones personales perfectamente válidas.

Pero algo en que suelen coincidir los sobrevivientes del Sodalicio, tanto creyentes como no creyentes, es en el sentimiento de que la Iglesia católica ya no es un lugar seguro, donde se pueda reposar; una casa espiritual, donde todos sus integrantes se quieran y se aprecien como hermanos entrañables; un hogar donde encontrar refugio, protección y calor humano. Un hogar que alguna vez experimentamos, antes de ser secuestrados psicológicamente por el Sodalicio, quienes aún permanecemos católicos; un hogar que seguimos añorando y buscando entre los católicos de a pie, ya no entre las élites clericales, en una Iglesia entendida como Pueblo de Dios y no como estructura jerárquica clerical.

A conclusiones similares llegó en Alemania la estudiosa de las ciencias de la religión y filósofa Regina Laudage-Kleeber (1986- ) al publicar su libro “Católica sin hogar: De camino hacia una Iglesia que vuelva a ser un hogar” (“Obdachlos katholisch: Auf dem Weg zu einer Kirche, die wieder ein Zuhause ist”, Kösel-Verlag, München) en el año 2023, con reflexiones íntimas y personales sobre lo que significa existencialmente ser católico en las circunstancias actuales, cuando la Iglesia católica ha perdido mucho en credibilidad.

En las páginas iniciales de este honesto libro, confiesa lo siguiente:

«Ya no estoy dispuesta a aceptar los tres principales aspectos del desprecio hacia lo humano del catolicismo:

  • La violencia sexualizada, su facilitación, relativización y encubrimiento.
  • El sexismo estructural, es decir, la desigualdad de mujeres y personas no binarias en el acceso a cargos y a las responsabilidades de liderazgo asociadas.
  • La desvalorización sistemática de las personas queer, sus relaciones, su sexualidad.

¿Desertar de la Iglesia?

El ingenuo llamamiento de los católicos conservadores a que personas como yo simplemente deberían hacerse evangélicas o abandonar la iglesia si no nos gusta la doctrina, me deja fría como estudiosa de la religión.

La pertenencia a una religión no es algo que se pueda cambiar fácilmente: está vinculada a mucha biografía, a mucha historia personal. Todo eso no se borra simplemente con una deserción de la Iglesia o una conversión».

Katholisch.de, el portal oficial de noticias de la Iglesia católica en Alemania, publicó una entrevista a cargo de Angelika Prauss el 30 de marzo de 2023, donde Laudage-Kleeberg explica los motivos que la llevaron a poner por escrito su testimonio personal sobre haber perdido ese sentimiento de que la Iglesia católica era un hogar para ella y sobre la búsqueda espiritual que ello desencadenó.

A continuación, la traducción al español de esa entrevista.

Pregunta: Señora Laudage-Kleeberg, ¿cómo llegó a sentirse extraña en una Iglesia y una comunidad litúrgica que antes le eran tan familiares?

Laudage-Kleeberg: Fue un largo proceso, y aún sigo dentro de la Iglesia. La liturgia es para mí una gran fuente de fortaleza, y obtengo mucha energía positiva de los buenos servicios religiosos. Esa posibilidad desapareció durante la pandemia. A nivel profesional, he estudiado intensamente el tema de la deserción de la Iglesia, por lo que también puedo analizar este desarrollo desde una perspectiva académica. En mi libro relato la historia de este proceso de distanciamiento; la pandemia, sin duda, lo aceleró. Durante ese tiempo, noté cuánto extrañaba esos momentos litúrgicos reconfortantes; al mismo tiempo, se hicieron públicos más escándalos en la Iglesia. Cuanto más reflexionaba al respecto, más de cerca examinaba la Iglesia católica y me daba cuenta de cuántas cosas estaban andando mal. Y en algún momento, la balanza se inclinó…

Pregunta: ¿Qué la motivó a compartir su experiencia con otros a través de este libro?

Laudage-Kleeberg: En los últimos diez años se han escrito muchos libros inteligentes de debate sobre la Iglesia y sus problemas. A mí, personalmente, me faltaba una narrativa sobre ese sentimiento de no sentirse ya interpelado por la propia añoranza de recibir acogida. Por eso, muchos de nosotros estamos tan furiosos o amargados. Muchas personas de mi entorno fueron durante mucho tiempo católicos profundamente convencidos, algunos incluso muy comprometidos con la Iglesia. En algún momento, desertaron. Sin embargo, siguen ligados a la Iglesia católica de una manera intensa, aunque generalmente negativa, y continúan hablando de ello.

Pregunta: Usted escribe que uno no puede simplemente deshacerse de la fe como si fuera una prenda de vestir.

Laudage-Kleeberg: Exacto, al alejarse de la Iglesia, a menudo se genera un vacío. Las personas no saben qué hacer con sus añoranzas espirituales y su necesidad de encontrar refugio en un ritual. De esto se habla poco. Deseo que estas personas encuentren un lugar donde se sientan acogidas. También deseo un lugar así para mí.

Pregunta: Su libro probablemente refleja el sentir de muchos católicos decepcionados con la Iglesia. ¿Le consuela saber que no está sola en sus sentimientos?

Laudage-Kleeberg: Por supuesto, me alegra mucho la gran resonancia que hubo. Ya en las primeras semanas tras la publicación, un número increíble de personas se puso en contacto conmigo. Entre ellas, muchas personas desconocidas que se tomaron la molestia de buscar mis datos de contacto para escribirme. La mayoría dice: “Me siento tan impresionado, así me he sentido durante años. Solo que no tenía palabras para expresarlo…”

Pregunta: ¿Ha recibido alguna reacción de parte de la Iglesia?

Laudage-Kleeberg: No. Mi libro no pretende denunciar a las instancias oficiales, salvar o cambiar la Iglesia. Porque, en realidad, todo ya ha sido investigado y dicho, por ejemplo, en el proceso de reforma del Camino Sinodal. La Iglesia tendría que tomar decisiones, pero eso no está ocurriendo.

Pregunta: Usted escribe que no ha perdido su fe ni su identidad católica, pero sí su hogar religioso en la Iglesia, y por eso se considera “católica sin hogar”. ¿Cómo lo enfrenta personalmente?

Laudage-Kleeberg: Mi familia y yo celebramos servicios religiosos muy consciente y activamente con personas que valoramos. Durante la pandemia, comenzamos a hacer celebraciones litúrgicas con los vecinos en los rellanos de la escalera de nuestro edificio de apartamentos. Fue una apuesta arriesgada, ya que al principio no nos conocíamos tan bien. Me acerco de manera muy personal a las personas con las que me siento conectada religiosamente. Cuando siento que es apropiado, después de hacer las lecturas, ofrezco a la gente quedarse un momento en silencio juntos, cantar una canción o rezar una oración. A menudo, esto resulta una experiencia muy intensa.

Pregunta: Cada vez hay menos párrocos que puedan ofrecer misas. ¿No es necesario que las personas a las que todavía les importa la fe se vuelvan más activas y se organicen por su cuenta?

Laudage-Kleeberg: Mientras escribía el libro, me quedó claro: si quiero seguir viviendo mi catolicismo, debo ser mucho más activa y no puedo seguir en una actitud de consumo. En los últimos años y décadas, hemos confiado en que alguien esté al frente en el altar, actuando. Tenemos que salir de esa mentalidad consumista. Cada vez más creyentes reflexivos y maduros deciden no asistir a una mala celebración litúrgica. Al mismo tiempo, sienten una añoranza muy personal.

Pregunta: ¿Tiene algún consejo para estas personas?

Laudage-Kleeberg: Por supuesto, todavía hay buenas ofertas espirituales, pero hay que buscarlas bastante. Si no te lanzas solo, probablemente sea un poco más fácil. Deberíamos hablar mucho más en nuestro entorno sobre nuestras necesidades religiosas. Yo lo hago de manera consciente. A menudo me encuentro con otros católicos que se abren y cuentan su propia historia. A veces, primero sale la ira o la decepción con la Iglesia, pero luego, poco a poco, también los temas más profundos. ¿Por qué no concluir una conversación así con una oración espontánea en común, una canción o un momento de silencio? Por otro lado, vivir la espiritualidad con esta libertad no es, desde luego, para principiantes…

Pregunta: ¿Tiene alguna idea de dónde, además de en el ámbito privado, podría surgir un nuevo “hogar espiritual para los muchos con añoranzas”, como usted lo describe?

Laudage-Kleeberg: No tengo soluciones definitivas. Solo puedo sugerir que nos comuniquemos y nos acerquemos unos a otros. Porque mi experiencia actual me dice que somos bastantes. Como estudiosa de las ciencias de la religión, diría que la fe y el comportamiento religioso —al igual que el resto de la sociedad— se volverán cada vez más individuales. Por eso es importante hablar de ello y emprender la búsqueda juntos. Si encuentras aliados, agárrate fuerte a ellos. Nunca imaginé que algo litúrgico pudiera unirnos en nuestra comunidad de vecinos.

Pregunta: ¿Tiene alguna esperanza, de cualquier tipo, de que los católicos sin hogar puedan volver a encontrar un hogar en su Iglesia? ¿O ese tren ya se fue hace rato?

Laudage-Kleeberg: Mientras reflexionaba y escribía el libro, me di cuenta de que mi catolicismo no depende de si la Iglesia como institución hace bien su trabajo o no. Creo que ser católico —teológicamente y  desde la perspectiva de Dios— se concibe de una manera mucho más amplia. Este amor radical de Dios por los seres humanos es tan inmenso que podemos abandonarnos con tranquilidad.

[Música Maestro] Un clásico del rock en español que nadie conoce en Perú

Durante la última semana de agosto, comenzó a rondarme en YouTube un video de aproximadamente once minutos y medio titulado “Porsuigieco: histórico reencuentro a 50 años de su único disco” pero, por cuestiones diversas, no encontraba el tiempo para verlo con la atención que merecía tamaño acontecimiento. Y, como siempre ante esta clase de situaciones, me sentí integrante de una minoría cada vez más pequeña de personas capaces de reaccionar ante una noticia de este calibre.

Seguro muy poca gente, pensando en las inmensas muchedumbres que conforman esa abstracción llamada “público en general”, si acaso se lo encontraran por un accidente del algoritmo, podría reconocer la importancia de ese título, de presencia fija en las listas de reproducción de consumidores compulsivos de música como quien esto escribe. Pero, lamentablemente, a muchas personas de mi generación, incluso aquellas que se declaran fans del rock en español, la frase tampoco les dirá nada.

Ocurre que, para un sector muy extenso de público de este país, hombres y mujeres que tienen actualmente entre 40 y 60 años, el “rockas” -como algunos disc-jockeys de la época solían comprimir “rock en castellano”- comenzó recién en la década de 1980. La generación anterior, adolescentes durante el gobierno militar, poseedora de una vasta cultura musical que se cernía de contrabando en medio de las prohibiciones hacia todo aquello que fuera “extranjerizante”, fracasó en su intento de trasladar ese bagaje a los más jóvenes.

Por eso, una vez recuperada la democracia, solo comenzó a escucharse lo más notorio de aquel pasado oculto -los Beatles, los Stones, el pop-rock anglosajón- mientras que los grandes despliegues de talento que se vivieron en países como España, México y, especialmente, Argentina, se convirtieron en placer de minorías y, poco a poco, fueron desapareciendo de los radares del gran público y de las emisoras de música popular que se dieron a la tarea de segregar estilos hasta el punto de instalar la falsa creencia de que el rock era exclusivamente en inglés, mientras que el castellano era solo para baladas, boleros, salsas y sus correspondientes derivados.

PorSuiGieco reunió a cinco de los “padres fundadores” del rock argentino, acompañados por once inquietos y talentosos instrumentistas, todos entre los 16 y los 25 años. La aventura lanzada hace cinco décadas está siendo celebrada con una reedición de lujo y es titular de bandera en los medios argentinos más importantes. La noticia hincha el corazón de gusto, por la expectativa que produce escuchar este material remasterizado. Y también de sana envidia, tanto por el nivel artístico de Argentina en esos años como por la existencia de instituciones dispuestas a invertir tiempo, recursos tecnológicos y presupuesto para recuperar esas grabaciones aunque no tengan, parafraseando a Frank Zappa, ningún potencial comercial.

Buenos Aires, capital del rock en castellano

Desde los años sesenta, el pop-rock hecho en Argentina se perfilaba ya como el mejor de la región. Mientras los mexicanos se especializaban en traducir al castellano éxitos de Elvis Presley o Little Richard y los españoles producían toda una generación de brillantes baladistas -intérpretes y compositores- cuyo influjo se extendió a toda Hispanoamérica durante las tres décadas siguientes, en el país del tango fue creciendo una efervescente escena rockera sobre la base de artistas muy activos entre 1965 y 1968 como Sandro o el rosarino Litto Nebbia -al frente de su banda Los Gatos- que, para la segunda mitad de la década siguiente, era ya un universo profundo con una cofradía de creadores de alto nivel en todas las variantes derivadas del rocanrol.

Los desarrollos musicales de artistas como Luis Alberto Spinetta, primero con Almendra y, posteriormente, con Pescado Rabioso; y Charly García, al frente de Sui Generis, fueron la punta de un iceberg que guardaba muchas otras sorpresas: desde el blues guitarrero de Norberto “Pappo” Napolitano hasta el folk psicodélico de Pastoral, hubo una explosión de expresiones que se cruzaban unas con otras, un entramado artístico en constante competencia y colaboración, donde confluían folkloristas y experimentadores, trovadores y rocanroleros.

Nombres menos conocidos pero igual de importantes en esta evolución sonora fueron Manal, Billy Bond y La Pesada, Espíritu, Crucis, Alas, Arco Iris -de Gustavo Santaolalla-, Pedro y Pablo -los del imprescindible himno de protesta La marcha de la bronca (1970)-, Moris, Miguel Abuelo, entre muchos otros que compartían públicos con artistas menos ligados a la rebeldía rockera como La Joven Guardia, Palito Ortega, Leo Dan o exponentes de la canción social en clave de folklore como Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui o Facundo Cabral, extremadamente populares y que congregaban tanto a los jóvenes como a sus padres.

La gestación de PorSuiGieco

Para el bienio 1974-1975, esa luminosa escena gaucha estaba atravesando por una crisis, pero no por falta de creatividad sino por exceso de la misma. Mientras Luis Alberto “El Flaco” Spinetta reaparecía con dos sorprendentes álbumes de jazz-rock –Invisible (1974) y Durazno sangrando (1975)-, Charly García y Nito Mestre se despedían de su fervoroso público adolescente con dos conciertos a casa llena -30,000 espectadores por show- en el coliseo Luna Park, el 5 de septiembre de 1975, un hecho que quedó inmortalizado en dos discos y una película titulados Adiós Sui Generis.

Esa despedida había comenzado el año anterior, con su polémico tercer LP, Pequeñas anécdotas de las instituciones. La hiperactiva mente de Charly ya andaba pensando en volcar su obsesión con bandas como Genesis, Emerson Lake & Palmer y Yes en un grupo nuevo. Sin embargo, su alma de trovador lo llevó a reunir a su pareja y tres amigos para componer música que sintonizara con el sentimiento hippie y sirviera para crear momentos de intimidad acústica, pero con filo rockero.

En junio de 1974, el nuevo quinteto salió de gira por varios locales de Buenos Aires. El nombre original de este proyecto fue PorSuiGieco y su Banda de Avestruces Domadas, una combinación de elementos silábicos de los nombres de sus integrantes -Raúl (Por)chetto -en ese momento famoso por su álbum debut, Cristo Rock (1972), en el que había tocado piano García-, (Sui) Generis y León (Gieco)- y una parodia de La Banda de los Caballos Cansados, nombre del grupo que acompañaba a Gieco, quien ya tenía dos discos publicados. Cerraba la formación la cantante y pintora María Rosa Yorio, entonces pareja de Charly y madre de su primer hijo, Migue García.

La idea original consistía en hacer conciertos acústicos donde predominaran guitarras, pianos, flautas y armonías vocales. Sin embargo, el éxito de los recitales los convenció de grabar un álbum completo, con otros músicos de apoyo. Así, el sonido del grupo se amplió, mostrando tanto los aspectos suaves y pueriles del primer Sui Generis como sus últimas ideas progresivas, así como la onda esotérica de Porchetto y el estilo dylanesco de Gieco. Las doce canciones del álbum se grabaron entre mayo y junio de 1975 en los históricos Estudios Phonalex, con Jorge Álvarez en la producción. El LP, llamado simplemente PorSuiGieco, fue lanzado bajo el sello Music Hall en marzo de 1976, dos semanas antes de que la Junta Militar de Jorge Videla depusiera a la presidenta María Isabel “Isabelita” Martínez, tercera y última esposa de Juan Domingo Perón.

Todos los gritos fuertes nacen de la soledad…

Las canciones de PorSuiGieco poseen una atmósfera de espiritualidad y compromiso natural con la música, una actitud trovadoresca que venía inscrita en el ADN artístico de sus integrantes, que se refleja en letras surreales, románticas y de crítica social que aportan esencialmente Charly García y León Gieco, con cuatro firmadas por cada uno. Porchetto contribuye con dos temas mientras que Nito estrena su primera composición personal. En medio, una humorada tecnológica, Burbujas musicales, treinta segundos de una pastilla efervescentes mientras se disuelve en agua.

El álbum -cuya importancia inspiró en los noventa uno de los personajes del extravagante cómico Diego Capusotto, un hombre que vive estancado en la música antigua, “El Porsuigieco”- arranca con La mamá de Jimmy, blues-rock escrito por Gieco con la participación de dos futuros integrantes de La Máquina de Hacer Pájaros -el siguiente grupo de Charly-, José Luis Fernández (bajo) y Óscar Moro (batería) y el riff matador de Pino Marrone, entonces miembro de Crucis. Sigue la dulce Fusia, de Nito Mestre, donde un muchacho de 16 años llamado Leo Sujatovich que en los ochenta se haría integrante de Spinetta Jade, coloca finos arpegios de piano en este tema que podría haber entrado al primer disco de Sui Generis, Vida (1972).

Luego, León Gieco ataca de nuevo con Viejo, solo y borracho, una de sus composiciones más queridas, a la que pertenece la frase de este subtítulo. Posteriormente, el autor de Solo le pido a Dios nos vuelve a mostrar su estilo en otros dos clásicos de la música popular argentina, Todos los caballos blancos -que ya había presentado en su álbum debut, en 1973-, aquí en una versión más coral; y La colina de la vida, tema que muchos jóvenes noventeros descubrieron en la versión que hiciera el cuarteto punk Attaque 77 en su álbum de covers Otras canciones (1998).

Quiero saber dónde morir…

La voz lánguida y aguda de Raúl Porchetto, muy similar a la de Spinetta, destaca en los dos temas firmados por él, la acústica Mujer del bosque -con la armónica de Gieco en el medio- y la mini suite progresiva Las puertas de Acuario, de marchante intermedio, interesantes armonías vocales y afilados solos de Charly García en teclados -fuertemente influenciados por el estilo líquido de Don Preston en The Mothers Of Invention-, unidos a la virtuosa guitarra de Gustavo Bazterrica -después en La Máquina de Hacer Pájaros y, más adelante, miembro fundamental de Los Abuelos de la Nada. En ambas participan Frank Ojstersek (bajo) y Horacio Josebachvilli (batería), sección rítmica de Reino de Munt, banda que entonces lideraban Porchetto -recordado aquí por su éxito de 1986 Bailando en la vereda– y un joven tecladista, Alejandro Lerner.

Uno de los puntos más altos del disco es la canción Tu alma te mira hoy, letra del poeta Mario Piégari y música de Charly, cercana al soft-rock de bandas como Ambrosia, Seals & Crofts o Steely Dan con uso de frescas percusiones, además del sutil trabajo de guitarras acústicas y teclados. La voz suave y rotunda de María Rosa Yorio brilla en Quiero ver, quiero ser, quiero entrar. Charly y María Rosa eran pareja en ese tiempo, una química reflejada en el intenso diálogo de voz y piano de esta romántica y profunda melodía de nostalgia por un amor que termina.

Antes de gira es otra genial pieza de Charly García, de letra melancólica y sentimental. Musicalmente parece tres canciones en una, pues tiene una primera parte acústica que recuerda a otras canciones de su catálogo como Seminare (Serú Girán, 1978), Alto en la torre (single de Sui Generis de 1975) y Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario, o no (Confesiones de invierno, 1973). Sigue una breve sección coral para finalmente dar el salto hacia una coda instrumental en la que brillan con luz propia Charly en los teclados y el bajista Alfredo Toth, ex integrante de Los Gatos que, en los ochenta, se convirtió en la “T” de G.I.T.

La cereza del pastel en PorSuiGieco es El fantasma de Canterville, tema bluesero que, en la línea de las canciones escritas por Charly para Pequeñas anécdotas de las instituciones, contiene varios dardos hacia la situación política argentina, los convencionalismos sociales y la crisis que se estaba gestando durante los últimos meses del tercer peronismo.

Aunque García la había pensado para cedérsela a León Gieco, la estrenó en los conciertos finales del Luna Park, como quedó evidenciado en la película de 1976. Sin embargo, esa toma en vivo no fue incluida en los vinilos Adiós Sui Generis, por lo que la versión de PorSuiGieco fue la primera grabación oficial de esta canción, cuyo título es una referencia directa al cuento de Oscar Wilde publicado en 1887. Gieco volvió a grabarla en su quinto LP, lanzado dos meses después.

En 1996, en el CD Adiós Sui Generis III que recopila canciones nunca antes escuchadas de esos conciertos, todos escuchamos por primera vez aquella versión en vivo en que Charly la presenta como “una canción que habla de la pálida, loco…”, en alusión al personaje que ha muerto “muchas veces acribillado en la ciudad”. Un clásico de letra e intención plenamente vigentes en el mundo actual. En la edición original de PorSuiGieco, El fantasma de Canterville no fue mencionada en el listado de canciones para evitar la censura, por lo que se le considera el primer “hidden track” de la historia del rock en nuestro idioma.

El valioso trabajo del INAMU

El Instituto Nacional de la Música-INAMU es una entidad público-privada creada en Argentina en el año 2013 que recibe, al amparo de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), un porcentaje del impuesto que pagan todos los operadores de medios de comunicación y publicitarios para promover actividades de conservación, difusión y producción de artes televisivas, radiales, teatrales y musicales.

En el caso del INAMU, uno de sus logros más notables fue la recuperación del catálogo discográfico del sello Music Hall y sus filiales Sazam y TK, consistente en más de 2,500 grabaciones, que se encontraban almacenadas y sin poder usarse tras el cierre de estas compañías administradas por la sociedad anónima Sicamericana, en quiebra desde 1993. Desde la recuperación legal, el 2016, el INAMU ha promovido la reedición, remasterizada y mejorada, de discos clásicos del pop-rock argentino, como los dos primeros álbumes de Serú Girán -Serú Girán (1978) y La grasa de las capitales (1979)-, los siete álbumes de Pappo’s Blues, lanzados entre 1971 y 1978, entre otros.

En esa línea, el 28 de julio de este año, el INAMU convocó a Charly García (73), Nito Mestre (73), León Gieco (73), Raúl Porchetto (75) y María Rosa Yorio (70) para escuchar juntos la reedición de PorSuiGieco, en los estudios Crazy Diamond. Este relanzamiento es en vinilo y CD, incluye versiones remezcladas de El fantasma de Canterville y La mamá de Jimmy, un folleto especialmente diseñado para la ocasión, entrevistas y fotografías inéditas. El video de YouTube con imágenes del emotivo reencuentro fue publicado el 14 de agosto y tiene ya más de 230 mil reproducciones.

[ENTRE BRUJAS] La intervención de Dina Boluarte en la Asamblea General de las Naciones Unidas ha dejado más sombras que luces. Su discurso, presentado en la cuna de los derechos humanos, no solo los desconoce: los distorsiona y los ataca de manera burda.

Boluarte habló de discursos de odio, de totalitarismos y de falsos relatos que —según ella— destruyen la democracia. En otro contexto, podría sonar convincente. Pero escuchar estas palabras de una presidenta que ha pactado con sectores xenófobos, machistas y racistas, y que tolera la impunidad del crimen organizado, solo revela un cinismo difícil de digerir.

En su narrativa, las protestas ciudadanas no son expresiones legítimas de descontento: son obra de “terroristas” y “extremistas”. Con esa etiqueta, le resulta fácil criminalizar la protesta y acallar voces críticas, especialmente en las regiones históricamente marginadas.

La igualdad de género es otra piedra en su zapato. Por eso ha tejido alianzas con los sectores más fundamentalistas del país, buscando desmontar avances y desconocer la evidencia científica que cuestiona la exclusión estructural. Promueve enfoque únicamente “familista”,  en el que las mujeres dejan de ser sujetas de derechos para convertirse en meras piezas funcionales de un modelo conservador.

Aunque no lo dijo en voz alta, su concepto de “ideologías de odio” parece englobar a la propia igualdad de género. Y lo expresó nada menos que en la sede de la ONU, institución que ha puesto la igualdad como principio universal y que consagra, en el ODS 5, la meta de empoderar a mujeres y niñas. La paradoja raya en lo insultante.

El cinismo fue más allá cuando defendió la Ley de Amnistía. No se esperaba que la reconozca como lo que es: un atentado contra los derechos humanos y una afrenta a las víctimas; pero se atrevió legitimar a quienes cometieron crímenes de lesa humanidad y que nada tuvieron que ver con la lucha contra el terrorismo. Nadie niega que esta si fue una ideología de odio y violencia que arrasó el país, pero ampararse en esto para desplegar horror no puede ser justificado.

Boluarte así justificó lo injustificable.

Pero lo más sorprendente fue escucharla proclamarse defensora de la democracia, asegurando que en el Perú existe Estado de derecho y separación de poderes. La realidad desmiente sus palabras: un Tribunal Constitucional sin independencia, una Defensoría sin liderazgo autónomo, una Junta Nacional de Justicia intervenida, una Fiscalía bajo presión y un Congreso aliado incondicional del Ejecutivo. El colapso democrático comienza cuando los poderes del Estado dejan de ser contrapesos, y en el Perú eso ya es una realidad.

Boluarte también habló de la necesidad de reformar a la ONU para “adaptarla a los tiempos actuales”. ¿Se refiere a los tiempos de autoritarismo y discursos de odio? , ¿A los tiempos en que se criminaliza a migrantes, mujeres y defensores de derechos? Una verdadera reforma solo puede partir del respeto a los principios fundacionales de la organización, no de su claudicación frente a las fuerzas que buscan socavarlos.

En su discurso, dedicó apenas unas frases a las mujeres y niñas. Lo justo para la foto, para la ovación diplomática. Detrás de las palabras vacías se esconde una política concreta: retroceder en derechos, debilitar la igualdad y reducir la agenda de género a un eslogan sin contenido.

El discurso en la ONU fue una muestra clara de que el autoritarismo no siempre se presenta con gritos y uniformes; a veces llega disfrazado de “defensa de la democracia”.

[Música Maestro] Genio oculto de la música brasileña

¿Cómo es que un músico catalogado como “genio” pueda ser tan desconocido para las masas? Esta pregunta, más que retórica, es la confirmación de lo mal que andamos, desde hace décadas, en difusión de cultura musical, tanto popular como académica, incluso frente a otras artes masivas como la literatura o el cine, en las que el esnobismo por lo “culturoso” a veces logra permearse por partes iguales entre quienes se reclaman como conocedores, los verdaderos expertos y las enormes muchedumbres que llenan ferias del libro y festivales fílmicos en plan de consumidores, usuarios irreflexivos y/o seguidores de tendencias.

En ese sentido, Hermeto Pascoal, el extravagante e impredecible compositor y multi-instrumentista brasileño, “O Bruxo” –“El Brujo” en portugués- es, desde varios puntos de vista, un artista de culto. Si quisiéramos hacer una analogía, solo para graficar la situación, podríamos decir que si Caetano Veloso es Mario Vargas Llosa entonces Hermeto Pascoal es Carlos Castaneda, elusivo y arcano, reverenciado por quienes van siempre más allá de lo convencional, reconocido solo por círculos cada vez más pequeños de músicos y amantes de la música en estado puro.

Totalmente al margen de los reflectores, la figura de Pascoal -inconfundible, misteriosa, chocante- destaca precisamente por eso, por su firme vocación por el exilio mediático, disponible solo para quienes lo busquen de manera deliberada, ya sea por curiosidad momentánea o interés genuino. Ningún recuento de la MPB lo incluye en sus listados, porque lo suyo era más que eso. Incluso cuando se habla de músicos brasileños asociados al jazz, el primer nombre aceptado por el mainstream es el de Milton Nascimento -con justos argumentos, por cierto- mientras que el de Hermeto Pascoal no aparece, ni por asomo. En otras palabras, no esperen un capítulo de Sonidos del Mundo dedicado al brujo albino y sus inclasificables discos.

Sin embargo, en los radares más especializados sí está, como Heitor Villa-Lobos (1887-1959) o Baden Powell (1937-2000), cultores de música orquestal, jazz y guitarras acústicas, también ajenos al membrete que acoge a otros grandes artistas como Chico Buarque, Antonio Carlos Jobim o Sérgio Mendes. Hermeto Pascoal, conocido por todos los músicos serios brasileños y admirado por las estrellas fundamentales del jazz mundial, es un perfecto desconocido para los grandes públicos. Ese genio oculto, a quien Miles Davis consideró “el músico más impresionante del mundo” falleció, la semana pasada, en un hospital de Rio de Janeiro, a los 89 años.

Música y natureza: Un universo sonoro

Si algo caracteriza a la amplia discografía de Pascoal es la independencia creativa. Desde sus primeras apariciones en grupos como Quarteto Novo o Sambrasa Trio, entre 1965 y 1968, junto con su gran amigo, el percusionista Airto Moreira, hasta Pra você, Ilza (2024), álbum que grabó en memoria de su querida y eterna compañera, Ilza da Silva, con quien estuvo casado durante 46 años hasta la muerte de ella, en el 2000, sus composiciones son como ver las piezas revueltas de un rompecabezas sin armar, un desafiante amontonamiento de notas y progresiones que, por espacios largos, no tienen nada que ver con el Brasil y, aun así, siguen sonando brasileñas.

Estamos hablando de un alguien que era incapaz de concebir la música como algo separado de las corrientes del río y las bandadas de pájaros tropicales, de su propia respiración, de los latidos de su corazón. Una de las primeras cosas que los no iniciados encontrarán en YouTube, si lo buscan, será una secuencia del documental Sinfonia do Alto Ribeira (Ricardo Lua, 1985) en que él y sus músicos están medio cuerpo sumergidos en una laguna de la región Iporanga, en Sao Paulo, golpeando el agua, haciendo gárgaras y burbujas, soplando botellas de distintos tamaños y flautas, en una creación espontánea que terminó llamándose Música da lagoa. Al final de la sesión acuática dice, socarrón: “… no tiene sentido gastar plata en sintetizadores”.

Algunos años atrás, en uno de sus discos más celebrados, Slaves mass (Warner Brothers, 1977) incluyó para el tema-título a un cerdito, arrancándole gruñidos que acompañan a la misteriosa melodía en la que participan músicos de la talla de David Amaro (guitarra), Ron Carter (contrabajo), Airto Moreira (batería, percusiones), entre otros. Para ese álbum, Hermeto Pascoal ya era profundamente respetado por la comunidad mundial de jazz y no hacía más que sorprender con sus iconoclastas ideas musicales, en un tiempo con mucha competencia en ese terreno.

En el 2012, en el DVD Hermeto brincando de corpo e alma (Hermeto jugando con el cuerpo y el alma) figura un segmento llamado Mistérios do corpo, en el que el hombre, ya rumbo a los 80 años, aparece tumbado boca arriba con la camisa abierta palmoteando con energía y ritmos múltiples su enorme cuerpo albino, golpeándose la frente, haciendo sonar sus labios abriéndolos y cerrándolos compulsivamente, sobando su larga barba, produciendo música consigo mismo. En ese mismo documental, una selección de clips grabados en su estudio, Hermeto silba, aplaude, suspira, grita. Sus afanes para la investigación y la experimentación sonora no tenían límites.

Del aislamiento a la fama

Hermeto Pascoal, nacido en un lugar pobre y escondido llamado Arapiraca, alejado del Brasil más cosmopolita y turístico, en el estado nororiental de Alagoas, creció impedido de salir a jugar con sus amigos ni exponerse al sol, debido a su albinismo y una miopía estrábica que lo obligó a usar gruesos anteojos desde muy chico. La fragilidad de su condición llevó a sus padres a sobreprotegerlo, convirtiéndolo en un niño ensimismado e imaginativo.

“Siempre hacía las cosas para mí mismo” cuenta, ya convertido en leyenda, en una entrevista del 2022. En sus interminables tardes de aislamiento, el joven Hermeto practicó obsesivamente hasta dominar el acordeón de su papá. A mediados de los años cincuenta comenzó a tocar piano, guitarra y percusiones de todo tipo. Algún tiempo después se abocó a aprender un amplio rango de vientos, desde flautas y saxos en todos sus registros hasta la melódica, ese cruce de acordeón, armónica y piano que, como la kalimba y el xilófono, pasaron del ámbito educativo a la industria musical profesional. En todos se hizo experto ejecutante e improvisador.

Luego de varias mudanzas -de Alagoas a Recife, de Rio a Sao Paulo-, Pascoal comenzó a internarse en el circuito de músicos y arreglistas de la efervescente escena musical brasileña, colaborando con grandes artistas como Edu Lobo o Antonio Carlos Jobim. Acompañado del acordeonista Sivuca, fue posicionándose hasta que llegó, en 1967, la formación de Quarteto Novo, con quienes grabó un sorprendente disco de jazz y bossa nova. La banda estaba integrada por Hermeto Pascoal (piano, flauta), Heraldo do Monte (guitarra), Theo de Barros (bajo) y Airto Moreira (batería). Fue su amistad con este último la que dispararía su carrera internacional.

1970-1975: Primeros años en Estados Unidos

En 1967, Airto Moreira y su esposa, la vocalista Flora Purim -que ingresó al Quarteto Novo en su etapa final-, emigraron a los Estados Unidos para evitar al gobierno militar. A diferencia de la generación tropicalista, que decidió combatir la censura en casa, la pareja rehízo su vida insertándose en la escena del jazz norteamericano, trabajando para músicos como Stan Getz y Gil Evans, ávidos de incorporar el exotismo rítmico del Brasil a sus composiciones. En 1972, se unieron a Chick Corea, Stanley Clarke y Joe Farrell para grabar Return To Forever (1972) y Light as a feather (1973), los dos primeros álbumes de aquel renombrado grupo.

Al año siguiente, el matrimonio Moreira/Purim animaron a Pascoal a viajar a EE.UU., y lo llevaron ante la presencia de Miles Davis. El genial trompetista, después de escucharlo, lo invitó en 1970 a los estudios Columbia de New York, donde estaba trabajando con su propia banda, para grabar tres de sus composiciones –Selim, Little church y Nem um talvez– que vieron la luz en el álbum doble Live-Evil (1971). En aquellas sesiones, el brasileño tocó percusiones, batería y algo de piano eléctrico.

Previamente, había lanzado su debut oficial, Hermeto (Cobblestone/Muse, 1970), en estilo de big-band y bossa nova orquestada. De regreso en su país, publicó su segundo LP A música livre de Hermeto Pascoal (Sinter, 1973), en el que aparece una de sus melodías más versionadas, Bebé, y un cover de Asa branca, composición de Luiz Gonzaga de 1947, una tradicional pieza de baião, ritmo tradicional de la región oriental de Brasil. Después pasaron algunos años antes de su definitiva consagración, con el lanzamiento del álbum Slaves mass (1977).

1977-1979: Su mejor época

En ese disco, Hermeto Pascoal se pasea por el jazz, los ritmos brasileños, la fusión y la música de vanguardia con una solvencia asombrosa. Sus capacidades como compositor, improvisador y multi-instrumentista alcanzan aquí niveles insospechados, desde el homenaje al saxofonista Julian “Cannonball” Adderley -Cannon, con la flauta como protagonista- hasta Just listen (Escuta meu piano) -solo de piano- los espíritus convocados por “O Bruxo” trascienden lo local y se acercan al jazz-rock de Weather Report o Return To Forever en canciones como Mixing pot (Tacho) o los extensos jams Pica pau y Star trap.

Además, en este LP aparece Chorinho pra ele (Little cry for him), pieza tradicionalista con emocionantes disonancias y progresiones vertiginosas en un fondo de samba y forró que inspiró a toda una generación de compositores, intérpretes y arreglistas que, a lo largo de los años, han transcrito esta compleja y desafiante obra para guitarra acústica, piano, instrumentos de viento y ensambles de cámara.

Zabumbê-bum-á (Warner Brothers, 1978) sigue la línea del álbum anterior, con mayor presencia de ritmos brasileños en temas como São Jorge, Suite norte, sul, leste, oeste o Santo Antônio, mientras que en Susto, Rede o Pimenteira se desarrollan ideas de fusión que recogen lo que habían dejado de hacer los colosos del género, debido a los cambios en la industria musical. Pascoal, con ambos discos, se colocó a la vanguardia del jazz-rock y casi sin darse cuenta, contribuyó a que dicho estilo no desaparezca del radar de los melómanos del mundo.

Para cuando llegó al prestigioso Festival de Montreaux, con un grupo conformado íntegramente por músicos brasileños -Itiberê Zwarg (bajo), Jovino Santos Neto (piano, teclados), Cacau de Queiroz, Nivaldo Ornelas (saxofones, flautas), Pernambuco (percusión) y Realcino “Nenê” Lima Filho (batería), muchos de los cuales colaboraron con él hasta bien entrado el siglo XXI-, Hermeto Pascoal era ya una institución de la música vanguardista, capaz de conmover, sorprender y confundir a su público con sus extravagantes presentaciones.

Esa presentación fue editada en el LP Ao vivo Montreux Jazz Festival (1979), donde figura una composición plácida, delicada, atípica para sus estándares, que estrenó en dicho encuentro musical como homenaje a la ciudad suiza, Montreaux. En aquella ocasión, al finalizar su concierto, subió al escenario la legendaria Elis Regina e interpretó con él al piano dos clásicos de Jobim, Corcovado y Garota de Ipanema, además de una versión deconstruida de Asa branca. Pascoal calificó este encuentro espontáneo como un “auténtico regalo de Dios”.

Calendario de sonidos: El laboratorio de Hermeto

En los años ochenta, Pascoal, de enormes barbas y cabelleras blancas que lo hacen parecer un clon del rockero Leon Russell (1942-2016), fundó la Escuela Jabour, un recinto apartado de todo, ubicado en Rio de Janeiro, en el que prosiguió con sus exploraciones sonoras, ignorando las críticas de la prensa musical de su país que lo consideraba un «artista maldito».

Invitado permanente en los mejores festivales de jazz y música no convencional, el inquieto compositor continuó produciendo álbumes de calidad. Grabados en estudio y en concierto, estos discos constituyen un conglomerado de todas sus obsesiones musicales, desde los largos desarrollos de piano en clave de improvisación hasta sus vuelos de saxo, flauta y clarinete, pasando por toda clase de sonidos raros, en títulos como Cérebro magnético (1980), Hermeto Pascoal & Grupo (1982), el rarísimo Só não toca quem não quer (1987), entre otros.

De sus innumerables proyectos musicales, se destacó uno llamado Calendario do som (Calendario de sonido), 366 piezas compuestas a razón de una por día, entre 1995 y 1996. Aunque nunca las grabó, las partituras se publicaron como un libro. En el 2007 apareció en Argentina un colectivo llamado Banda Hermética -no confundir con Hermética, los metaleros, también argentinos, de Ricardo Iorio- que grabó doce de esas piezas en un álbum, Calendario de los sonidos, revelando un nuevo catálogo para la música brasileña. En mayo de este año apareció Janeiro, disco del joven pianista Uaná Barreto, con las 31 piezas del calendario correspondientes a enero.

Morir haciendo música

El documental Hermeto, campeão (Thomaz Farkas, 1991) es uno de los que mejor cubre el aspecto más personal e íntimo del músico, incluyendo una versión alucinante de una de las canciones de su disco Lagoa da Canoa, Município de Arapiraca (1984), dedicada a su esposa, Ilza na feijoada, un prodigio tocado por Hermeto en flauta, uno de sus instrumentos favoritos. Tras el fallecimiento de Ilza, con quien tuvo seis hijos, inició una colaboración musical y personal con la cantautora Alina Morena, que generó discos como Chimarrão com rapadura (2006) y Bodas de latão (2010).

En total, más de cuarenta álbumes -más de setenta si incluimos las colaboraciones con sus colegas, tanto brasileños como norteamericanos- para una discografía que siempre ofrece algo nuevo qué descubrir. El 2023, el brujo de la música brasileña recibió el grado de Doctor Honoris Causa de la prestigiosa escuela neoyorquina de Julliard, en una ceremonia especial, de manos de su director, el trompetista y director Wynton Marsalis.

Pascoal se mantuvo haciendo música hasta poco antes de su muerte. En su perfil oficial de Instagram se le puede ver subiendo a escenarios en silla de ruedas y liderando a su grupo. En esa misma red social, su familia publicó un poema, un mensaje al mundo escrito por él tras comprender que su final estaba cerca: “la música sostiene al mundo mientras la gente esté viva, es una fuente sin fin de alegría y placer… toquen y canten, mi gente, hasta la llegada del amanecer”.

[INFORME] No sólo Dina Boluarte está disfrutando de los viajes. Sudaca ha revisado los gastos de la Presidencia del Consejo de Ministros en 2025 que superan los cinco millones de soles sólo en pasajes. Además, varios ministros continúan viajando incluso a un país que la presidenta califica como “estado fallido”.

Esta semana, y pese a la nueva crisis que involucra a su premier y uno de sus ministros más cercanos, la presidenta Dina Boluarte dio a conocer su intención de realizar un nuevo viaje internacional que esta vez tendrá como destino Estados Unidos con motivo de la Asamblea General de la  Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“La señora presidenta se ha acostumbrado a salir mucho del país cuando aquí hay muchísimos problemas”, señaló el congresista fujimorista Arturo Alegría con respecto al pedido de la mandataria al Parlamento. Sin embargo, cuando la solicitud de Boluarte Zegarra se sometió a votación en el hemiciclo el resultado fue favorable a la presidenta.

Con este viaje a New York serán más de diez veces las oportunidades en las que Boluarte ha salido del territorio nacional por un periodo que en total suma más de cincuenta días. Sin embargo, la presidenta no es la única integrante del gobierno que viene disfrutando de giras internacionales. Sudaca ha revisado los viajes aprobados por la Presidencia del Consejo de Ministros que en el último tiempo ha enviado funcionarios a conocer diversos continentes.

VIAJES DE LA PCM

Si bien la atención, e indignación, se ha centrado en los viajes realizados por la presidenta Dina Boluarte y su cuestionable relevancia para los intereses del país, la lista de funcionarios que han podido salir del Perú con el aval del Ejecutivo es extensa y, además, expone grandes contradicciones entre las motivaciones de los viajes y resultados que el ciudadano de a pie puede percibir.

Mientras la situación de la minería en el Perú permanece con un futuro incierto debido a las amenazas por parte de la minería ilegal que le han costado la vida a varios trabajadores del sector formal, el ministro Jorge Montero Cornejo recibió el visto bueno para viajar a Inglaterra e Irlanda del Norte.

Aunque el gobierno no ha podido garantizar las condiciones mínimas de seguridad para el sector minero y el avance de la minería informal hasta recibe el respaldo de un sector del Congreso, el ministro Montero fue enviado para mostrar al Perú como “potencial destino de inversión financiera”.

Úrsula León Chempén, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, es otra de las integrantes del gobierno que ha estado de viaje en este mes de septiembre. Aunque las principales noticias sobre el turismo durante las últimas semanas se centraron en la alarmante situación de Macchu Picchu que incluso ha llevado a que se ponga en peligro su estatus como Maravilla del Mundo, la ministra León utilizó estos días para viajar a España.

Paradójicamente, en medio de la crisis que se vive en territorio cusqueño y que reportó considerables pérdidas económicas, la ministra del sector turismo asistió a Madrid para hablar de “las oportunidades de inversión en infraestructura turística”. Por supuesto, este viaje significó un costo importante para su ministerio que estuvo cerca de los seis mil dólares por tres días.

CONOCIENDO AL ESTADO FALLIDO

Aunque en su último Mensaje a la Nación por 28 de julio, Dina Boluarte calificó a Bolivia como un país con un “estado fallido”, su gobierno parece estar muy interesado en disfrutar las festividades de dicho estado fallido. Por ello, durante el mes de agosto, la Presidencia del Consejo de Ministros autorizó al Walter Astudillo, ministro de Defensa, para que viaje a participar de la celebración del bicentenario de este país vecino.

La misión encargada al ministro Astudillo para ir a compartir con las celebraciones del gobierno boliviano, al que la presidenta Boluarte había descalificado semanas antes, le ha costado más de mil soles al Ministerio de Defensa por los tres días que el titular del sector se ausentó para festejar el bicentenario del país andino.

Fabricio Valencia, señalado como uno de los ministros más cercanos y defensores de Dina Boluarte, ha llevado a cabo una gestión con serios cuestionamientos en el Ministerio de Cultura. Sin embargo, esto no fue un impedimento para que la PCM le apruebe un viaje a Corea del Sur a finales del mes pasado y participe de un evento que fue presentado como un “diálogo de alto nivel sobre cultura”.

LA GRAN INVERSIÓN

Además de los viajes de la presidenta Dina Boluarte y sus ministros, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) también ha realizado un considerable desembolso en favor de los pasajes para vuelos nacionales e internacionales de diversos funcionarios del gobierno. Sólo durante el pasado mes de agosto, la PCM emitió ocho órdenes de servicio a favor de LATAM Airlines por un monto que supera los S/. 151,353.

Pero, al revisar el monto que se acumula en los meses transcurridos durante este año 2025, la cifra que ha destinado la Presidencia del Consejo es de casi seis millones de soles en viajes nacionales e internacionales. En el año 2023, el monto fue de casi siete millones de soles mientras que en 2024 superó los ocho millones de soles.

Con la tendencia que se ha mostrado por parte de la PCM para autorizar viajes y a falta de más de tres meses para finalizar el año, la posibilidades de superar los más de ocho millones de soles en pasajes aéreos que se registró en 2024 son altas y con ello el 2025 se podría convertir en el año con mayor gasto en viajes por parte de la Presidencia del Consejo de Ministros desde que Dina Boluarte asumió la presidencia.

Reforzar los vínculos con naciones que pueden convertirse en aliados estratégicos y brindar una imagen atractiva para la inversión internacional son objetivos que todo gobierno debe tener en cuenta. Sin embargo, cuando la eficiencia del gobierno es imperceptible en el territorio nacional y las designaciones parecen condicionarse a la complicidad con el Ejecutivo en lugar de la experiencia en el sector, estos viajes parecen estar más cerca de tener fines turísticos que la búsqueda de beneficios para el país.

[CIUDADANO DE A PIE] “Elegimos a nuestros gobiernos por medio del voto. Los partidos proponen políticas y presentan candidatos, nosotros votamos según reglas predefinidas, se declara un ganador, este ocupa su cargo y el perdedor se va a su casa. Durante unos años nos gobiernan y luego tenemos la posibilidad de decidir si los renovamos en sus cargos, o bien, los echamos.” La frase, perteneciente al reconocido especialista en temas de democracia Adam Przeworski, resume la esencia del sistema democrático: elecciones periódicas, competencia entre partidos, reglas claras, alternancia en el poder y algo fundamental, la rendición de cuentas mediante el voto ciudadano, a la que todo gobierno en democracia debe someterse. Por desgracia, esta “normalidad democrática” (Mounk) no es propia de los países, que, como el nuestro, se encuentran en la categoría de “régimen híbrido”, caracterizado por un sistema político que combina elementos democráticos y autoritarios (The Economist). Es en este complicado marco que los peruanos acudiremos a votar el próximo 12 de abril, en unas elecciones, que, como bien ha señalado Juan De la Puente, tienen como problema central la posibilidad de reelección de este régimen que tiene “un pie en la legalidad y otro en la ilegalidad”, y al que bien haríamos, en calificar sin rodeos ni circunloquios, como el de una “crimilegalidad” (https://sudaca.pe/noticia/opinion/jorge-velasquez-2026-elecciones-en-tiempos-de-crimilegalidad/).

Mucho que perder

¿Por qué unos comicios “democráticos” serían deliberadamente manipulados por un gobierno, con la finalidad de mantener a toda costa el manejo del país? Debemos igualmente a Przeworski, una clara respuesta a esta interrogante: la razón fundamental, es que el fracaso electoral no sólo representaría una pérdida de privilegios, sino que podría resultar en una seria amenaza personal al patrimonio (en muchos casos malhabido) y a la libertad de quienes detentan el poder. Es entonces que, con tal de escapar de esta amenaza, recurrirán a todos los mecanismos posibles de manipulación, abuso, represión e intimidación, y si nada de esto funcionara al fraude.

Es de dominio público que no menos de 67 parlamentarios, la propia jefa de Estado y algunos de sus más notorios colaboradores, enfrentan o enfrentarán investigaciones por múltiples delitos, que van desde los consabidos corrupción, organización criminal, lavado de activos, enriquecimiento ilícito… hasta el de homicidio calificado. De que preocupar a los miembros del archiconocido “pacto mafioso” quienes, con la finalidad de asegurar su impunidad más allá del 28 de julio del 2026, buscan asegurar la victoria de sus candidatos en las próximas elecciones, valiéndose por el momento, de una serie artimañas legales que merecerían una nota especial.

Empoderamiento criminal 

La crimilegalidad extiende igualmente su manto protector sobre las actividades de los grupos delictivos organizados que operan en nuestro país. El pacto mafioso ha aprobado y promulgado una serie de leyes y reformas entre 2023 y 2025, que, según informes del Ministerio público, organizaciones internacionales como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, debilitan nuestro sistema de justicia, obstaculizan investigaciones contra redes criminales y facilitan la impunidad en casos de extorsión y otros delitos. Como ejemplos podemos citar la ley 32138, que modifica de la ley contra el crimen organizado, excluyendo deliberadamente actividades como la minería ilegal y el proxenetismo; la ley 32326 de Extinción de Dominio, que impide al Estado recuperar bienes ilícitos de manera ágil en casos de lavado de activos, narcotráfico, minería ilegal y corrupción; y la ley 31990 sobre la Colaboración Eficaz que impone plazos rígidos que obstaculizan las investigaciones complejas*. Resulta pues evidente que tanto los miembros del pacto mafioso, como los capos de las grandes organizaciones criminales, comparten el mismo interés en asegurar el triunfo de candidatos que respondan a sus intereses.

Por las malas… o por las peores

Autoridades, expertos y diversas organizaciones, han planteado el riesgo de una intervención decisiva del crimen organizado en las elecciones generales que se avecinan, y según una encuesta reciente de Ipsos, el 71% de los peruanos considera probable que las campañas electorales sean financiadas por dinero proveniente de la minería ilegal.

Diez mil millones de dólares -cantidad aproximada de dinero generado anualmente por las economías ilegales y criminales- son infinitamente más que suficientes para financiar campañas, sobornar autoridades, crear redes de desinformación, infiltrar operadores en los partidos políticos, constituir bancadas propias en el Congreso y ¿quién sabe? ¡contar con un Presidente de la República totalmente afín!

Esta intervención mafiosa no tiene por qué limitarse al solo financiamiento electoral, sino puede incluir acciones más directas y expeditivas, como el amedrentamiento, la violencia física contra personas y colectivos, y llegado el caso, el homicidio de candidatos molestos (Luna).

Un Estado que no sirve, pero que les sirve

¿En qué tipo de acciones concretas deberíamos involucrarnos los peruanos para enfrentar este riesgo? La campaña #PorEstosNo, promovida por Rosa María Palacios, es un paso importante en la dirección correcta, pero enfrentarse a los enemigos de nuestra democracia y sus enormes recursos, requiere con urgencia una mejor organización y objetivos de mayor alcance.

En todo caso, deberíamos tener muy presente que una victoria en las urnas de los candidatos del pacto mafioso puede terminar siendo irreversible para nuestro país. La instauración definitiva de lo que los actuales poderes legislativo y ejecutivo representan: una flagrante incompetencia para resolver los problemas del Perú, acompañada de un Estado de derecho menguante y sometido a intereses criminales. Esta calamidad nacional significaría, asumiendo como propias las palabras de Yascha Mounk, que nuestra patria se habrá encarrilado por la senda de la injusticia perenne.

*Para una mejor comprensión de este entramado legal, seguir los análisis de Rosa María Palacios en La República resulta de suma utilidad.

Página 13 de 440 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260 261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280 281 282 283 284 285 286 287 288 289 290 291 292 293 294 295 296 297 298 299 300 301 302 303 304 305 306 307 308 309 310 311 312 313 314 315 316 317 318 319 320 321 322 323 324 325 326 327 328 329 330 331 332 333 334 335 336 337 338 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 349 350 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 401 402 403 404 405 406 407 408 409 410 411 412 413 414 415 416 417 418 419 420 421 422 423 424 425 426 427 428 429 430 431 432 433 434 435 436 437 438 439 440
x