Opinión

 

Querida Manuela,

Hace poco me preguntaste qué se estaba haciendo por el futuro de la República en este Bicentenario. Te cuento que entre la última carta y esta el Presidente de Perú, Pedro Castillo, jurarmentó este martes a un nuevo gabinete encabezado por el exministro de justicia Aníbal Torres, el cuarto en los seis meses que lleva este Gobierno. Vamos cuatro en menos de un año. ¿Puedes creer eso? El anterior primer ministro, Héctor Valer, renunció apenas tres días después de haber sido nombrado en medio de acusaciones de violencia familiar, esto hace ver lo importante que son para la opinión pública los temas de violencia basada en género.

Una encuesta de las Naciones Unidas (ONU), Mujeres a nivel mundial (2021), ha mostrado la difícil situación de las mujeres durante la pandemia: el acceso al empleo disminuyó en un 85%, el acceso a servicios médicos disminuyó en un 73%, a los servicios sociales en un 70%, la asistencia jurídica y acceso a alimentos en un 66% y el acceso a asistencia psicológica en un 64%. Las medidas de mitigación por el covid 19, como el aislamiento, han generado respuestas traumáticas. Vinculada a la violencia basada en género están los grupos vulnerables, donde se encuentran las niñas, niños y adolescentes.

Como te comenté hace algunas cartas, parece que la opinión pública no sabe que en los últimos seis años, 6402 niñas y adolescentes menores de 14 años se convirtieron en “madres”. En promedio son cuatro casos diarios. Esto nos lleva a ver que la tasa de embarazo (13%) adolescente en el Perú́ no ha disminuido en los últimos 30 años y el acceso a la salud sexual y reproductiva es la política que más interrupciones ha sufrido entre 2006 y 2014. Ellas tenían derecho a acceder al Protocolo de Actuación Conjunta (Minsa 2016-2020).

Para fines de 2021, más de 3400 niñas, adolescentes y mujeres han sido reportadas como desaparecidas en Perú, lo que representa un aumento del 16 % frente al mismo periodo del año anterior. 11 601 niñas, adolescentes y mujeres fueron reportadas desaparecidas (MIMP – marzo 2020 a febrero 2021). Para julio de 2021, de los 417 menores desaparecidos, 363 era niñas y 54 niños.

En teoría faltan pocos días para el regreso de los niños, niñas y adolescentes al colegio presencial y/o semipresencial (N° 531-2021-MINEDU) y te comento que estoy preocupada porque debido a tantos cambios en el Gobierno puede que esto no se haga realidad. Tener a los niños alejados de las escuelas tanto tiempo es preocupante. Ellos son el futuro y debemos asegurar su desarrollo y educación. Por ello, considero que el retorno debería ser un compromiso de todos y todas.

Es importante analizar los posibles riesgos de la vuelta a clases para poder mitigarlos, y es por eso que se debe otorgar buena infraestructura dentro y fuera de los colegios; dotar a las escuelas de personal docente, auxiliar y administrativo capacitados y motivados; implementar seguridad ciudadana que garantice un desplazamiento adecuado en los servicios públicos y asegurar la salud con la vacunación completa y dándole especial atención a la salud mental.  Queda claro que con la poca estabilidad del Ejecutivo y un sector educación sin rumbo desde hace varias decadas, son los gobernadores regionales, alcaldes provinciales y distritales quienes deben poner de su parte para que el retorno sea realmente seguro. Si algo ha mostrado esta pandemia es que no podemos trabajar de manera aislada, sino coordinando intergubernamentalmente. Todos deberíamos estar comprometidos con el retorno de los más pequeños.

 

 

 

Tags:

Pedro Casrtillo

 

 

Para nadie es un misterio que, desde hace unas décadas, una parte muy importante de la mejor literatura latinoamericana es escrita por mujeres. Y no es que antes no las hubiera, es solo que pesaba sobre ellas un velo de invisibilidad.

Si uno rastrea la tradición de esta literatura, encontrará no con poca frecuencia obras de enorme valor que hoy gozan de una ponderación merecidamente mayor que la que obtuvieron en su tiempo: Las hermanas Victoria y Silvina Ocampo, María Luisa Bombal, Clarice Lispector, Claribel Alegría o Alfonsina Storni sirvan como ejemplos.

A ellas se suman nombres actuales, muy poderosos: Samanta Schweblin, Mariana Enríquez, María Fernanda Ampuero, Pilar Quintana, Liliana Colanzi, Nona Fernández, Fernanda Trías, Cristina Rivera Garza, Guadalupe Nettel y muchísimas más, que vienen labrando obras narrativas de mucho interés, tanto en el registro realista como en otras vertientes que abarcan un espectro que va del horror a la ciencia ficción.

Conocer una tradición implica conocer a los autores, vertientes, contextos y lazos de contigüidad o disrupción que la conforman. Con ese propósito, un grupo de docentes universitarias de Literatura, en asociación con Florida Global University, han organizado el certificado académico “Voces invisibles. Literatura escrita por mujeres”, que consta de varios módulos y 72 horas de dictado virtual.

El curso plantea un acercamiento a la literatura latinoamericana escrita por mujeres desde el siglo XIX hasta la actualidad. Una de las líderes del proyecto, la profesora Mariana Libertad Suárez, sostiene que esta historia suele ser referida de manera parcial e incompleta. Señala que “hay un mundo por descubrir y por repensar, pues el conocimiento sobre las escritoras del siglo XIX es ínfimo, en las escuelas este tema se relega a una última clase que abarca ciertas características más biográficas que literarias”, lo que sin duda perjudica el estudio de autoras y obras de gran importancia.

Suárez destacó que, por ejemplo, hay escritoras como la cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, quien no solo se atrevió a tomar posición sobre el orden patriarcal imperante, por medio de textos como Sab o Una anécdota de la vida de Cortés, donde abordaba temas que eran parte del debate de los hombres ilustrados de su país, como la esclavitud, el problema de la raza, los límites de la identidad cubana o el lugar de la migración europea que pretendía industrializar el país, sino que, además, problematizó el funcionamiento de la educación femenina y el papel de la familia en las jerarquías de género, en obras teatrales como La Aventurera o Dolores, y en su novela Dos mujeres.

Literatura escrita por mujeres

El curso se inicia el 15 de febrero. Si desean más información sobre el registro y el costo de este certificado, pueden acudir a la página web: https://mailchi.mp/131902b9fb64/literatura_mujeres

Avisadas están.

 

Tags:

Literatura

 

Mucho se comenta respecto de la inminente caída de Pedro Castillo y su salida de Palacio -desenlace labrado con empeño por el propio presidente-, pero conviene también reflexionar sobre los escenarios que se abrirían a futuro si tal cosa ocurriera (sea por la vía de la renuncia, de la vacancia o de la acusación constitucional).

La primera inquietud, por supuesto, es qué pasaría con Dina Boluarte, en los hechos la primera vicepresidenta y a quien le correspondería, de salir Castillo, ocupar el cargo. ¿Está el país político dispuesto a aceptarlo o el aluvión también se la llevaría de encuentro? Ella tendría que actuar muy aceleradamente: por ejemplo, nombrar un gabinete independiente y tecnocrático, comprometer un gobierno de ancha base o cosas por el estilo, para aquietar las aguas políticas.

Si eso no es suficiente e igual es sacada del poder, se abriría el paso a nuevas elecciones. Ya se plantea discusión jurídica respecto de si corresponderían elecciones generales o solo presidenciales, tendiendo la razón a sugerir que deberían ser generales, es decir incluir a los congresistas (hay, además, argumentos políticos de peso: si no es así, estrenaríamos un Ejecutivo sin mayoría congresal, situación que ha provocado todas las crisis políticas de los últimos tiempos).

 

 

Poniéndonos ya en el escenario de nuevas elecciones, es importante advertirle, sin embargo, a la principal promotora de la salida de Castillo, a la derecha, que no crea que las tiene todas consigo, como parece entender, dado su entusiasmo vacador.

Es verdad que el desprestigio del gobierno de Castillo arrastra grandes cuotas de afectación a la mayoría de las izquierdas (en particular a la de Verónica Mendoza y Nuevo Perú, por más que intenten ahora, desesperadamente, desmarcarse del desastre), pero siguen en pie las condiciones predisponentes para la aparición de un candidato disruptivo, apoyado en la lógica antiestablishment del mundo andino, al cual la derecha no tiene acceso, ni siquiera remoto, en términos de representación.

 

El tema se complica aún más dada la fragmentación de la centroderecha, que ha hecho mutis absoluto respecto de la sensata propuesta de Rafael López Aliaga de renunciar a candidaturas (por lo menos las de él y la de Keiko Fujimori) y construir un gran pacto que propicie no solo un triunfo electoral, sino la consecución de la suficiente mayoría parlamentaria para gobernar sin los sobresaltos que el país viene sufriendo por la fatal circunstancia, mencionada líneas arriba, de que se llega al poder sin mayoría en el Congreso.

Por más deseable, imperativa o saludable que sea, nada asegura que la salida de Castillo del poder vaya a anticipar un periodo de paz política y el final de la incertidumbre y zozobra que venimos padeciendo desde los tiempos de PPK (ya con cinco presidentes a cuestas en menos de un lustro).

 

 

Tags:

Gobierno, Pedro Castillo

 

Imagínese una entidad financiera dedicada a la educación, plena de recursos; una institución independiente del gobierno de turno y de los partidos políticos, libre de clientelismo, que financie (previa evaluación de su viabilidad) proyectos de innovación en diferentes rubros del campo educativo, destinados a cerrar las distintas brechas que hoy presentan nuestras escuelas. Imagine qué cosas podrían lograrse en, digamos, 15 años de trabajar con esta modalidad.

Pocos lo saben, pero, al menos en términos legales, esta entidad existe: es el Fondo de Desarrollo de la Educación Peruana (FONDEP) creado por ley del año 2006. Actualmente se usa muy limitadamente y se explota una mínima fracción de todo el potencial que tiene. Aquí les cuento la historia por si alguna autoridad educativa se entera y lo activa.

Pero antes, ¿qué cosa es un “fondo”, en la jerga del Estado? Cuando nos hablan de fondos normalmente los ciudadanos de a pie pensamos inmediatamente en dinero contante y sonante, pero para el Estado un fondo no es simplemente dinero, plata, chivilines, etc. Un fondo es una especie de “bolsillo” en el que el Estado (mediante un Ministerio o entidad de ese nivel) guarda recursos que tienen un objetivo específico, y cuya primera peculiaridad es que -a diferencia del resto del presupuesto público- no se devuelve a fin de año al tesoro, sino que se acumula e invierte.

El MEF es el responsable del manejo de los aproximadamente 50 fondos con que cuenta el Estado Peruano. Uno solo de ellos corresponde al Sector Educación, el mencionado FONDEP. El FONDEP fue una iniciativa de la entonces representante Gloria Helfer, en acuerdo con Mercedes Cabanillas del Apra y el Ministro Javier Sota, del gobierno de ese entonces, para financiar los proyectos innovadores que diseñaran los maestros del país para sus escuelas.

Esta idea inicial fue llevada al MEF para que le diera forma y no “chocar” con la caja del Estado; y ahí ocurrió un milagro: la iniciativa no se bloqueó, sino que fue mejorada. Un/a genio anónimo (dicho sin la menor ironía) pensó que la mejor forma de hacer esto era crear un fondo, como los que tenían otros sectores, por ejemplo, para extender la electricidad, los servicios de agua y desagüe, o la conectividad, pero en este caso para financiar actividades educativas, algo que, increíblemente, no existía en nuestro país. Y así, en esos términos, con una ley muy amplia en que se incluye todo tipo de actividades educativas, el Congreso aprobó el FONDEP por consenso; todo el Congreso votó a favor, hace tres lustros.

Pero ¿qué pasó después? ¿por qué nadie (o casi) ha sabido de esta maravilla? Y, sobre todo, ¿por qué nuestra educación no se benefició del fondo creado hace 15 años? Hay varias características que estos fondos (en general, no solo el FONDEP) deben tener para funcionar bien, que sería un poco largo enumerar, pero en primer lugar está contar con una fuente de recursos asegurada en su marco legal (o en la Ley del Presupuesto del año correspondiente) que el FONDEP no tiene, es un fondo que nació sin plata.

Pero además había poca comprensión de lo que un fondo podía hacer por la educación. Sus primeros directivos, interesados como estaban en el objetivo inicial de financiar innovaciones de los docentes, se pusieron a buscar plata en otras fuentes, por ejemplo, la cooperación internacional; y con esos recursos limitados, pasaron a ser ejecutores directos de pequeñas actividades en lugar de convertirse en la fuerte entidad financiera que podría haber sido.

Por lo mismo, el Fondo nunca funcionó como tal, y entre capacitaciones y pequeños concursos para maestros, su cartera de actividades se parece actualmente a la de una ONG, con la diferencia de que su gasto corriente lo pagamos los contribuyentes.

Una acción inmediata a favor de la educación peruana sería la recuperación de la función que su ley de creación le daba al FONDEP, profesionalizándolo para este objetivo, dándole un directorio de amplio espectro, dejándole la implementación de las innovaciones a las distintas direcciones del ministerio y también a entidades como los gobiernos regionales y otros actores, o combinarlas con operaciones de obras por impuestos, solo el cielo y nuestra imaginación les ponen límites a las posibilidades.

Y respecto a la plata para este fondo, anualmente una parte importante de los recursos de inversión en educación no llegan a ejecutarse y se devuelven, o se asignan muy tarde a alguna entidad regional para que figuren como ejecutados; ¿por qué no usarlos parcial o totalmente en un esquema de trabajo como el que hemos descrito aquí? Es como tener un tractor en el garaje por falta de gasolina, mientras desperdiciamos esta última.

 

Tags:

MEF

 

En 1793, durante los agitados años de la revolución francesa, la activista por los derechos de la mujer, la girondina Olympe de Gouges, fue ejecutada en la guillotina ante la presencia de mujeres pobres que aplaudían sin piedad. En su libro sobre la relación entre marxismo y feminismo, Cinzia Arruzza explica que la lucha feminista de Olympe ignoró las terribles condiciones sociales y económicas que enfrentaban las mujeres trabajadoras. Su feminismo era, pues, burgués.

Siempre he creído que el feminismo debe ser revolucionario, verdaderamente democrático, respetando diversidades culturales, dirigido a eliminar jerarquías y toda opresión sexista, capitalista y racista. Pero como dice Nancy Fraser hay distintos tipos de feminismos incluso aquellos que representan los intereses de la clase dominante, como el de Olympe de Gouges. En Perú tenemos a las “Feministas por la Democracia”.

La primera vez que escuché de este grupo fue cuando sacaron un comunicado exigiendo las salidas de Guido Bellido e Iber Maravi para defender la gobernabilidad y democracia, palabritas mágicas aprendidas del manual de USAID, NED y la Fundación Soros. Estas feministas hacían su primer intento para desestabilizar el gobierno de Castillo sumándose al terruqueo de la campaña golpista. Pero el verdadero motivo era que Maraví estaba trabajando 19 puntos de la agenda propuesta por diversos gremios peruanos y que incluía un Nuevo Código Laboral. Mientras que la designación de Bellido como premier tiraba abajo “el ideal” de lo que debe ser la clase política para las élites.

Las firmantes de la demanda desestabilizadora eran feministas ligadas a ONGs como Manuela Ramos y Flora Tristán, académicas, excongresistas, funcionarias de ministerios, actrices, lideresas de derecha e izquierda “caviar”, periodistas terruqueadoras, es decir la creme de la creme del feminismo burgués. Intencionalmente ignoraron la existencia de miles de mujeres de otros grupos que defendían las políticas laborales de Maraví, como el grupo Trabajadoras Unidas y la congresista Chabelita Cortéz, representante de la clase obrera en el Congreso.

Siguiendo la agenda (y los millones) de la USAID (Oficina de Cooperación Internacional de EEUU), estas feministas que se consideran “blancas salvadoras” se han convertido en un instrumento de EEUU en su acción imperialista de “asistencia humanitaria”. Han contribuido a reducir el rol del gobierno central, controlar programas sociales y crear condiciones favorables para la inversión capitalista. Algunos ejemplos son la Ley Mordaza y el infame plan de planificación familiar, es decir las esterilizaciones forzadas donde la ONGs como Manuela Ramos recibió de USAID 25 millones de dólares, así como en proyectos similares al Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán. Estas feministas hasta ahora no han hecho ninguna mea culpa o autocrítica por su complicidad en las políticas genocidas y neoliberales de Fujimori. Más bien se tiran la pelota y siguen asumiendo que son las únicas “expertas” sobre el tema de género.

Tampoco salieron para defender el triunfo de Castillo frente al fascismo ni durmieron semanas frente al JNE durante el invierno limeño. Pero “toman las calles” (es decir Lima) contra el gobierno en nombre de “la lucha por la no violencia contra la mujer» y llueven los comunicados contra la corrupción, cuando en el pasado guardaban silencio. En lugar de movilizarse por los intereses de las mujeres más explotadas, las ONG las usan para su propio beneficio. Saben manejar la indignación pública e ignoran astutamente otros tipos de violencia como del capitalismo racista. En lugar de crear activistas radicales crean moralistas y grupos subyugados que dependen de su asistencia o recursos.

El triunfo de Castillo es un fenómeno que ha expuesto el racismo y clasismo del feminismo dominante blanco supremacista limeño. Incapaces de tejer redes de solidaridad con mujeres y hombres de la clase trabajadora, campesina e indígena quienes no tienen acceso a la salud, pero a los que se les exige que demanden el derecho al aborto cuando no tienen ni una posta médica a su alcance ni salarios justos. No consideran que en esas comunidades no se respetó el derecho a decidir sobre sus cuerpos, y fueron simples números en la lista de cientos de miles de mujeres y hombres esterilizadas.

El Perú es un país de clases, castas, argollas, jerarquías y estatus sociales que cuando se sienten amenazados, el feminismo blanco limeño sale a cumplir su rol desestabilizador. El triunfo de Castillo significó, en parte, la posibilidad de romper el status quo y sacar a feministas limeñas onegizadas enquistadas en el ministerio de la mujer desde su creación por Fujimori. Con la designación de Ugarte, toman las calles para demandar su cuota de poder. Ahora una de las marchantes es la nueva ministra de la Mujer.

 

 

Tags:

feminismo, Pedro Castillo

 

UNO

Sinatra odiaba el rock y, por ende, a los rockeros. Hay que poner las cosas en contexto. En los años cuarenta, cincuenta e inicios de los sesenta, ser joven no significaba nada. No contaba tu opinión. Eras minusvalorado. Recién adquirías relevancia, cuando cumplías los treinta.

Al inicio, en el rock solo se usaban 3 acordes. Era muy simple y básico. Idem, sus letras. Sin embargo, sus cantantes comenzaron a tener cada vez mayor popularidad. Eso, era lo que no soportaba el ego de Sinatra.

  • “Yo tengo mejor voz que esos zamarros”.

Y tenía razón.

En diciembre de 1965, Harrison usa la citara en la canción “Norwegian Wood”, cuya letra difiere de otras. Nótese la influencia de Dylan, en otras, como “Nowhere Man” e “In my Life”. El “Rubber Soul” fue el punto de partida para el espléndido Álbum “Pet Sounds” de los Beach Boys. “Revolver” (1966) era otra cosa. A partir de estos tres, los álbumes ya no eran una réplica exacta de un concierto en vivo; como era la característica, intrínseca, en esos tiempos.

DOS

Los Beatles eran culturalmente voraces.

Un Paul de veinticinco años, y George Martin, en el estudio, a finales del 66.

  • “Vi el Concierto de Brandenburgo (Bach) por la tele, y había una trompeta que me llamó muchísimo la atención”, acotó el joven Dios.
  • Esa se llama trompeta piccolo y el tipo que la toca es David Mason, es amigo mío.”
  • “Tienes que traerlo”.

 

McCartney no sabía escribir, ni leer música. ¿Te imaginas esa imagen? Un joven, de veintipocos años, indicándole, a un miembro de la Filarmónica de Londres, que sonido desea que reproduzca con su trompeta. En tanto, George Martin escribía la partitura. Al final de la misma, le pide una nota altísima.

 

  • “Ni con un piccolo puedo reproducir lo que deseas” añadió David
  • Paul, con un gesto, le indicó que si iba a poder.

 

y DM tocó, desde la primera toma, de un modo excepcional.

Penny Lane es una descripción surrealista de esa calle, donde había vivido John, y que el resto de los Fabfour conocían.

Pasamos gran parte de nuestros años de formación, por esos lugares” añadió Paul.

Grabaron cada instrumento por separado: Piano, batería, campana de bomberos. Se compuso una partitura de flautas, trompetas, flautín, oboes, trompa y contrabajo. Mas, la trompeta barroca de David Mason.

Y solo habían pasado 12 años, de la aparición de Bill Haley y sus Cometas.

TRES

“Vivir es fácil con los ojos cerrados,

Sin entender todo lo que ves.

Se vuelve más difícil ser alguien,

pero todo sale bien.

A mí no me importa mucho”

 

“Decidimos que las canciones, iban referirse a recuerdos de nuestra infancia”, indicó Lennon.

“Strawberry Field” era un orfanato, y junto había un parque, donde John iba a jugar con sus amigos. Ante la muerte de su madre, la afinidad de Lennon con los niños huérfanos era evidente. Todo eso, está presente en la canción.

La letra combina nostalgia, surrealismo, psicoanálisis y filosofía. Era una exposición creativa, sin igual.

“Siempre, no algunas veces,

Sé quién soy yo,

pero tú sabes,

que yo sé cuándo es un sueño

Creo que sé que quiero decir un “Si”

pero todo está mal, eso es, creo

No estoy de acuerdo”

“Intentaba describirme a mí mismo y lo que sentía, pero no estaba muy seguro de lo que sentía. Así que decía que a veces, no siempre, pienso que es real. Pero de pronto estuve seguro: “Sí, eso es lo que estaba sintiendo… Duele, y de eso se trata”. Lennon entrevista de 1970

 

Usaron el mellotrón, bongos, piano, guitarra slide y eléctrica, sitar, batería (con el sonido al revés), trompetas. Violonchelos, maracas, panderetas. Musicalmente hablando, se mezclan rock, psicodelia, clásica e india, en total armonía.

El rock había alcanzado el Estado de Madurez. Habían subido el listón. Era música para escuchar, como la música clásica.

Brian Wilson al escuchar la canción, por primera vez, mientras conducía, se sintió tan impresionado, que paró el auto y dedujo.

“Los Beatles han alcanzado el sonido que habíamos querido lograr”.

Paul Revere & The Raiders resumieron lo que sintieron los demás grupos de rock.

 “Ahora, ¿qué carajos vamos a hacer? Con este sencillo, ellos aumentaron las expectativas sobre lo que debe ser un disco rock”.

Penny Lane/Strawberry Fields Forever se editó como single el 13 de febrero de 1967.

Ah, y Sinatra acabó interpretando canciones de los Fabfour.

 

 

Tags:

Música

 

La Luna va a estrellarse con la Tierra. El único satélite natural del planeta va a causar su inevitable colapso. Y con ello, claro, la extinción de la especie humana. La Luna va a caerse, o más precisamente, va a salirse de órbita. Y ese argumento es solo el pretexto de un carnaval de desastres. Tsunamis, terremotos, cataclismos, edificios derrumbándose, lo que fuera. 

Roland Emmerich mete treinta años de carrera haciendo películas de desastres en Hollywood en una misma película. Eso es Moonfall. Están todos los tipos de catástrofe vistos en The Day After Tomorrow o 2012, y también algunas dosis de mundo extraterrestre similar a Independence Day o Stargate. El resultado no termina de definirse por ninguno. Es en efecto un carnaval de lo todo.

La película empieza con un innecesario discurso científico. Pues, qué más da por qué la Luna se está cayendo. No importa si se trata de una coherente razón astronómica, o si son más bien teorías conspirativas, políticos estafadores o información clasificada. Igual se va a caer. Y poco importan las razones cuando hemos venido a presenciar su destrucción en pantalla grande. 

Entonces Emmerich demora en llegar al punto focal de la historia. Hay demasiada marea informativa nublando el rollo principal. Si salimos con vida de esos somníferos cuarenta minutos, la historia presenta un simple duo protagonista entre los astronautas Brian y Jo, dos antiguos colegas cuya gran duda es si serán el equipo capaz de salvar al mundo. A la pareja se suma el conspiracionista K.C. que está destinado a ser el gordo bufón subvalorado de la trama.

Mientras ellos tres se preparan interminablemente, en la Tierra quedan un sinnumero de personajes secundarios innecesarios. Los ex esposos de Brian y Jo, sus respectivos hijos (llegué a contar al menos cuatro niños), el hijo mayor de Brian recién salido de prisión, el nuevo esposo de la ex esposa de Brian, una joven mujer asiática que acompaña al grupo sin ningún motivo y unos aleatorios adolescentes merodeadores que han conquistado el mundo pre-apocalíptico. 

Y entonces al cumplirse una hora de película, Moonfall es un maremoto de datos y argumentos cruzados sin importancia. De hecho, todo parece muy estúpido. Hay una civilización mundial rendida a la catástrofe sin ningún liderazgo más que de tres renegados desconocidos. En todas las películas previas de Emmerich había cuando menos una figura política mundial para darle legitimidad.

De hecho, la misión central de la película queda reservada para el final. Antes de ello tendremos un enredo de imágenes extrañas donde se ha confundido la geografía norteamericana con Asia o el Polo Norte, una NASA sin ninguna infraestructura ni poder casi en absoluto que debe sacar naves espaciales de museos tomados por la delincuencia juvenil, y una explicación al argumento final futurista bastante original para ser honestos, pero arrojada al espectador sin ningún aviso previo para intentar ser creíble o verosimil.  

Si tan solo Emmerich se hubiera librado un poco de toda esa densidad de personajes, argumentos y variables informativas para entregarnos lo que vinimos a buscar. Eso que ha sido su inspiración personal y musa durante toda su carrera. Ese momento épico donde el planeta se acaba, o pende de un hilo, y entonces estamos satisfechos a pesar de uno que otro bochorno en el camino.

Pero no. Moonfall solo cuenta con algunos atisbos muy lejanos de genuina emoción. Vale la pena si extrañas grandes producciones fastuosas de catástrofes, estás bien descansado y quieres verla en pantalla grande. De lo contrario, The Day After Tomorrow es aún una mejor propuesta, incluso veinte años después. Y si no, pues, cualquier otra.

 

Tags:

Cine, Películas, Roland Emmerich

 

Hola amigos. Soy Pedro Guevara y esto es “En pellejo ajeno”. La tétrica introducción musical que acaban de escuchar, no es sino una manifestación de lo alucinante y dramática de la situación política que vive el Perú actualmente.

La incompetencia del presidente Castillo ha quedado más que demostrada, no sólo en las entrevistas que concedió hace unos días, sino, sobre todo, a través del caos, los serios indicios de corrupción y la destrucción institucional del Estado peruano que se ha venido generando en los seis primeros meses de su gestión. Con la designación de este nuevo gabinete de choque, que tiene a Aníbal Torres como Premier, queda recontra claro que, por el bien de los más de 32 millones de peruanos, el presidente Castillo y su Gobierno no deben seguir al mando del país, pues todo parece indicar que están como títeres del comunismo internacional, a las órdenes del G2 cubano, con sus adláteres venezolanos y bolivianos.

 

¿Qué se puede hacer entonces para que Castillo deje el poder, respetando escrupulosamente el orden constitucional?

El camino de la renuncia del presidente Castillo, sería lo más rápido y menos costoso para el país. Sin embargo, todo parece indicar que no lo va a hacer. A no ser que aparezca el destape de alguna inconducta personal que hubiera sucedido, antes de que llegara a la presidencia, y ello lo fuerce a renunciar.

Entonces, definitivamente, gran parte de la resistencia a la destrucción de la democracia en nuestro país, tiene que venir de lo que haga o deje de hacer el Congreso de la República.

Entre estas alternativas, el Congreso debe estar considerando plantear: (1) la acusación constitucional, (2) la suspensión del presidente o (3) la vacancia presidencial.

 

 

¿Qué le diríamos al presidente en estas circunstancias?

Para empezar, AMA LLULLA: No seas mentiroso. Lamentablemente en estos primeros meses de su gestión, hemos escuchado muchas mentiras y engaños de boca del presidente y sus ministros: Muchas promesas incumplidas.

En segundo lugar, AMA QUELLA: No seas ocioso. En estos primeros seis meses de gestión, no se han atendido muchos temas urgentes e importantes para la población, como la reactivación de la economía y la generación de empleo, la atención del tema de la seguridad que cada día se torna más preocupante, la atención de la salud de la población, no sólo de la pandemia, sino también de otras enfermedades que aquejan a la población, el retorno a las clases presenciales o la reconstrucción del país.

En tercer lugar, AMA SUA: No seas ladrón. En estos seis meses de gestión hemos encontrado que la corrupción ha aumentado, que los lazos con la corrupción son crecientes, y que el aparato estatal se utiliza como botín para repartir empleos del sector público a cambio de coimas.

 

 

En cuarto lugar, AMA AUQQA: No seas traidor. Y es que muchos peruanos, principalmente los más humildes, depositaron su confianza y su ilusión en el profesor y han sido traicionados.

Por nuestra parte, no dejaremos que nos arrebaten nuestro país. Y por eso, renovamos nuestro compromiso de luchar para reestablecer la libertad y la democracia plenas en el Perú.

¡Bendiciones!

 

 

Tags:

Pedro Castillo

 

La designación de Aníbal Torres como flamante presidente del Consejo de ministros, y la negada conformación de un gabinete plural, tecnocrático, meritocrático y de limpia foja de servicios (ya la reiterada presencia del inefable ministro de Transportes nos ahorra comentarios), le debería otorgar al gobierno de Castillo un corto tiempo de vida. Ha persistido en el error de nombrar un equipo mediocre y sombrío, como el apreciado en los sucesivos gabinetes Bellido, Vásquez y Valer.

La derecha congresal, lejos de deponer las armas y extenderle un periodo de gracia al flamante gabinete, las va a levantar. Y probablemente tendrá compañía en el centro congresal que verá este gabinete con una mirada de decepción. Ya de por sí, es un pésimo indicador que el cerronismo haya ingresado con fuerza al gabinete, para calibrar que no estamos ante la puerta de salida de la crisis, sino, más bien, ante la perspectiva de su mayor hondura.

La incólume medianía del presidente Castillo exigía un equipo ministerial de otras características. Al parecer, no le quedó claro al Primer Mandatario que necesitaba enmendar la plana, para borrar cómo se estaba escribiendo el itinerario de su propia salida del poder.

Se necesitaba la conformación de un gabinete de salida de la crisis, que lo primero que tenía que hacer era reconstruir las partes dañadas del Estado, por obra y gracia de la cooptación corrupta y gris del entorno castillista.

A renglón seguido se tenía que fijar claramente algunos parámetros mínimos de acción. Y en ese sentido, más que exigencias ideológicas fuera de lugar lo que correspondía era esperar lineamientos básicos estructurales: que se respetase, por lo pronto, la estabilidad macroeconómica, y que los ímpetus reformistas y de cambio, que un sector de la población espera, se ciñesen a dos políticas públicas esenciales: la salud y la educación, sectores dejados a la mano de dios, a despecho de la bonanza fiscal disfrutada en los últimos treinta años.

No obstante, se ha optado por todo lo contrario, por debilitar aún más el tejido institucional de la administración pública (baste ver el paso del nuevo Premier por la cartera de Justicia), que ha sido tan golpeada por las gestiones precedentes que se teme, con razón, el colapso del Estado, como ente ejecutor de gasto y de acciones políticas concretas.

Torres no va a tener, ni merece tenerla, luna de miel. La pésima actuación administrativa del gobierno le deja mecha corta para actuar. No le va a ser posible recomponer los lazos con la clase política, primero, para lograr el voto de confianza, y con la ciudadanía, de inmediato, para trazar un horizonte de gobernabilidad hasta el 2026, como correspondería constitucionalmente. Es el suyo un gabinete que nace muerto.

 

 

Tags:

anibal torres, Pedro Castillo
x